Una confesión

Publicado: 27 marzo, 2015 en Humor, Lecturas, Reflexiones
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Pablo reflexiones

No quiero comer el cuerpo de Cristo, se me pega al paladar. Y su sangre me da náuseas, prefiero la cocacola y un cigarro.
¿Cómo puede obtener perdón y comprensión un ser como yo? Contésteme padre. Suélteme alguna teología al uso, algo suave para que acabemos con esto rápidamente. O simplemente decláreme inocente y olvidamos esta embarazosa confesión.
Ella es católica y a mí me la suda todo esto; pero es necesario este trámite para follarla.
Usted entiende, padre. Ella es un tanto susceptible con estas cosas; pero usted y yo tenemos cierta experiencia. Mejor no nos complicamos: “Perdóneme, padre, porque he pecado”, y me hace el dibujo de la cruz en el aire y yo me voy a follar con mi novia con cara de santo y no perdemos el tiempo ni la paciencia.
Gracias… ¿No me va a decir un “ego te absolvo”, siempre me ha gustado eso en las películas.

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