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El titular viene a decir: Tened miedo, mucho miedo…😬😬😬😬
La prensa prostituida al Régimen Español Fascista de la Nueva Normalidad del Coronavirus, ha publicado uno de esos titulares sensacionalistas para que en la línea que les dictan sus amos fascistas, provoque miedo y dependencia en el españolito en general.
El lema fascista español de la pasada prisión domiciliaria general (llamada estado de alarma), decía: “Quédate en casa, todo irá bien”.
Pues parece ser que no ha ido nada bien.
Los miedosos del coronavirus (esos que les besan los pies a sus amos pidiendo que no les dejen salir de casa) no tienen memoria, son como pececillos tontos de acuario barato.
No han servido para nada las medidas de represión, prisión, acoso y empobrecimiento a las que han sometido a los ciudadanos españoles.
El gobierno español fascista debería comprar editoriales que fueran más coherentes e inteligentes con sus métodos para aniquilar la democracia.
Respecto a la prostituta (sea macho o hembra) que ha redactado esa mierda de titular, seguramente el muy cobarde y populista vendería a sus hijos desnudos en internet para salvarse de un resfriado por coronavirus. Hay que tener en cuenta que los periodistas escriben desde su miedo, además del dinero que cobran del fascismo.
El titular es mucho más maligno de lo que parece a simple vista la infantil mentira populista (exclusivamente dirigida a los sectores con menos nivel intelectual de la población).
Dice que no habrá muertes por gripe, cáncer, infarto, neumonía, etc…
Todas las muertes serán exclusivamente por coronavirus hasta que decreten lo contrario. Como hicieron en la primera gran represión y aniquilación de la pequeñita democracia que había en España a principios del 2020. Entonces contabilizaron también como víctimas de “la covid” a los que ellos (el estado español) asesinaron negándoles y prohibiéndoles asistencia y tratamiento para sus graves enfermedades crónicas (o los infartos por ejemplo), porque toda la sanidad se volcó en exclusiva para administrar y recetar paracetamol a una oleada de resfriados masivos que, la inmensa mayoría se curó en apenas ocho días.
Con toda probabilidad, de cara al otoño, todos los muertos en accidente de tráfico, laboral o suicidio, ser contabilizarán también como muertos por coronavirus.
Con lo cual, la mentira o titular de la prensa prostituta, ya da un avance de que los Caudillos Españoles Sánchez e Iglesias volverán a cantar el: “no me temblará la mano” para cometer otro nuevo golpe de estado y joder ya definitivamente cualquier asomo de libertad, amén de arruinar a todos los españoles; excepto ellos que para eso se han constituido en los Padres de la Nueva Normalidad Fascista Española del Coronavirus.
De verdad, la prensa puta del Fascismo Español, con sus titulares provoca risa y náuseas al mismo tiempo.
Lo único que es esperanzador del titular, es que dan ganas de invertir unos ahorrillos en acciones de empresas funerarias.
Será mejor que invirtáis si podéis, antes de morir, claro 😬😃.
¡Buuu!

No es consideración, no es una percepción; es un hecho: los Caudillos Sánchez e Iglesias y sus cuarenta ladrones fascistas, son unos absolutos inútiles.
Y malos como la lepra.
La educación doctrinal del fascismo español del miedo indigno, la dependencia, el servilismo, el buenismo y la pereza (es muy cansado trabajar), se ha vuelto en su contra.
Tantos años alentando a los estudiantes para que hicieran botellones o borracheras en manada para celebrar hasta el cumpleaños de las ratas, ha convertido a España en una decadente, cobarde, ignorante e indolente Roma de Nerón.
Que se jodan los inútiles y maricones Caudillos de la Nueva Normalidad Fascista Española del Coronavirus.

Lo que ocurre con la follable Ayuso, es que al reunirse con el Caudillo Sánchez, se ha visto iluminada por un fascismo en estado puro y le ha gustado. Se ha infectado de hijoputismo y ahora, excitada y húmeda, quiere ejercer igual o superior poder dictatorial robando más libertades a más gente.
Ya lo he dicho muchas veces, los caciques del fascismo español, conocidos como presidentes autonómicos, son la más radical cara del fascismo; como suele ocurrir, mucho más virulentos que sus amos o jefes de estado.
España se ha convertido en un nicho de imbéciles fascistas en el estado más puro.
Cualquier imbécil se ha dado cuenta ya a estas alturas que, robar libertades, acosar a la población e imponer a todas horas y en todo lugar el bozal de perro o mascarilla; no ha servido para frenar la epidemia.
Lo que ha hecho la dictadura fascista española es arruinar, atemorizar a una población decadente, cobarde y servil debilitando su sistema inmunológico con esa prisión que llaman confinamiento; y provocar una nueva subida de contagios y enfermos de coronavirus.
Y es que una de las grandes amenazas de cualquier sistema fascista, sea comunista o capitalista, es la ignorancia. La ignorancia combinada con la ambición, la corrupción y el adoctrinamiento de la mentira, es el verdadero virus.
Esa ignorancia de políticos y funcionarios españoles, es lo que ha causado “los nuevos rebrotes”, hijo putas. No los que salen a pasear por la calle, hijoputas.

Las dictaduras como la china, mienten a velocidades de feisbuc, tuiter o lumínicas.
Y la dictadura española, que es su hermana pequeña, lo hace muy veloz también; aunque más caricaturesca. Es sabido que los más palurdos quieren ser siempre más radicales que sus amos o padrinos.
Eso de las vacunas chinas tiene la misma credibilidad que un discurso de los Caudillos Sánchez o Iglesias: cero.
Las pruebas de las vacunas chinas funcionan ejecutando al enfermo que no ha respondido bien a la vacuna, los que sobreviven a la enfermedad y la bala, son éxitos.
Y como es ya tradicional en China, la familia del ejecutado, deberá pagar la bala.
España es más medieval y la chusma teme a los enfermos de coronavirus como si fueran leprosos de la edad media. Es decir, los matarán a palos, o de hambre; esta última es la opción que actualmente está usando La Nueva Normalidad Fascista Española.

Un estudio idiota, hecho por idiotas en tiempos de coronavirus.
Porque ya de pequeño sabía yo que el sarampión, paperas, varicela, gripe, etc…; se las podía contagiar a mis padres y afortunadamente, al resto de mayores que se cruzara en mi camino.
Lo del asintomático es otra mierda más del fascismo: “Si no está enfermo, se le puede acusar de ser enfermo asintomático. Y si no tiene sida, es porque también es asintomático”.
Son unos hijoputas.
¿Realmente es necesario publicar tantas imbecilidades superfluas aunque el fascismo español les pague por ello?
¿Dónde está la dignidad?
¿Es buen momento para invertir en la compra de imbéciles? Decididamente sí, hay tantos que van a precio de abono para el campo de calidad podrida.

Es vergonzoso que los padres, en lugar de ánimo, valor y determinación; inculquen a sus hijos cobardía, pereza y servilismo.
¿Qué pensarían aquellos monos de los que descendemos, si un humano de esta repugnante sociedad, se negara a buscar comida por miedo a los leones, lobos y otras bestias?
La decadencia es tan grande que encuentro necesaria la extinción humana, es indigno pertenecer a esta especie.
Con toda probabilidad, los decadentes endogámicos cagados de miedo, creen que quedándose en casa el coronavirus se irá aburrido a otra galaxia, o a otro país. Porque España, está visto, es el número uno de los países cobardes y mezquinos. Justo por eso, es el más venenoso para la salud; por su cobardía y desidia.
El coronavirus se quedará como una enfermedad endémica más, como la gripe, la malaria, la lepra, el ébola…
Ser tan cobarde y enseñar a los hijos a ser igual debería estar castigado con castigos corporales y esterilización.
La decadencia de esta mezquina sociedad alimenta mi violencia misántropa hasta límites cada vez más difíciles de controlar.
Que metan a sus hijos encerrados en bolsas selladas al vacío, no te jode.
O tal vez quieran un profesor por domicilio.
Ridículos analfabetos palurdos…

El gobierno español de los caudillos Sánchez e Iglesias, junto a sus afectos responsables y sus caciques (presidentes autonómicos); deberían ser acusados y juzgados de secuestro de las libertades más básicas, delito contra la salud pública y genocidio.
Además del personal médico, sanitario y del ejército y policía que actuó con complicidad.
Y por supuesto, los medios de comunicación y la prensa española, encargados de crear y mantener el pánico y la histeria entre la población con mentiras y desinformación.
El fascismo español se defiende de su negligencia y la inutilidad de los cuatro meses de prisión y acoso al ciudadano, alegando que la culpa de los rebrotes es por causa de la juventud y sus botellones.
Pero fue la prisión a la que sometió a la población la que debilitó el organismo de los habitantes durante esos cuatro meses de inmovilidad forzada con severa coacción. Millones de personas se estresaron, se creyeron enfermas y no respiraron aire libre ni realizaron sus actividades diarias. Quedaron estabulados como animales de granja durante casi dieciséis semanas. Y su organismo quedó débil e indefenso.
Y esos cuatro meses fueron premeditación y alevosía del nuevo fascismo español.
Cuando por fin el acaudillado gobierno español instauró La Nueva Normalidad Española, impuso el uso indiscriminado y salvaje de la mascarilla a todas horas y en todo lugar; negando a la población que pudiera respirar correcta y decentemente y por ello, provocando un fulgurante rebrote de contagiados de coronavirus (verdaderos y falsos más que verdaderos).
La mascarilla impide que a los pulmones llegue la necesaria flora y fauna microbiana; y por lo tanto, a la sangre.
Por si eso fuera poco, la mascarilla empobrece el aire, contaminándolo con el propio anhídrido carbónico que normalmente se espira; si no obligaran bajo amenaza policial a llevar semejante bozal.
El gobierno español y sus afectos son los únicos responsables de los “rebrotes” ante su continuo acoso al ciudadano; pero sobre todo, los presidentes autonómicos se han convertido en los talibanes del fascismo del coronavirus, actuando contra las libertades de una forma mucho más radical y fanática.
Por otro lado, si la cobardía fuera delito, el gobierno de La Nueva Normalidad Española debería ser condenado a muerte.
No, no son los jóvenes, ni los niños los que propagan el virus. El gobierno, sus ministros, sus generales, sus policías y sus médicos tienen la absoluta responsabilidad del deterioro de la salud pública.
Y por supuesto, deberían ser acusados de genocidio: negaron el acceso al tratamiento médico y la cirugía de mucha gente grave, sobre todo vieja; que sin duda estaba padeciendo afecciones mucho más graves que el coronavirus (es lógico así que no se realizaran autopsias que los pudiera delatar como asesinos).
Por el gran número de muertos, se les puede acusar de genocidio sin ninguna duda. Así como a los altos funcionarios del ejército, policía y sanidad que actuaron con complicidad para llevar a cabo semejante masacre.
Que nadie se engañe: que el gobierno de La Nueva Normalidad Española sea juzgado de secuestro y detención ilegal, delito contra la salud pública y genocidio; no podría ocurrir jamás. Ya que el mismísimo poder legislativo, autorizó semejantes crímenes.
Abreviando: perro no come perro.
Pero lo importante para la propia dignidad, seguridad y salud, es identificar correctamente el timo y a los delincuentes. Porque de justicia jamás la ha habido ni la habrá.
La ley es lo más lejano de la justicia. Es incluso un escupitajo a la justicia.
Porque ahora, debería ser todo tan honrado y sencillo como: quien tenga miedo, que use la mascarilla y quien no, que lo dejen tranquilo y respeten su libertad. Así los cobardes estarán “protegidos” y los decentes libres.
Pero un solo valiente deja en evidencia a millones de cobardes, y la envidia es el peor virus que existe.

Iconoclasta

Pues lo tenemos crudo los libres pensadores, porque si el comité fascista español, imita también a la dictadura china (como ha hecho robando la libertad a los ciudadanos españoles con la excusa de una epidemia); habrá que ir cerrando voluntariamente blogs para que no te peguen un tiro en la nuca y tiren tu cadáver en el Valle de los Caídos o en cualquier cuneta elegida al azar.