Archivos para enero, 2021

La fortaleza de los seres humanos se mide por su capacidad de sentir vivamente toda emoción.
Y cuanto más fuerte se ama, más fuerte se odia también.
Los dolores intensos como una corrida…
Los grandes amantes son feroces y se devoran hasta ser uno en el otro, o hasta la propia desintegración del amor.
Y de la misma forma, son los que más fuerte ríen, y lloran.
No hay tiempo para morir tibios o en paz
Cuanto menor es la fortaleza, no es debilidad, sino mediocridad; algo infinitamente peor.
Los mediocres tienen una salud de hierro, practican una mezquina usura con la salud y se reproducen como insectos. Y mientras eso ocurre los voraces amantes se asfixian en un decorado terrorífico.
La fortaleza humana se mide por su capacidad de resistencia contra lo establecido, por no ser uno más, aunque joda.

No hay ninguna cepa de mierda “más contagiosa”.
Simplemente ha sido que la chusma, al usar masivamente y a todas horas (incluso en sus putas cenas de navidad) los bozales, se han debilitado. Una respiración pobre, hace una sangre pobre y un sistema inmunológico aún más pobre, agravado por la cobardía y la ansiedad que les provoca el machacón adoctrinamiento del miedo y la obediencia del nuevo y normal fascismo español. Todo el mundo lleva mascarilla y los contagios se han cuadriplicado; porque yo veo a todo cristo con su bozal y su miedo, cada día y a todas horas. Y bien calladitos todos en las noches negras del toque de queda, aguantando un nuevo franquismo por pura cobardía.
Gracias al bozal y la cárcel domiciliaria más gente se ha contagiado de gripe y acatarrado. Y el fascismo español lo suma todo al coronavirus para seguir manteniendo sus toques de queda y el control de la chusma mediante miedo y represión obligando el uso del bozal.
Claro que se enteran los que bailan y hacen uso legítimo y ético de su libertad. Se enteran de que el bozal, la prisión y el toque de queda solo han servido para que haya más enfermos y una dictadura criminal apoyada en los pilares de la estafa de la pandemia. Están hasta los huevos del nuevo y normal fraude español.
Así que la indignidad de los envidiosos en las “redes suciales” viene porque alguien que tiene cierto valor para rebelarse contra la dictadura, los hace a ellos cobardes y cabestros. Y por mucho que lo sean, no es agradable verse en el espejo como lo que realmente se es. Los envidiosos quieren que todos sean como ellos para no salir retratados ilustrando las entradas de mezquindad y e ignorancia en la Gran Enciclopedia de la Humanidad. Por otra parte, tampoco sabrían qué hacer con la libertad si la tuvieran; salvo ir al centro comercial en borregada.
Son todos una piara de cobardes quejumbrosos, prosélitos de una secta del engaño.
Y claro, las redes sociales son el espejo del borreguismo, la ignorancia y la cobardía.
Las cadenas de televisión españolas, son la gacetilla del fascismo, la prostitución pura de la ética y el periodismo. La Sexta causa vómito y la Primera risa. Antena 3 prurito genital y así todas y cada una de ellas.
No hay ni una sola cadena televisiva libre de ser puta del nuevo y normal fascismo español del coronavirus.

Estaba fumando en el balcón esperando que el coronavirus volador me entrara en el cuerpo para disfrutar de mi particular aventura, cuando he visto a un niño corriendo con un bozal negro en el hocico por la acera.
Y luego un adulto con paso presuroso y con bozal también.
No hay nada extraordinario en ello, pero mi percepción de esos humanos ha sido nueva, original, sorprendente y radical. Ese perfil de perro o hiena que muestran los que llevan bozal, me ha evocado a los perros del circo, esos que visten como seres humanos y caminan sobre las patas traseras, erguidos y haciendo estupideces sin gracia.
No puedo imaginarlos ya como humanos. Llevan el bozal con tal naturalidad, tan integrado en ellos mismos, que pareciera que nacieron con la mascarilla implantada. Se sienten bien, como si fuera normal respirar mierda y ser cosa sin identidad.
Y en verdad han mutado, se han convertido en bestias esclavas con un bozal para que no muerdan ni hablen.
Ignorantes de lo que son, caminan tan dignos…
Y también pienso que importa poco si viven o mueren. Como si se los folla un pez.
No puedo asumir como humano a un perro disfrazado de hombre, no es por el bozal simplemente, es la actitud; son una pieza bozal, hocico, obediencia y fe.
Las bestias esclavas son una consecuencia lógica de la evolución de una sociedad decadente, acomodada, cobarde y de un analfabetismo funcional; consecuente a su historia y su indiscriminada reproducción.
He lanzado la colilla a la calle y me he sentido orgulloso de mi pensamiento eficaz e inmisericorde.
Son malos tiempos para importar a nadie, sobre todo si te han cubierto la jeta negando tu identidad. Si no tienes rostro, no eres nada.
Es el mensaje inextricablemente unido a la estafa de la pandemia del coronavirus.
Hoy ha sido un día filosóficamente útil en el que de una forma cuasi mística he dado con la idea acertada, clara y veraz de los nuevos seres que ahora me rodean (cuando no puedo evitarlo, claro).

Escribo con la punta del alma intentando dar precisión y claridad a las letras con esta emoción inquieta, agresiva e hiriente de amor y odio.
Precisión y claridad para codificar mi alma, o lo que sea ese vapor en mi cráneo.
Es agotador hacerse entender con tanta pasión, sea alta o baja.
Las ideas, una vez las has escrito y adquieren tridimensionalidad; no hay solución. No es posible arrepentirte ni evadirte de lo que eres.
Has atisbado en tu pensamiento y lo que has sacado en claro, será una certeza con la que tendrás que cargar el resto de tu vida, por muy poca memoria de la que alardees tener.
Un tullido con un dolor del carajo escribiendo rarezas, no es precisamente lo que deseaba ser. O tal vez sí, soy retorcido como una vid bicentenaria.
Y aun así ser amado en su pensamiento, resulta cuanto menos desconcertante, está tan lejos…

He mirado hacia el cielo, de noche y de día.
He observado el mar, sus olas y su serenidad.
El río cuando fluye y cuando es hielo.
He visto la degeneración y la descomposición de la carne, y también la he follado.
He amado a mis pequeños compañeros de vida, y he llorado su muerte piadosa por la bondad del veterinario.
He visto y derramado las lágrimas del dolor y el miedo y las otras, las de los cobardes.
He escuchado tu respiración en el orgasmo y durmiendo.
Y a las montañas respirar por las mañanas y hacerse negras como la muerte en la noche.
He visto a un bebé nacer y hacerse hombre.
He visto tantas cosas que se amontonan unas encima de otras.
Y la ganadora de este concurso a la cosa más fascinante, eres tú y tu respiración, no hay nada comparable a lo que siento cuando gozas y cuando descansas.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Esto va a ser lacovid
Sin duda alguna, concluirán que este accidente se debe a que el coronavirus se metió en los ojos del camionero dejándolo ciego al instante.
Ya mismo, el fascismo español va a decretar que todos los vehículos, incluidos patinetes y bicicletas y cochecitos de bebé, deberán tener el habitáculo sellado y hermético. Esto es fijando las lunas de tal forma que no se puedan bajar y bloqueando las tomas de ventilación.
A menos que, tras un análisis científico de tantos que practica el nuevo y normal fascismo español, descubran que había restos de coronavirus en el líquido de frenos del camión que causó el atropello, en tal caso, decretarán que los frenos quedan prohibidos.
Ya sabemos que los líderes fascistas españoles tienen muy mala leche y no les tiembla la mano para encarcelar a la población y arruinarla; pero sus cerebros se han de observar a través del microscopio cuando se les realiza la autopsia por lo muy pequeños que son.
Un cerebro tan pequeñito que podría provocar la misma falsa ternura que los ponys de Pinypon.

Son como verracos hambrientos, están completamente desbocados de ambición y mesianismo. Y de una mezquina cobardía que funde cualquier asomo de dignidad.
Se han propuesto matar el coronavirus, matando a la gente de hambre y violencia.
Los caciques autonómicos españoles son peligrosos como picadura de garrapata.

Es el siguiente paso a cualquier régimen totalitario, sea comunista o fascista: crear el nuevo y normal martirologio del fascismo español.
España, por medio de su prensa, hace mártires de los represores, serenos y carceleros.
Como la bofia no tiene muy buena fama (por decir lo mínimo) la prensa del fascismo se dedica a crear melifluas y falsas piedades en los votantes y otros cabestros; como que es mejor no tener un ápice de libertad y estar sometido, a ser policía y suicidarse, por ejemplo.
Todo son ventajas para los oprimidos, extorsionados y los encarcelados del fascismo español.
Desde luego, los fascismos no entienden de sutilezas ni inteligencia.
Franco hacia lo mismo, nada nuevo bajo el sol.
Pobres… Tan aplicados en sus extorsiones, abusos y control…

Las palabras garrapateadas del amor son hemorrágicas, no cesan cuando lo padeces.
Se escriben con urgencia, desesperadamente, sin pensar en el sentido y la claridad del lenguaje.
Se pergeñan apresando la pluma con los dedos crispados de ansiedad, intentando rasgar el papel con la fuerza con la que invadirías a tu diosa.
Con la euforia de que al fin la has encontrado, antes de que fuera tarde. Con la tragedia que da la madurez: que no muera pronto, que no muramos nunca el amor, o yo, o ella…

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Continúan los caciques de las taifas del territorio español ejerciendo su represión máxima, el encierro, la coacción al ciudadano y el asesinato de los enfermos.
Los caciques o presidentes autonómicos están librando una competición por ser los más represivos, los tiranos más feroces del nuevo y normal fascismo español del coronavirus.
Los bastardos siempre han querido ser más que sus padres y ese complejo de inferioridad los hace venenosos en su cobardía innata.
Tiranos provincianos ávidos de poder, dinero y notoriedad que, si por ellos fuera, montarían campos de concentración tatuando estrellas de David en la ciudadanía.
Lo que se siembra se recoge, justamente lo que está ocurriendo, a un fascismo irracional y cobarde de un gobierno, se suman los de sus sub gobiernos territoriales.
Es de todo punto necesaria una masacre bélica en España que la arruine por completo para volver a crear algo decente de entre las ruinas y los cadáveres.