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Y aquí podemos apreciar a los caciques de la nueva normalidad fascista española, pactando y compitiendo a ver a cuantos ciudadanos son capaces de encerrar de una sola tirada.
Disfrutan como cerdos en una charca repleta de coronavirus.
Lo que digo, si no teníamos bastante con los Caudillos, ahora tenemos a sus reyezuelos o presidentes autonómicos abusando de su poder y extorsionando todo asomo de libertad.

El gobierno fascista español ha intervenido los medios de comunicación prohibiendo toda noticia del exterior que no sea acorde con su régimen fascista de la nueva normalidad del coronavirus. Es de recalcar que el Caudillo Iglesias, pide una mayor severidad y control con los contenidos de internet; es por ello por lo que cada vez más, el estado se acerca peligrosamente a la órbita de la dictadura comunista china.
¿Acaso los chinos les han prometido algún tipo de paraíso?
Otra mierda: ya se ha certificado que las mascarillas no han servido para nada, los contagios y sus enfermos están en el mismo nivel que en el inicio de la epidemia del coronavirus o La Covid 19, como el régimen fascista y normal español ha institucionalizado.
Porque a pesar de que todo el populacho las ha usado todos los días a todas horas (yo no porque no soy idiota), no se ha evitado el “rebrote”. Con lo cual las mascarillas deberían derivarse a otros usos higiénicos como la limpieza del culo después de cagar.
Es de risa, de película de Hermanos Marx, que el gobierno fascista normal del coronavirus español, actúe con tanto descaro con el beneplácito y la fe de la chusma que oprime.
Lo he dicho mil veces, las mascarillas no sirven para nada más que para debilitar a la población junto con los decretos de prisión que han dictado los caudillos españoles contra ella. Que ningún lelo se crea lo que los caudillos españoles, sus secuaces y caciques dicen: es culpa de la juventud. La culpa de la nueva virulencia de la enfermedad es exclusivamente de la cúpula del gobierno fascista normal español, su imbecilidad, analfabetismo y sus ansias de extorsión y encarcelamiento de la población.
El nuevo gobierno normal del fascismo español, no sabe abrir la boca sin mentir.
¿Con la nueva extorsión y prisión que tienen planeada para la población: también van a obligar a aplaudir y comerle la polla y el coño a la policía, ejército, sanitarios, conductores de autobús, de tren, metro y reponedores y cajeras de supermercados?
Y ahora sus caciques o presidentes autonómicos tienen carta blanca para aprisionar y arruinar a la población a su antojo; y son mucho más rabiosos y fieros, incluso echan espuma por la boca dictando prisión para la población. Especial atención y temor se le debe tener a la Generalitat de Catalunya, la primera en querer aprisionar a la ciudadanía y robar la poca libertad que queda; es muy posible que instauren una república-dictadura islámica con culto a la moreneta y a Sant Jordi.
Todos estos abusos, aprisionamientos, represiones y ruina, conducen directamente a que el estado fascista español y normal del coronavirus; obligue a la población a vestirse escafandras de respiración autónoma homologadas por ellos y montarse de nuevo en el dólar tras el timo de la mascarilla.
No… Que nadie se crea esa mierda, los jóvenes no tienen culpa de nada. Los asesinos genocidas son ellos: el gobierno fascista español de la nueva normalidad y ahora sus caciques conocidos como presidentes autonómicos.

La Covid 19

Publicado: 27 octubre, 2020 en Histéricas, Humor, Reflexiones

Españoles y españolas cuando alguien grita:

¡LA COVIIII!

Ahora viene lo bueno y lo divertido.
A ningún gobierno fascista de mierda, como todos estos gobiernos de falsa democracia, estos taifas que han surgido como un mal hongo por todos los países del mundo; le tendría que salir gratis y fácil aplastar las libertades más fundamentales y arruinar al pueblo con edictos que obedecen a ambición y corrupción, enmascarados en un hipócrita paternalismo. Ya sean comunistas o fascistas puros. Son la misma mierda, con distinto color de collar.
Ojalá la violencia vaya a más y a los caudillos de las falsas democracias les salga muy caro y molesto su abuso, su paranoica represión sobre los más cobardes de la sociedad a costa del coronavirus.
Que se convierta en guerra civil en muchos lugares; puestos a que nos arruinen y e impidan el simple derecho a caminar, mejor que sea con violencia. Es más digno.
Lo que mal empieza, con violencia se acaba.
Aplausos, italianos. ¡Bella ciao!

Mirad a los puercos, jugando con mi libertad para conseguir sus fines; regateando y comerciando el tiempo que me permiten vivir libre. Su extinción es un sueño dorado, no puedo hacer otra cosa que soñar con la evisceración de sus cuerpos.
Con su democracia de mierda, junto con la mascarilla y la prisión llamada confinamiento, pueden hacerse un buen supositorio.
¿Quién cojones son ellos para decidir sobre mi libertad?
Solo son unos mierdas. Me jode que un ladrón con deficiencia mental tenga el poder de destrozar mi libertad.
Siempre ha sido así; pero no soy un cabestro que se acostumbre a semejante estafa y semejantes tarados mentales.

El gobierno español con su nueva normalidad fascista del coronavirus se revuelca lascivamente como un cerdo en una charca masturbándose de su poder.
Son tiempos oscuros de noches de asfixia y abuso; de perros fieros acechando. Y aun así serán elegidos de nuevo por la chusma temerosa, la que vota con mano temblona y mascarilla enferma de fetichismo homosexual.

Por si fuera poco tener que vivir en un país fascista y cobarde, España, of course (sé inglés aunque prefiero que me hagan un francés), además de la mascarilla y de la frustración de que no muere quien debe (los fascistas disminuidos mentales que gobiernan la nueva normalidad española del coronavirus), además de todo eso: ¡Han vuelto a joder con el cambio de horario al de invierno! Me cago en Dios…
¿Por qué nadie les retrasa una hora la cabeza girando su cuello porcino trescientos sesenta grados, aproximadamente?
Es que la poca inteligencia que tienen, solo la usan para joder.
Lo cierto es que si estos tarados que gobiernan la nueva normalidad, tuvieran cerebro, no serían políticos ni ocuparían cargos importantes.
Y así en el trabajo, y así en la literatura, y así en el cine, y así en el supermercado, y así en la escuela.
La subnormalidad sí que es vírica y lo copa e infecta todo.
Estoy abandonado…

Los días de sol y niebla tienen el encanto de un sortilegio hostil con el que se ha conjurado a las montañas a desaparecer.
Y si entre la niebla se esconde la enfermedad, es apasionante; la ponzoña difusa forma el negro manto de la muerte.
La Parca que flota invisible entre el vapor con su capote homicida acechando, cazando la vida que se esconde trémula.
La vida del no ver, el mono se cubre los ojos con las manos…
Pobre mono.
Toda esa muerte.
¿Y mis montañas, negro hechicero?

En lo más profundo del planeta.
¡A que no me pillas, cara de papilla!
A veces me dejo llevar por un indigno infantilismo.
O eso, o las neuronas ya escasean alarmantemente.
Da igual, estoy aquí adentro, aunque sea con el cerebro podrido.

Junto con el coronavirus, como daño colateral ha surgido una serie de parásitos que pomposamente se hacen llamar epidemiólogos, sanitarios, economistas, periodistas que nunca lo fueron…
Los expertos son, ni más ni menos, que idiotas con mucho dinero, tiempo libre y mucho espacio e inmunidad para moverse. De ahí que insistan en seguir robando todo asomo de libertad.
Así que sus consejos de mierda, no son de aplicación para ellos mismos. Por una suerte o un azar, tienen mucho dinero y están muy alejados de la realidad. Tanto que son los ciudadanos bien situados de la nueva decadencia de la Roma de Nerón, en la España fascista de la nueva normalidad del coronavirus.
Que callen los putos expertos que no tienen puta idea de nada.
Y que el coronavirus infecte sus bien situados y acomodados genitales.