Ann-Margret

En Telegramas de Iconoclasta.

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Si dios hubiera sido inventado en tiempos recientes, lo hubieran fabricado en Latinoamérica.
Y su representación sería un cuerpo decapitado colgando de un puente de carretera de mala muerte.
Y le hubieran cantado narcosalmos y narcoraciones.
Y la Narcobiblia sería La Narcopalabra.
Narcoamén.

Una cosa oscura

Soy la cosa oculta y latente que se agita en tu coño.
Un dragón de aliento ardiente.
Por el coño te jodo el pensamiento.
Puede parecer sórdido; pero no hay banalidad alguna en follarte el alma.
Hago lo que sé, lo que puedo en este mundo regido por bondades blancas y activistas de amores ridículos y reproductivos que intentan marchitar mi polla.

 

Viejos matrimonios

No. Lo malo no es el divorcio.
Es bueno. Es salvación.
Lo malo de un matrimonio es el tiempo, la gran cantidad de años de mediocridad que acumulan los cónyuges para convertirse en asistentes sociales el uno del otro en la vejez.
La cobardía y la molicie generan pactos más largos que la venta del alma al diablo.

Nacer para matar

No son las mismas palabras las que se escriben en un escritorio, que las que se escriben en la naturaleza.
No es el mismo pensamiento el que se desarrolla entre paredes que el que se desarrolla en lo profundo de un bosque.
Entre paredes tienes el control de cada palabra, de cada pensamiento hostil, porque estás rodeado y preso de razones, sonidos y presencias ajenas.
Interferencias.
Pero en plena naturaleza hay momentos en el que pierdes el control del cerebro y te olvidas de la hostilidad.
Te das cuenta en un preocupante ataque de ingenuidad, que en medio de tantos árboles y vida, no hay nada que odiar.
Y sonriendo aplasto un ser vivo que repta tranquilo por el sendero; sin saña, sin ninguna razón.
Concluyo que matar o morir, no es tragedia, son simples consecuencias de haber nacido.
Vuelvo al escritorio y siento con cierto desánimo, que no hay nada que matar con serenidad.
Es hora de odiar.

 

Piernas en la penumbra

Te susurro en la penumbra donde yacen tus piernas,
que las gotas de semen se mueren-enfrían
derramadas entre mis pies
con la tristeza profunda de una muerte inocente.

Del orgasmo desesperanzador,
de una corrida solitaria
como un cometa en el espacio gélido y oscuro.

De un pene que late colapsado de sangre,
empapado de amor y obscenidad.

De tu respiración que eleva y oscila tus pechos
y me la pone dolorosamente dura.

De mi mente desesperada cuando deseo penetrarte
desde malditamente lejos.

Soy un charco blanco y resbaladizo
que la arena de un desierto absorbe
y deja un cráter vacío.

Te susurran el deseo las manos crispadas
estrangulando ante ti esta puta erección
que canibaliza la alegría.

Y te susurro que a pesar de todo.
A pesar de la tristeza
del semen que muere
sin el consuelo de tu piel,
que soy capaz de sonreírte.

 

ic666 firma
Iconoclasta

Absoluta libertad
Cuando me encuentro solo en un paraje sin seres humanos cercanos, me doy cuenta que todo lo que ocurra en ese momento, es mi responsabilidad.
No hay injerencia alguna.
Y en ese instante la vida vale la pena respirarla profunda.
Es la absoluta libertad, donde nadie depende de nadie.
Se da tan pocas veces ese momento, que siento que la vida es una sucesión de violaciones de la libertad.
Y se me han ido años de vida perdida.
No es justo, nunca ha sido justo el equilibrio entre libertad y mediocridad.
Lo han hecho todo mal…