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En Telegramas de Iconoclasta.

 

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Los políticos son proclives a ser religiosos porque les interesa parecerse a los dioses en los que cree la mayoría de los votantes o ciudadanía a la que sodomizan independientemente de sexo o edad que tengan. De esta forma se pueden disculpar de su negligencias, ignorancias y robos mediante la infalible fórmula erigida en ley universal por El Vaticano: “Designio inescrutable”.
Si a la masa electoral o sodomizada se le proporciona por medio de las redes sociales (siempre que aparezca en su móvil o celular) una consigna, idea o moda (hashtag o trending topic para los más incultos o con problemas de CI), tendrán a la chusma ocupada y distraída de sus engaños, componendas, desidias y estafas que efectúan sin desaliento. Un ejemplo de ello es la movida #MeToo (se han puesto histéricas sin ninguna buena razón, todo basado en cháchara y victimismo de gente con un poder económico tan grande, que bien valió la mamada como pago de su estatus de vida. Es de suponer que quieren más y les duelen las rodillas). Tienes también a niños muertos, dramas de refugiados y mil cosas más que se inventan a lo largo de las semanas.
Para drama ya tengo bastante con la esclavitud del trabajo y la mierdosa paga que tengo. Si hubiera tenido la oportunidad de hacer una buena mamada otro gallo me cantaría ahora. Así que soy completamente inasequible al drama humano ordinario: niños muertos, mujeres mamando por unos billetes o barcas miserables que se hunden. Me sabe mal; pero yo tengo ya mis años y como nadie ha publicado un tuiter por mí cuando me hacía falta, que les den por culo. Estoy más curtido que unas alforjas.
Sigamos. Con tales consignas entran en escena los marginados social y económicamente hablando. “Lo social” y lo económico” es un ejercicio de énfasis retórico, porque todo el mundo debería saber que lo económico es lo social. Son sinónimos.
Con estos marginados bien “viralizados” en videos y fotos en las redes sociales la chusma desarrollará una empatía de forma lenta y sutil, hasta llegar a la conclusión de que se encuentran en el paraíso en vista de esos seres que en esos momentos padecen entre sus manos, en sus teléfonos. Incluso dirán y pensarán que es un asco ser multimillonario si has de follar de vez en cuando en un despacho.
Parece increíble; pero en esta civilización, una mierda cubre a otra mierda más seca hasta convertirla en algo apetecible y comestible.
Los hay que con palabras beatas de concordia y unidad, permitirían que un gobierno nuevo de una nueva nación les quitara a sus hijos para obligarlos a hacer el servicio militar como en tiempos de Franco y otras “repúblicas” orientales de corte comunista que aún perduran negándose a perder el gran chollo.
De hijo de puta a Dios o Apóstol o Mesías en unos cuantos miles de “me gusta”, en menos de veinticuatro horas y sin procesos cruentos. Es la carrera política.
Es un asco sin emoción alguna, al menos a Cristo lo crucificaron y se ganó así el título de rey y mesías (en caso de haber existido él y la cruz).
Los políticos y dictadores de hoy son unas mariconas lloronas, aunque perversos hasta el vómito.
Y ahora se me hace incomprensible e inoportuno, ese esfuerzo de esos dos idiotas con el cerebro podrido: Kim y Trump, por eliminar el armamento nuclear. Con la falta que haría una destrucción masiva para arreglar las cosas.
Son gilipollas hasta para ser malos.
Margaritas a los cerdos, sin ningún tipo de alegría.
Algo huele a podrido en Dinamarca, por eso me toco la nariz con lascivos trendings topics. Hay que joderse…
Buen sexo.

 

ic666 firma
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

Esta mierda de la retórica política y social es la más viva muestra de la inoperancia cerebral de políticos y chusma.
Esa insistencia caricaturesca en expresar que hay “ciudadanos” y “ciudadanas” en lugar de dirigirse a la “ciudadanía” y así ahorrar tiempo en precisar estupideces (como el que un político español se dirija a los españoles y españolas) que un niño de cinco años entendería sin más.
Si quieren referirse sin hacer el ridículo por su ignorancia oratoria y cultural a hombres y mujeres, que se refieran a la “humanidad” o “población”, que aprendan lenguaje y a usarlo con precisión y brevedad. Con claridad.
Mi tiempo es oro y cuando alguien habla de géneros buscando ser mierdosamente correcto, me lo hace perder y le deseo que tenga un infarto en su corazón puto.
Si no hubiera tenido que pasar por unas clases escolares tan rigurosas y represivas en mi infancia, si mi puto trabajo no hubiera sido tan exigente y hubiera cobrado más dinero por él, si no hubiera tenido que soportar a tanto subnormal político y funcionario robar parte de mi trabajo; ahora estaría más relajado.
Exijo su puta corrección, exijo que los políticos ambiciosos (por definición) de mierda, hagan su trabajo y lo hagan bien. Tanto como a mí me han exigido durante toda la vida.
Que se jodan, que les den por culo.
Como me la han metido tantas veces, que los envenenen sería un sueño para mí, por mierdas.
Cada día que pasa siento que debería haber una explosión de violencia que causara daños y muertes para pagar tanta esclavitud y engaño.
La clase política y el funcionariado deben pagar su estupidez e inoperancia como sea, bien con dinero o bien con lesiones importantes y graves.
El camino del dolor y la renovación tras la destrucción es la única forma de cambiar esta sociedad asquerosa que me hace perder tiempo y humor.
Además por otro lado, como ya he recorrido gran parte de la vida, para lo que me queda en el convento me cago dentro.
Que jodan a todas y todos, ciudadanas y ciudadanos.
A los putos políticos y a las putas políticas.
Me encanta hablar claro y mal.
De pequeño quisieron enseñarme que no debía decir palabrotas y escribir con cordialidad.
Me limpio cada día el culo con aquellas palabras de aquellos maestros y maestras de mi infancia de mierda.
Putas y putos…

En Telegramas de Iconoclasta.

En Telegramas de Iconoclasta.

¿Cómo rebasar una horda de decenas de ciclistas culones, adosados los unos a los otros como albóndigas en la olla, lentos como caracoles, chillones como titís y torpes como ellos mismos? Más horteras que cerdo con diente de oro.
Y lo peor es que no saben respirar con las piernas en movimiento y se paran cada dos o tres metros.
Si no vas armado con algún arma de fuego para hacer espacio en ruta y así poder despejar el camino de estorbos, solo te queda insultarlos.
Insultarlos y escupirlos.

En las habitaciones de los hospitales suele haber cruces.
(No en fondo cósmico, lo que pasa es que si puedo, huyo de mediocridades de paredes blancas)
Tal vez se pretenda de una forma sutil (nada que ver con rezar con espiritualidades) que el enfermo no se queje demasiado.
Que se fije en el crucificado, que eso sí que duele de cojones. Que vea lo que es el verdadero dolor y no el suyo.
Yo siempre he pensado que, si el nazareno hubiera existido por alguno de esos azares que ocurren a lo largo de la historia; su dolor hubiera sido solo suyo y el mío insoportable.
Y es que el dolor es personal e intransferible, como el número pin de la tarjeta de crédito.
Mucho menos, un dolor ajeno puede conjurar, aplacar o consolar el propio.
Se pueden pedir milagros ante la cruz mientras te rechinan los dientes porque algún órgano se está pudriendo dentro de ti, si tienes humor para hacerlo, claro. Pero jamás el dolor de alguien, y mucho menos el de un cuento, podrá consolar el propio.
La experiencia es un grado y la única verdad entre tantas fantasías y crucifijos.
Primero te pones un poco histérico porque temes morir y una vez, si tienes cojones y lo aceptas, esperas que ocurra pronto para que el dolor cese.
¡Eseso-eseso-esesostodo, amigos! (el bueno de Porky Pig despidiéndose).