Archivos de la categoría ‘Histéricas’

Rosalía con pimientos.
Rosalía a la brasa.
Rosalía a la fuerza.
Fritura de Rosalía.
Ensaladilla de Rosalía con Rosalía.
Rosalía empanada.
Albóndigas de Rosalía.
Rosalía por pelotas.

Postres:
Gambas Rosalía caramelizadas en vainilla y chocolate.
Chipirones con cebolla y trufa helada en salsa de Rosalía.

A los 100 primeros comensales se les obsequiará con unas legañas de Rosalía en salsa cojones como entrante.

Ambientación musical a cargo de Coldplay.

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En Telegramas de Iconoclasta.

Está ya tan nervioso y sediento de seguir en el poder, que está decidido a destrozar cualquier asomo de evolución y selección natural en Francia.

Al pánico de los chalecos amarillos, se suma la avaricia. Y les guiña un ojito…

La avaricia lleva al populismo barato y facilón, apto y adecuado para las redes sociales (que son las que importan).

Yo no digo de prohibirlo, que cada cual se insemine como le salga del coño. Pero gratis… Ahora toda imbécil que despierte con el antojo, irá a un hospital sin bragas y tendrá una cría en el futuro con su genética rara y todo a costa de los contribuyentes, como si no tuvieran poco gasto manteniendo a todos los parásitos que forman parte del gobierno y administración francesa (en este caso en concreto; pero es aplicable también al gobierno y administración de España).

Que seáis felices en vuestra retro evolución, galos.

Jamás podría estropear la intimidad e identidad de mi casa con una bandera, como hacen tantos patriotas en todo el mundo; luciendo en sus balcones, patios o ventanas el emblema de sus amos.
Yo no estropearía mi propiedad con semejante vulgaridad y muestra de sumisión o vasallaje.
Mi casa no es de mi país, ha dado la casualidad de que se encuentra en ese territorio administrativo, como mi nacimiento en ese territorio es también fortuita. Yo no pedí ni pude elegir donde me iban a parir, cojones.
No tengo orgullo patrio, solo amor propio. Mis cosas y yo tan solo estamos, sin más alegría y vanidad de lo que yo consigo independientemente de cuánto me quieren joder.
Mi propiedades, mis cosas son solo mías no pertenecen a ningún país de mierda. Mis paisanos son un efecto de esa aleatoriedad territorial que padezco. No son mejores personas por ser vecinos.
Doy gracias por no ser uno de esos pusilánimes que se sienten emocionados con himnos y banderas, como sumisos esclavos, alardeando de un territorio que solo les pertenece a sus amos y por el que irán a la guerra a morir si así se les ordena. Un país por el que son presos y explotados con mayor o menor grado de amabilidad o engaño.
Se lo creen de verdad. Que es su puto país…
Aunque si alguien cree en dios, se supone que acepta ser propiedad de alguien superior a él. Todo encaja.
Mierda…
Yo no pongo un mierdoso trapo en la ventana de mi casa, tengo elegancia.
Me parieron con tal grado de independencia que ya no recuerdo el rostro de mis padres.
Aunque me follaría a cualquier tía buena aunque estuviera envuelta en una bandera, incluso si fuera la congoleña. Incluso me gustaría dejar mi impronta seminal en ella, en las dos…
Ñam, ñam…

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Los tiempos avanzan y lo que parecía haber desaparecido, ha conseguido adaptarse a estos tiempos mierda-mediáticos.
Las antiguas ferias ambulantes de monstruos se han convertido en el Eurovisión.
La misma mierda insulsa, grotesca y aburrida, solo que con láseres.

En Telegramas de Iconoclasta.