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Y no es por otra cosa el destacar sino, porque tienen a bien mucho pagar a la prensa mundial para que se los muestre como los grandes gurús del oscurantismo cultural de la chusma globalizada. Venden lujo como religión a los muertos de hambre y cobardes, consiguiendo así que la chusma entre en una especie de catarsis y piense: “Todos somos, Branson, todos somos felices”.

Y así la chusma, desde sus encarcelamientos y acosos por parte de sus nuevos y normales fascismos, encuentran momentos por los que sonreír y dejar de pensar en lo buenas que están sus hijas adolescentes, que tienen un buen polvo (demasiado tiempo encarcelados en casa todos en familia, siempre trae de la mano un divertido y coloquial incesto).

“Como sois pobres de mierda, ya me monto yo el avión para que podáis disfrutar como becerros viendo como floto”. Viene a decir el bicho.

No hay que olvidar que estos supermillonarios, son los mecenas de los grandes fascismos del coronavirus. Así; si fuerzan a que se encarcele y acose policialmente a toda la población, tienen el planeta para ellos solitos sin que nadie les moleste, a ellos y a sus esclavos comprados sin el sudor de su frente: los presidentes, ministros, diputados, jueces y reyes de los países de La Tierra.

Lo que destaca siempre en todo dictador es su absoluta falta de inteligencia, que suple con indecencia y un constante vómito de mentiras.
Y por eso aparece tan feliz, como líder de secta religiosa sexual.
De hecho, el Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español, bien podría competir, por muertes y delitos de encarcelamiento y acoso, con la secta de la familia Manson.
Eso de “enterrar” y “cordones sanitarios” o “confinar nueva y normalmente”, es pura cháchara de tonto, porque si sale en los medios algo debe decir para llenar el espacio en blanco del cerebro de sus votantes. El farfullo es el idioma nuevo y normal de la España imbécil.
Si sus amos del gobierno chino no le dan un toque de atención, seguirá haciendo el ridículo en sus decretos fascistas penitenciarios y desvaríos lingüísticos.
El nazionalsocialismo español sigue con mano que no tiembla hacia un futuro de mierda.

Ansiosos por mutilar y mutilarse, y es que no hay nada peor en el mundo que retrasar el corte de la polla.
Indígenas fanáticos y sus rituales supersticiosos…
Y además, de dos en dos con todo ese ademán de histérico dolor.
Parafraseando a Astérix: están locos estos filipinos (lo que se dice, tontos del culo).
Debe ser aquello de que sarna con gusto no pica, aunque mortifica.

Es para mearse de risa, lo del taburete acosador con tetas no tiene desperdicio.
Si fuera verdad, sería para hacer una mala película; pero harto entretenida.
Lo de rajarse la cara, sin duda se debe a la influencia de aquella magistral película de Ridley Scott: Hannibal.
Madavillozo…

El Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Español del Coronavirus y su prensa no pueden dejar de amenazar con el acoso, la represión y el encarcelamiento con cada noticia relacionada con el coronavirus.
Ilustran sus fotos con sus sicarios, extorsionadores y acosadores policías; siempre ponen uno en la foto de la noticia/dogma fascista para que la chusma sepa que están controlada, vigilada y violada en su libertad.
Los policías en la prensa prostituta del Gobierno Penitenciario Español tienen cuota de aparición, como en las series televisivas en las que han de aparecer por ley y sea como sea: un homosexual, una lesbiana y si lo hay, un transexual.

El precio de una vida banal es una muerte también banal.
Incluso los que importan, en solo unos días ya son carne de charlas de fiestas de año en año.
Si has sido tan banal como un bostezo, ni siquiera darán pésames a los que vivos, tengan algo que ver contigo, con tu cadáver.
Y por favor… Cuida un poco tu agonía, porque no hay nada más aburrido que un muerto superficial que no acaba de morir y reúne a su alrededor a sus allegados para despedirse largamente, protagonizando su propia caricatura.
Normalmente, cuando mueres (a no ser que seas una imbécil y asquerosa celebridad de de yutup, tuiter o feisbuc) nadie pondrá una carita triste. Y menos aquella puta de la que eras cliente habitual y casi usurero, so puerco.
Si tienes contratado un buen funeral en tu seguro, pudiera ser que a la hora de tomar el tentempié que celebra tu muerte, alguien diga algunas palabras emotivas en tu recuerdo; pero seguro que será producto de la ebriedad.
Normalmente al morir no importas a mucha gente: un pequeño y tímido lamento y unas palabras mentirosas para el indiferente cadáver vestido de muñeco ventrílocuo, con la chaqueta cortada por la espalda. Y a seguir devorando canapés de merienda.
De hecho pondrán cara de estreñidos muchos menos de lo que piensas. La banalidad se paga con indiferencia y no con putos bitcoins de mierda.
Si no hay merienda o algo de picar para amenizar el funeral, tu cadáver y tu banalidad silbaréis impacientes hasta que os quemen u os metan en el nicho.
Pudiera ser que aún que estás vivo, pienses que lo peor es que de tu superficial vida no trascienda nada, ni siquiera por esa accidentalidad de una azarosa cadena de pensamientos que llega a evocar que alguien existió en algún momento de la película.
No sé si es bueno o malo ser banal; pero me lo tomaré como un asunto de elegancia: prefiero que me recuerden con asco que con indiferencia bostezante.
Habré aportado mi granito de arena sucio a este mundo de mierda.
Y como tengo más facilidad para ser desagradable que banal, mi muerte no dejará indiferente a mi gato.
De cualquier modo, todo lo que conocí en la ciudad, podría morir antes que yo por aplastamiento, cremación o disuelto en ácido sulfúrico y no se me elevaría un milímetro ninguna de mis cejas bien separadas y definidas, ni siquiera levemente por algún inopinado tic (por lo único que recuerdo que una tal Frida Kahlo existió y tascendió, es por su uniceja tan rústica, que siempre me deja bizco, es la razón de que me preocupe el asunto estético).
Además, cuando has conocido la muerte de alguien allegado a ti por segunda vez, el resto de muertes te dan el carisma de un forense aburrido que mastica con glotonería unos snacks crujientes de arroz inflado con los guantes sucios de mierda.
Pensándolo bien, no importa que seas banal o trascendente.
Los muertos se disipan en el aire en cuestión de segundos y no tienen oídos ni ojos y solo dejan un desagradable olor, por mucho que los hubieras querido cuando tenían color.
Si un día te masturbaste con la mano llena de excrementos y gritando como un cochino, ni siquiera generarás un pecado ominoso que pagar, ni para lo malo trascenderá nada de tu vida.
Morir es lo que es, peña. El único misterio reside en que hay tantos muertos acumulados en los anales de las historia cuyas almas no aparecen por ningún lado, que es absolutamente estúpido y patológico que la chusma siga creyendo en paraísos e infiernos. Ven que desapareces y siguen con su esperanza de mierda en que la muerte sea una renovación de tus vacunas caducadas. Una nueva vida tras la muerte.
¡Qué lelos!
Por ello, olvida los asuntos de la banalidad y la trascendencia. Antes de morir (si tienes suerte de morir lentamente por un cáncer o un hígado que se deshace y lo cagas cada día un poco), deja todo lo que puedas por hacer; pero sobre todo deja muchas cosas por pagar. Y esas cosas rómpelas para que no se puedan recuperar.
No trascenderás; pero morirás con la sonrisa más divertida y sincera que jamás hayas tenido.
Tanto filosofar de mierda, para acabar concluyendo lo de siempre, que se jodan los vivos cuando te mueres.
No me negaréis que no ha sido divertido, superficial pero con clase, este pequeño ensayo sobre banalidad y trascendencia.
No intentéis hacer estas cosas en vuestras casas si no sois adultos bien formados, u os deprimiréis.
Y bueno, cuando acudáis a un funeral, imprimid esto para amenizarlo. Ya veréis la visibilidad que conseguiréis, mucho mayor que la del cadáver.
Tal vez haya que volver a la moda de las fotos victorianas post mórtem, al menos trascendieron unos minutos más aquellos cadáveres, aunque tuvieran un gusto del carajo.
Aquella gente debía tener el cerebro podrido (lo vivos de las fotos digo).

Iconoclasta

Y si queda algún egoísta farsante, bien puede ser este tipo del titular, que como todo buen comunicador afecto al Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, solo hace que soltar mierda e ignorancia por la boca para que sus amos le den algún privilegio, o lo mantengan más tiempo chupando cámara para formar parte del imaginario vacuno de la chusma.
En España nunca han existido héroes, solo el Cid Campeador y aplaudidores acojonados de miedo por nada.

No importa que el Colin haya muerto por coronavirus (si fuera cierto) o por sobredosis de cocaína (más lógico y probable).
Lo que importa es que cualquier sujeto que se encuentra dentro del poder político, económico, militar o religioso; muera.
Porque hay mejores personas que han sido asesinadas (cientos de miles) por los gobiernos fascistas que han instaurado el coronavirus. Y no han sido noticia.
Que muera un sujeto de esta calaña, da esperanza (muy poca) de cierta justicia poética. No sé si será digno de celebrar; pero si de una sonrisa momentánea.
Y no hay que olvidar que: al enemigo, ni agua.
Y ellos (los del poder con sus soldados y policías) son el enemigo.
Por otra parte, tienen muchos personajes iguales de repuesto. Desgraciadamente también hay otro proverbio que dice: a rey muerto, rey puesto.

La dictadura china, como la española, pretende meterse en la intimidad de los hogares. Son dictaduras comunistas sectarias e invasivas.
Vienen a decir de una forma clara y rotunda, que los hijos han de ser educados por el estado y que los padres, lo único que deben hacer es darles de comer y alimentarlos para tener buenos ejemplares cabestros.
Ambos (el gobierno fascista español y el chino) concluyen que los padres son deficientes mentales para educar a sus hijos.
Suerte que en su momento tomé las riendas de la educación de mi hijo, de lo contario ahora sentiría asco de lo que se hubiera convertido.
Y jugó todo lo que quiso a video juegos y más adelante, a cascársela. Sin problemas.
Fascismo hijo puta…

Incluso se corren con una vaporosa nube de polvos talco especial bebés.
Y flotan silenciosas recortándose contra la luna llena cuando les sobreviene el orgasmo.
No te jode…
El porno no tiene la culpa de nada, quien cree en el porno cree en los reyes magos. Es una mentira como lo es la televisión familiar. Y con semejante cerebro mejor (quien cree en el porno) que siga con su bozal de mierda y mirando la tele del coronavirus para correrse mientras cena con la familia pasando un embarazoso momento.
Ellas se corren deliciosa e indecorosamente obscenas, que nadie les quite su fuerza y libido con sandeces de charlatán de feria; mojadas, con deseo, con voluptuosidad. Ningún idiota nos ha de enseñar nada respecto al sexo y lo que hacen las mujeres y los hombres, al menos a gente decente en su desinhibición y con cerebro funcionando, claro.
Sé muy bien cómo se masturban las mujeres, cómo me masturbo yo. Y lo aprendí sin el porno.