Posts etiquetados ‘Reflexiones de Iconoclasta’

La vida se quiebra con solo un poco de presión, el ser humano es frágil.
Es solo cháchara sensiblera.
La vida no es frágil, han existido esclavos muy longevos. Y hay torturadores que han tenido que trabajar muchísimo para asesinar a sus presas.
La especie humana es dura que te cagas, moragas.
Y debe ser dura consigo misma para no convertirse en plaga.
Las ratas practican el canibalismo con sus crías.
Quiero decir que hay que emplear una fuerza cruel y desmesurada para evitar que dictadores y corruptos vivan muchos años; y mala gente en general.
Si un ser humano vive demasiado, contaminará a las próximas generaciones hasta hacerlas inmunes con los actuales venenos, de la misma forma que hacen inservibles los antibióticos.
Justamente, las ratas tras varias generaciones, se inmunizan contra los venenos que se les pone para su extinción en las ciudades.
¿Veis? Las ratas y los seres humanos comparten muchas cosas además de la basura y los excrementos.

Vaya… Parece que El Independiente no tiene nada de independiente y mucho de puta del Régimen Español.
Es la cobardía y el ansia de poder de unos Caudillos que han inmovilizado un país para erigirse en los Padres Salvadores de España, haciendo de sus habitantes cobardes como ellos mismos, enfermizos y débiles. Y sobre todo, pobres.
Y es que cobardía con ruina y debilidad se paga.
Nunca han sido tan indignos los gobernantes como en esta era tecnológica. Seguro que se tumban frente al monitor de su ordenador o su teléfono de mierda y comen uvas amariconados cantando sobre el fuerte impacto económico que ha tenido su pandemia de mierda.

No puedo administrar mi imaginación.
No puedo dominarla.
Contigo, cielo, fracaso estrepitosamente a cada momento.
Es imposible asistir a las cosas hermosas de la tierra y no evocarte.
Y cuando te sueño, la soledad que tanto deseo y protejo, se torna un monstruo que desgarra mi ánimo.
Tengo cicatrices profundas que me hacen deforme ante la humanidad.
Sería perfecto que no existieras, que no te hubiera conocido; para que mi soledad fuera inviolable e indestructible.
Tú no puedes imaginar cuanto te quiero. Ignoras que tu amor es un ariete que rompe todas las barreras que levanté para protegerme del mundo y su injerencia.
Desear compartir contigo cada momento de belleza que encuentro en mis solitarios paseos me deja indefenso, destruye mi soledad y la convierte en angustia y una espera quejumbrosa.
Y lo que es peor, cielo, espero que lo hagas a cada instante.

Otro articulito de la prensa del Régimen Español instaurado a costa del coronavirus.
Y efectivamente, si la distancia previene contagios, el agua moja.
Con toda probabilidad una ingente cantidad de imbéciles, gracias a la prensa doctrinal del fascismo, ahora lo sabe.
El periodismo español se ha convertido en el ejemplo a escala planetaria de prensa corrupta y dogmática prostituida al tecno fascismo.
Leer u oír a los medios periodísticos, es una constante agresión a mi inteligencia.

(Una bala en la cabeza)
¿Qué pensar de esos tristes matrimonios o parejas que llevan las mascarillas bien colocadas en sus jetas dentro de su propio coche?
¿No se fían de ellos mismos?
¿Follan con mascarillas en caso de que follaran?
¿Sus hijos están tan domados como ellos?
¿La cobardía es hereditaria?
¿Influye el gobierno de su país en su vida íntima sea sexual o no?
Claro que sí, era una pregunta retórica.
¿No sienten vergüenza de ser unos cabestros?
Y lo peor, con tanta cobardía y sumisión a sus amos presidentes, vivirán muchos años y se reproducirán mientras tanto, eternizando su miseria humana en la genética de sus crías.
Donde el coronavirus no puede entrar, una bala sí. Es el triste consuelo que me queda.

Nadie vive lo suficiente y para mayor inri, en demasiados casos se dice del muerto: “¡Qué pena! Si no era tan mayor…”
Lo de “no era tan mayor” se comprende: quieren creer que vivirán el doble, morir tan joven (a los 80), es raro.
Lo de no vivir lo suficiente solo se puede entender porque viven como pez en el agua en esta putrefacta sociedad.
Yo no soy retórico, ni siquiera un poco cuidadoso o diplomático. Soy alérgico a censurarme a mí mismo sin vivir en mí. Yo digo que no mueren los suficientes.
(N. del A.: podría haber ilustrado la reflexión con una foto de alguna tumba o nicho del cementerio, pero dado que no tenía ganas de pasear, me pareció más sórdido fotografiar los restos de un pájaro aplastado. Al fin y al cabo, el aplastamiento es una forma habitual de muerte humana, sea por automóvil, martillazo, puñetazo e incluso escupitajos si son muchos.)