Posts etiquetados ‘Reflexiones de Iconoclasta’

No hay supercontagiadores de mierda. No es que el virus sea peor en España.
Lo que ocurre es que la Dictadura Española de los Caudillos Sánchez e Iglesias, al encarcelar y robar la economía de los españoles durante meses, ha creado una población débil y enfermiza tras tanto tiempo de inmovilidad, respirando un aire empobrecido y viciado que ha atrofiado sus pulmones y defensas naturales en sus cárceles-casas.
El Régimen Español es veneno para la salud.
Si los turistas fueran listos, no vendrían a un país enfermo y sucio como éste, España, claro.
¡Que vivan los Caudillos!
Los putos Caudillos de mierda…

La vida es maravillosa hasta que se te abre la conciencia a la injerencia de los otros, aquellos absoluta y ridículamente distintos a ti. Es entonces cuando lo maravilloso es tormento y prisión.
Y el buen humor un sarcasmo constante.
Y cuando estás solo, es un placer no hablar, no sonreír.
Y cuanta más soledad, más profunda la buscas.
O la necesitas.

Los personajes de mujeres hermosas en las películas baratas de terror, son asesinadas cruelmente enseñando sus enormes tetas deseablebleblebles…
Es una norma de este tipo de cine para momentos de absoluto aburrimiento y abulia casera.
Esta ley ¿es un castigo moral por ser tan hermosas, sexuales y sensuales?
¿Un castigo moral de apoyo a los papás y mamás que creen que sus hijas son la Virgen María?
¿Tranquiliza a los feos y feas, gordos y gordas, la muerte de las mujeres de póster de Private?
¿Sueñan los obesos con matarlas ellos mismos durante el rito sexual flatulento?
La muerte por descuartizamiento de las tías buenas es el vivo reflejo de la envidia de esta sociedad podrida.
Yo no las mataría, no por descuartizamiento, apuñalamiento o lanzamiento de altura; sino por fatiga.
Una y otra y otra y otra y otra vez…
Una reflexión cinéfila de Iconoclasta, el hombre.

¡Qué puta mierda de mascarillas!
Desde que el fascismo ibérico con el pretexto del coronavirus ha obligado por decreto el uso de mascarillas a full time o tutiplén; los idiotas que antes paseaban por la calle con la boca abierta, ahora han dejado de cumplir su misión en la vida.
Y la cantidad de insectos voladores que hay es muy desagradable. Lagartijas, ranas y aves no dan abasto para comérselos.
La chusma ya no come lo que debiera.
La boca cerrada de los idiotas y el psicótico fascismo español, han roto la precaria estabilidad de la cadena trófica en la naturaleza.

Vaya con el coronavirus, parece un águila por lo bien que vuela…
Pues prácticamente, el diario prostituido a los caudillos Sánchez e Iglesias 20 Minutos le da la razón al Régimen Fascista Español. La solución es matar al mayor número posible de españoles, por enfermedad, por hambre o por asco. Y los que queden vivos a trabajar gratis.
El encarcelamiento, confinamiento o cuarentena ya no es suficiente. Lo necesario es la asfixia durante un año o más.
Prensa colaboracionista de mierda… Mienten los hijos de puta más que hablan.
Si la prensa sigue vendiéndose así, las putas van a tener que meterse a periodistas, que lo harán mejor.

Y tras la severa y exhaustiva cuarentena española, el fascismo ibérico ha conseguido mutar a una nueva cepa: la covid-20 XXXL.
Los caudillos españoles Sánchez e Iglesias invierten grandes sumas en la industria del bozal.

Es maravilloso vivir en una dictadura. El fascismo es lo mejor que podía ocurrir en España.
Todos es felicidad con mascarilla, incluso los que pasan hambre y otras penurias, son felices con sus mascarillas; por encima de la comida está la obediencia a los caudillos españoles, por supuesto.
Y también es increíble para alguien con un nivel intelectual decente, el grado de adoctrinamiento y propaganda del Régimen Español que los caudillos Sánchez e Iglesias, publican a través de la prensa colaboracionista, prostituta de la Dictadura Española.
Y el rey, al igual que Jesucristo, dando ejemplo de ser un anodino más sin rostro (salvo por la escolta que lo delata, pobre).
En el bulo publicado por el Régimen, solo falla que en mi pueblo, ningún ciclista lleva una mierdosa mascarilla, excepto el tarado de turno (1 de 300) que pedalea tragándose su propia saliva grasienta. En caso de que se ahogara, le ayudaría a bien morir introduciéndole un buen puñado de estiércol en la boca.