Posts etiquetados ‘Reflexiones de Iconoclasta’

Ya es una norma de obligado cumplimiento que los homos (homosexuales, aclaro para los cortitos) adinerados y ya rozando la vejez; se compren grandes motos con muchísimas maletas, de esas que les cuesta pedos mover cuando están paradas y se enfunden en toda esa parafernalia fetichista de cuero para aparentar un volumen muscular que no tienen y esconder una flaccidez muscular que sí tienen.
Luego se bajan con dificultad de la moto y le pasan a su novio el casco mientras se quitan la cazadora para dejar ver unos gruesos tirantes que vete a saber para que los usan en la intimidad.
No sé si sus motos van equipadas con ceniceros; pero temo que sí. Son muy capaces de ello.
Es que cuando vives en una zona de buena acogida del Mondo Gay, aprendes los estereotipos tribales más rápidamente que los nombres de todos los típicos embutidos de forma oblonga que se venden en la comarca.
Para aquellos que sonrían como si fueran psicólogos de feria: no soy homófobo, solo anoto datos, soy puramente macho intelectual. Ni marica, solo observo y ejercito mi paciencia con dignidad y decoro. Además, voy exclusivamente en bici, con anchos pantalones de deporte de algodón en los que puedo llevar cómoda y discretamente una buena navaja.
Creo que los culos (al menos los peludos de hombre) tienen una sola dirección: hacia fuera. Y no es homofobia, es biología.
Y lo bien que me lo paso ¿eh? ¿eh? ¿eh?
Yo también puedo tener mis días de orgullo personal y alardear de ingenio, perspicacia y sabiduría.
Es que en cuanto llega una temporada vacacional, comienza la migración de las viejas y negras mariposas en tropel; y es difícil callar tantas emociones.

Anuncios

Esto de los “queer”, esos seres humanos que van más allá del hetero y homosexualismo constituyéndose en un “nuevo género sexual raro e inclasificable”.
Viene a ser otro eufemismo para explicar a los niños en las escuelas, que por ejemplo, Caperucita Roja era una “queer” por su relación gerontofílica con su abuelita, amenizada con su impudorosa exhibición ante el lobo (sabiendo que era observada sentada en la cara de la anciana). Lo que irremediablemente la llevaba a tener relaciones sado-zoofílicas con el feroz animal en la espesura del bosque. Luego, ya satisfecha por todos los agujeros, camino de su casa sentía deseos de suicidarse mientras masticaba amapolas a boca llena.
(Por esta razón el cuento ha sido momentáneamente censurado en las escuelas hasta que consigan adulterarlo adecuadamente).
O sea, tenía el cerebro hecho mierda y un gran desgaste ano-vaginal. Y cómo no, una profunda crisis existencialista identitaria.
Es la ultra metafísica pokémon-evolución de gays y lesbianas.
Coño, no es fácil ser “queer”, pobres…

Dada mi gran perspicacia fijo que se trata de alguna especialidad culinaria. Llevo ya un tiempo preguntándome que es un “khashoggi”.
¿Un civet? ¿Una menestra? ¿Pollo trinchado? ¿Un pez venenoso como los de los nipones? ¿Una pizza exótica?
Soy un bon vivant inquieto.

En Telegramas de Iconoclasta.

Hay momentos que desciendo suave y desidiosamente por la pendiente de la idiotez. Y mientras mi cerebro se vacía y me siento feto sumergido en imbecilidad; pienso con una estúpida sonrisa: Que os jodan. Para lo que me queda en el convento me cago dentro.
Dios me mira con ojos terribles y yo le pregunto: ¿Y a ti que te pasa?
Y ríome, ríome, ríome, ri… rio… ri…

La hostia puta con la mierda del cuatro de julio, no se puede mirar ni un telediario ni leer un periódico sin que salga el puto 4 de julio.
Como si fuera importante para la chusma que no vive en Establos Unidos.
Hay quien ha nacido para servil y fácilmente disfruta de todas las festividades doquiera que esté. Y hay misántropos que sienten muy poco respeto por la alegría de los idiotas.
Hay que ser tolerantes con la misantropía porque es el contrapeso a la infertilidad intelectual, a la banalidad indiscriminada. O idiocia propiamente dicho.
Un mundo sin misántropos escoraría peligrosamente hacia una evolución indigna. De puta pena.

Es que no gano para disgustos, si no es el orgullo gay, es el cuatro de julio, no se cansan nunca.