Posts etiquetados ‘Ultrajant’

Lo he observado con cierta lástima; pero sin extrañeza.
“Otro…” Y he aspirado profundamente el tabaco para meter dentro algunas tristezas que pretenden salir con un lamento que me avergonzaría.
Los corazones se rasgan por infartos, por falta de amor, por demasiado amor o por aburrimiento.
Solo sé que al final hay una senda para los corazones moribundos, como la de los elefantes en la selva.
Como los gatos que se esconden para morir.
Pobrecitos todos… Los corazones y los gatos que mueren tan solitos.
Si llegas entero a tu lugar de muerte, dile al mío si queda algo de él; que lo recuerdo con cariño.
Bye, corazón.
Donde quiera que vayas.

No recuerdo el momento preciso en el que dejé de amarte para, ya necesitarte como el aire.
No pienses ni por un momento que llevo esta escafandra autónoma por cuestiones carnavaleras, esnobistas, de moda o estéticas.
Y deja de reírte, me queda poco oxígeno en la escafandra.

Y Yo ordené que los árboles y plantas que dan vida al mundo, se encendieran al rojo vivo como el acero de las espadas en la fragua.
Y así aconteció.
Y ordené que una tormenta se cerniera sobre los árboles y las plantas que ardían al rojo vivo, para templarlos y darles la dureza que hendiera las carnes.
Y así aconteció.
Y ordené a mis ángeles que tomaran las ramas como sables.
Y lo hicieron fieramente.
Y sentencié en el Juicio Final, culpables a los hombres jóvenes, adultos y viejos. A las mujeres jóvenes, adultas y viejas. A sus hijas e hijos, incluso lo que estaba por nacer.
Y ordené el fin de la vida humana.
Y así aconteció, que los ángeles con cólera jubilosa arrasaron y exterminaron toda vida humana.
Y otorgué entendimiento a las bestias de cuatro patas; pero no les permití hablar.

(Apocalipsis Rojo, manuscrito apócrifo, 2020 d.C., ruinas de Notre Dame)

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Siempre ocurre lo mismo por carnaval, navidades, días patrios o celebrando los cuarenta latigazos a Cristo y sus tres clavos y otras monsergas de santas semanas: baja el precio del kilo de idiota.
Es buena temporada para comprar combustible barato.
Para más información, ver la ley de la oferta y la demanda.

Los cerezos y ciruelos empezaron a florecer la semana pasada.
Desde hace tiempos inmemoriales, de vez en cuando oigo la misma canción: este año se ha adelantado la primavera.
El presunto (como dicen de los delincuentes en la tele) cambio climático es tan cruel… No tiene piedad con sus floraciones tempranas, es lo más triste que he visto en mi vida.
Es que me parto…
Y ahora un maratón televisivo para recoger dinero y ayudar a esos pobres cerezos que han florecido tan pronto, que cada cual afile su tarjeta de crédito.

La ilusión es tan fascinante y creativa como peligrosa. Es durísimo sumergirse en la imaginación y emerger en la mediocridad completamente seco, sin rastro alguno de lo que has disfrutado dentro de ti.

Se gastan los lápices sin poder escribir lo que falta.
Y acumulando…
Es desesperanzador.