Archivos de la categoría ‘Maldito romanticismo’

Su piel se aseda con el tenue frescor de una brisa marina, los pies cubiertos por la blanca arena forman el sagrado pedestal a sus piernas infinitas. En una nalga la arena se aferra y la hace deseable hasta la paranoia.
La mía…
Sus pechos pesan en el sujetador del bikini que apenas los cubre y las ingles lucen poderosamente seductoras limitadas por la braguita.
La luna hace foco en ella y unos rumores de tambores tierra adentro evocan tiempos de magia antigua, como las olas mismas que la llaman, que la anhelan…
Lanza su mirada a la luna y se adivinan milenarias en su belleza, ambas, la diosa y el astro.
Y siento que mi mente me arrastra hacia la deidad, que el pene tira de mí y la piel me arde.
La de mi puto pijo.
Es lo que debo hacer para seguir vivo: desgarrarme y arder.
No hay elección.
El quebranto más bello de la mente.
Correrme en ella, en su arena, en su piel, en su mirada… Que la luna mire excitada, con su color de semen encendido, la violenta y lasciva comunión del mortal y la diosa.
Como un cuento con final feliz… No puede hacer daño.

Iconoclasta

La Nueva Normalidad Nazi del Coronavirus, sus gobiernos Neo Nazistas, con sus decretos han arremetido contra la misma supervivencia humana. Han prohibido la respiración libre con un bozal (vulgarmente mascarilla) para acobardar, humillar, callar y debilitar física y psicológicamente a la población. Han negado durante meses el acceso al sustento vital: movilidad para ir al trabajo y ganar dinero para comer, y cerrado sus puestos de trabajo. Han negado el necesario esparcimiento para cualquier ser humano. Se ha llevado a cabo una extorsión, un chantaje que es pura segregación racial contra personas no vacunadas, se les ha prohibido el derecho al trabajo y por tanto a la vida. Y los medios de comunicación de la Nueva Normalidad Nazi del Coronavirus (sus gobiernos) han emprendido una campaña publicitaria y periodística de signo doctrinal o dogmático, para hacer de los no vacunados enemigos de la humanidad; durante meses todos los días, han hecho de los no vacunados criminales y de los vacunados santos y beatos. Ha sido la maniobra más indigna, sucia e imbécil (por tosca y evidente) desde que Hitler hizo de los judíos una especie a la que exterminar por ser auténticos diablos.
En todo el mundo, especialmente en Europa y países cuyos gobiernos han asesinado la democracia para implantar un Neo Nazismo como España, Francia, Italia, Austria, Bélgica, Grecia, etc…; han prohibido y atacado a la mismísima supervivencia, la biología humana.
Y un ataque tan grave que afecta a la propia vida y salud no puede ni debe frenarse con palabras o protestas pacíficas, es necesaria la violencia para rescatar las mínimas libertades biológicas y salvar así la propia vida.
Es más digno morir luchando contra el enemigo que te mata despiadadamente, que de hambre.

Y ahora que se ha demostrado que encarcelar, acosar, segregar, asfixiar, humillar y debilitar a la población con bozales (mascarillas) a cielo abierto; y arruinar a la población no sirve para detener una epidemia, como ha hecho España copiando a China. ¿Qué le sigue?
¿Campos de concentración? ¿Cartillas de racionamiento para los elegidos por el poder?
¿Ejecuciones policiales y militares in situ?
¿Más cárcel y más censura de los medios informativos? ¿Más catequesis del Neonazismo del Coronavirus, obediencia y fe al tirano? ¿Aniquilar absolutamente el trabajo de los jueces para que los políticos fascistas españoles, que como narcotraficantes, dicten sus decretos contra las mínimas necesidades biológicas de la población sin necesidad de avales judiciales que son papel de limpiarse el culo?
El Neonazismo en España ha triunfado ante una población volcada hacia sus dictadores. España no es solo religiosa, tiene un fanatismo filipino hacia sus dictadores. Es pura genética, como la italiana.
España junto con otros muchos países europeos y del planeta es un cadáver de democracia, se ha constituido en una auténtica dictadura, tan tóxica como la franquista.
Es una democracia cadáver, gobernada por un Caudillo que delega en los poderosos Caciques Autonómicos que gobernando como narcotraficantes con absoluta frivolidad, encarcelan, segregan y asfixian a la población escudados en el marketing falso de que defienden la vida de su plebe.
Tal vez sea mejor la guerra, que estalle la guerra contra Rusia y China; por lo menos constituirá un desahogo tener a alguien que matar para sosegar la ira asesina hacia quien nos ha robado nuestra biología y necesidades; la mismísima respiración y el sustento; para absolutamente nada. Apuntas y disparas visualizando a quien te ha robado durante tanto tiempo la más mínima libertad, no fallarás.
Y si has de morir ¿qué más da? Al final es lo de siempre, si te joden, jodes o al menos lo has de intentar y no morir mansa y obedientemente.

El pato nada despreocupadamente en el río, el agua debe estar a unos 2º C. De vez en cuando, hace el pino sumerge la cabeza y sus patas miran al cielo más tiempo de lo necesario, sin prisas. Y así cuantas veces le apetece, alardeando vanidosamente de esas franjas de un verde metálico y su elegante cinta blanca en el cuello que el agua resalta.
Pinche pato… Como me gusta verle hacer lo que quiere, lo que debe.
Estoy por avisarle que hay policías cerca, que con el otro cuento de la gripe aviar, lo podrían encarcelar (confinar en el argot político-policial) por ser sospechoso de portar la enfermedad. Incluso por el hecho ejercer su libertad, podrían detenerlo a pesar de estar sano como una manzana.
Recuerdo que vuela (me gustan los cuerpos rechonchos de los patos volando, parecen bombas de dibujos animados) y la poli no.
Así que si al pato lo quisieran encarcelar, al igual que Supermán saldría volando (sin los calzoncillos por fuera) graznando: ¡Cua-cua! ¡Tengo la gripe! ¡Cua-cua! ¡Estoy infectado de la gripe aviar!
Y allá va Superpato volando gallardo y orondo con sus pequeñas alas a mil por hora, en pos de la libertad.
Durante la revisión previa a la publicación de esta obra literaria de prosa dramática, me pregunto si será probable que entre el tabaco mezclen algo narcótico para dar alegría (más) al placer y buen hábito de fumar.
Porque además de mis literarios desvaríos, no tengo escrúpulo alguno en publicarlo, como no lo tendría a la hora de escribir una oda a la magnificencia de mi polla.
¡Mirad! El pato ha carbonizado a una gallina con bozal con su poderosa visión de rayos láser. Pinche pato… Y se ríe y se caga… ¿Mean los patos?
Me voy a fumar otro de estos, es apasionante.
Me siento como Mary Shelley con el láudano y el opio escribiendo Frankenstein… Qué jodío el romanticismo.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Qué bonito es que una música, un olor, un tacto, una imagen provoque una nostalgia. Es incluso un orgullo recordar que un día el universo estaba bien, encajabas en él.
Ocurren tantas cosas sórdidas que, al evocar una buena es inevitable derramar un llanto por dentro, como si el alma se hiciera agua y anegara las entrañas.
(Podría ser un buen jugador de póquer)
Y sentir el deseo de volver a aquel momento, aunque tuvieras que morir en él.
Morir está bien cuando se hace en el momento, en el lugar hermoso; no dejar que ya nada pueda estropearlo.
La vida tiene el exacto valor de la melancolía, cuanta más nostalgias sufras, más valor.
Soy un indigente…
Prácticamente, todo salió mal.

A veces no odio el sol, a veces no odio que me caliente más de lo que estoy.
Agradezco su tibieza cuando la gelidez me ha enfriado tanto la sangre.
Cuando los dedos de una pierna casi muerta se parecen aterradoramente en su cérea palidez a un cadáver (la carne de mi padre muerto).
¿Has probado alguna vez, tras mirar el fuerte reflejo del sol en la superficie de las cosas y las pieles, a cerrar los ojos rápidamente?
Es como hacer una foto y capturar el calor, un calor amable que hace rojiza la oscuridad de ti mismo y da calor a un pensamiento frío, un poco cansado muchas veces.
Te lleva a suspirar por consuelo y paz.
Así te amo yo, cielo.
Suave, templada y luminosamente.
Como un destello de consuelo y esperanza dentro de ti, donde más profundo podría llegar jamás.
Quiero pensar, necesito desesperadamente creer que soy luz y calor en ti.
Esplender en tu alma…
Sin que te des cuenta, cuando cierres los ojos al mundo, entraré yo y sonreirás porque estaré bien en ti, seré una foto perdida en el tiempo, en tu pensamiento.
El mundo no está bien, nos lo han estropeado todo.
Y yo que me creo fuerte, quiero combatir el mal por ti, en ti, dentro de ti. Una caricia mortecina y cálida en tu alma. Un “todo está bien, amor”. Sin palabras, sin toda esta hemorragia de letras que no consiguen definir tanto amor.
Lo que no evitará que te joda, que me meta en ti furioso como una bestia en celo, con la lengua destilando una baba animal, con mi rabo trémulo, henchido de sangre y semen.
En tu coño.
Coño adentro… Sin piedad…
Lo he intentado, quería ser sencillo, suave, una pequeña existencia esperanzadora en tu pensamiento. Inevitablemente, amarte no es tan sencillo ni sutil. Es brutal.
Primigenio.
Que mi calor llegue a ti, mi amor.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Camino en una noche de luna gibosa.
Clara.
La senda parece regada con semen de plata.
Solo.
Y hace frío, frío de verdad.
En un charco helado la luna ha dejado caer un trozo de universo.
Una galaxia a mis pies.
Pienso que me tragará. No es miedo, es un deseo.
Exhalo el humo blanco de las noches frías y los ojos me traicionan con unas gélidas lágrimas. Bajo el ala del sombrero para ocultar mis ojos a la luna; que no vea mi debilidad.
Luego, con la mirada clara y terrible, observo en derredor con la navaja abierta. No sé cuándo se ha abierto, no sé en qué momento ha llegado del bolsillo a la mano.
Temo que un animal se acerque para robar mi libertad, mi soledad y mi universo. Tengo la salvaje certeza de que vale la pena morir y matar por esto.
Piso el hielo con la esperanza de que sea un agujero de gusano y morir en el universo.
Y con el hielo también se ha fracturado mi alma.
Y ha dolido hostia puta. El dolor está siempre en la vida, como un compañero que te odia.
Yo quiero una muerte indolora, por favor… Le lloro a la luna con los ojos ocultos.
Me arranco la lágrima y le doy gracias sin mirarla.
Y camino solitario, nocturno y frío. No es casualidad, no es azar.
Es volición.
En algún momento me doy cuenta de que aún aferro la navaja. Pienso sin alardes que matar y morir es tan connatural como ser libre y solitario.
No te das cuenta y ocurre.
La luna no regala universos a cobardes ni a banales.
No cuestiono mi cordura.
Mañana más, esto acabará cuando muera.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

La sonrisa de un niño hijo, un beso húmedo en los labios, un gato buscando caricias, un colibrí detenido en el aire, una vagina empapada y abierta, el rocío en los pétalos, unas nubes enormes y oscuras, la luna llena, el volcán lanzando una fumarola, sus pezones duros y agresivos, mi semen caliente derramado en su monte de Venus…