Archivos de la categoría ‘Humor’

El tipo este, “el síndic” (una especie de juez político catalán sin más trascendencia que cobrar de los contribuyentes) viene a decir que lo proporcional hubiera sido que después de haber jodido a todo el mundo cerrando carreteras y quemando coches, que los policías a los desocupados y ociosos cdrs les hubieran comido la polla gratis acariciándoles los huevos con cariño.
Talmente, como lo haría el síndic: Oi que sí, maco? (“¿Verdad que sí, guapo”, en catalán, el martirizado idioma).
Fijo que el síndic tiene un efebo entre los cdr…

Joder, es un poco denigrante que un gato de caricatura se me (“me se” para los más cultos y leídos, ¡ja!) parezca; pero a Garfield le pasa como a mí, está hasta la polla de tanta Gilipollez Ilustrada.
Es una genialidad de personaje.
Como yo.
Podría ser peor: se han puesto de moda las ortigas.

Además de detener a los tipos en cuestión, a las menores deberían ponerlas en observación psiquiátrica a ver que tipo de daño cerebral tienen.
Hay que velar por la salud de todo idiota sea cual sea su sexo, raza y credo.
Profecías… ¿Se puede ser tan lela?
Es que me parto…

Me gusta el frío que atasca el mecanismo del bolígrafo obligándome ha girarlo con más fuerza de lo habitual para convertir mi pensamiento en algo tridimensional (o sea, para escribir… A veces me paso dos pueblos con la retórica. Más que deformación profesional es torpeza congénita, es un asco tener esta verborrea literaria).

El frío hace las cosas deliciosamente difíciles porque te lleva a sentir un instante de aventura en una vida aborrecible en su uniformidad.

Por cierto ¿dónde estás, cielo?

Nunca lo sabrás porque es tarde para mí, para hablarte al oído; pero hasta en los momentos más tranquilos e intrascendentes, cuando no debería molestarte por mis babosadas, ocurre que pienso en ti.

Y no pienses que te comparo con un bolígrafo, piensa que me atascaría dentro de ti… Ñam…

Cómo me gustaría verte sonreír al leer esto, amor.

Sigo caminando, hasta siempre, cielo.

Que tus braguitas estén húmedas… Ñam…

¿Ves? Es que no puedo tener la pluma (o lo que sea) quieta.

Muaaaaaaaaaa…

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

¿De verdad el universo es infinito?
Solo la nada es infinita y no lo es tampoco, puesto que no existe.
Ergo el universo es nada.
¿Qué se puede esperar de la nada? ¿Un accidente como La Tierra? Con todas su consecuencias. Malas consecuencias…
Sin embargo la nada no es un ente, es ausencia de todo, no se puede accidentar lo que no existe.
ES AUSENCIA DE TODO.
ES AUSENCIA DE TODO.
ES AUSENCIA DE TODO.
ES AUSENCIA DE TODO.
Como cuando mueren humanos que dejan un espacio, un vacío allá donde respiraban y no influyen ni en una molécula de aire.
Solo puedo entender que el universo es un cajón lleno de restos de infamias de un ser más grande que el humano.
El tamaño importa, las putas lo saben aunque sean piadosas con sus clientes.
Si a su vez, ese tipo grande ve un universo, es que la cajonera está dentro de otra cajonera; pero ambas finitas.
Hasta que el último gigante caiga muerto y toda su mierda tripas se conviertan en meteoritos cruzando el puto universo lleno de residuos biológicos y piedras que son huesos.
Coño…
Es agobiante la filosofía astrofísica, es tan estéril como el jadeo de una puta barata.
¿Por qué asocio universo con putas?
Tal vez ambas cosas sean un fraude para la imaginación.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

Como si no existiera violencia, robo, vandalismo, fallos de transporte, suciedad y precariedad de la vivienda; el ayuntamiento de Barcelona se dedica a trabajos más amables, menos peligrosos y más recaudatorios como multar juguetes como patinetes y con el tiempo, a los playmobil también.
Se dice despectivamente que España es diferente; pero Barcelona con este ayuntamiento usurero y su dejadez de obligaciones, no es diferente; es simplemente corrupto e inoperante, al más puro estilo mexicano.

El viejo tira arroz a los pies de los polis pensando que son recién casados.
Este ha confundido la noche de Halloween con un bodorrio.
O eso, o los ha confundido con palomas.
No jodas, pobre hombre… Están ya tan acelerados los indepas catalanes que incluso meten a gente enferma de Alzheimer en sus verbenas ruidosas.
¡Qué risa!
¡Qué vivan los novios y olé!
(foto de La Vanguardia, 31-10-2019)