Archivos de la categoría ‘Música’

Has de vivir unos años en México para entender a esas bellas mujeres mexicanas y su infinita capacidad para mortificarse ellas mismas y mortificarte a ti si eres su pareja en las veladas de tacos y chelas nocturno-musicales.
Son tan viscerales… Tan dramáticas.
Pero ante todo son auténticas filántropas. Las canciones que disfrutan están plagadas de letras en las que todo lo hacen por tu bien, te abandonan, te llaman pinche naco, y te desean lo mejor; pero siempre sufriendo ellas más que tú. Si te dejan es por tu bien y les duele que aun así, vas a sufrir de lo lindo. Y si te vas, lárgate deprisa y que lo pases bonito, aunque te avisan de que un amor como el suyo no lo tendrás jamás. O sea, vete con la chingadera; pero lo vas a pasar del culo.
Te pueden volver loco con un simple karaoke de esos que se cantan cuando las patas de las sillas están cubiertas por botellas vacías de cerveza. Porque cuando agarran el micro no sabes si simplemente cantan la letra o con esa mirada clavada en ti y con tanta chela, te lo dicen directamente, incluso con un rencor que no sabes de donde chingaos ha salido:
“Y aunque te amo con locura, ya no vuelvas más” (Paloma Negra/Chavela Vargas).
Así que cuando empiece el karaoke, mejor que salgas a fumarte un cigarro o mear en una esquina de la casa si no quieres que te envíen a la mierda sin saber porque.
En España, por ejemplo, te mandan a tomar por culo sin más explicaciones o con un simple: hijo puta, cabrón, putero, medio hombre, etc… Pero la mexicana, parece que más que enviarte a la mierda, te lanza una maldición de por vida:
“Ojalá que te vaya bonito
Ojalá que se acaben tus penas
Que te digan que yo ya no existo
Que conozcas personas más buenas
Que te den lo que no pude darte
Aunque yo te haya dado de todo
Nunca más volveré a molestarte
Te adoré, te perdí, ya ni modo” (Que te vaya bonito/Chavela Vargas)

A pesar de lo que sufren las buenorras mexicanas, tienen un ego gigante, de tamaño familiar como un refresco de tres litros:
“más de mil cosas mejores tendrás
pero cariño sincero jamás
vete olvidando…” (Tu cárcel / Lila Downs)
Cuando aprietan muy fuerte el micro del karaoke y cantan esto, quiere decir que vas a pasar cuarenta días y cuarenta noches sin coger:
“Y más que ahora me quede sin ti
Me duele lo que tú vas a sufrir” (Tu cárcel / Lila Downs)
Y esto es el fin de la velada, cuando cantando ya se les pega la lengua al paladar. Significa que no te van a dirigir ni una sola palabra en una semana, sin que hayas hecho nada malo o bueno:
“Culpable no he de ser
De que por mi puedas llorar
Mejor será partir
Prefiero así que hacerte mal
Yo sé que sufriré” (Cruz de Olvido/Chavela Vargas)
Y dale… Te joden y te dicen que es por tu bien.
Sinceramente, no hay forma de pasarlo mejor que con ellas.
Buen sexo, si lo tuvieras tras el pinche karaoke.

Iconoclasta

Un grupo de judíos y algunos inocentes más asaban ayer malvaviscos a la lumbre que daba el pináculo ardiendo de Notre Dame cantando a coro como excursionistas hermanados, el ñoño Wooden Heart.
Al fin y al cabo la inquisición los asesinó torturándolos y quemándolos para quedarse con su dinero y propiedades, acusándolos de herejía y brujería.
Sentimentalismos baratos aparte, la catedral chamuscada podría ser una tardía venganza de todos aquellos asesinados. Soy un romántico redomado.
Todo lo justo llega tarde. ¡Psé…!
¿No debería también pedir perdón la iglesia por los asesinatos cometidos por aquel entonces?
Penitenciagite…
No hay que estar tristes por muchas cosas que se digan del cacareado jorobado; mirad el coliseo romano hecho una mierda y tan visitado.
Las ruinas son más rentables que cualquier otro monumento y precisan menos gasto en mantenimiento.
Y ahora a comprar lacitos ardiendo.

“Cuando los ángeles del cielo caigan y abran sus alas como palomas. Hermanos y hermanas caminaremos de la mano por la tierra prometida”.
(Promised Land, de Joe Smooth)
Me gustaría creer en ángeles y demonios para poder escribir cosas a las que se pudiera imprimir un ritmo musical tan bueno, tan energizante y danzante. Tan optimista; pero soy un sórdido insalvable.
Y arderé en un infierno sordo.

En Telegramas de Iconoclasta.

“Lunes antes de almorzar una niña fue a jugar, pero no pudo jugar porque tenía que planchar. Así planchaba, así, así… Así planchaba, así, así… Así planchaba, así, así… Así planchaba que yo la vi”.
Cantaba Fofó a los niñas y niños.
Y así todos los putos días de la semana: barrer, limpiar, coser, cocinar…
Pobrecita…
Era una de las canciones de mi juventud que recuerdo con cierta tristeza, me gustaba mucho a pesar de mi avanzada edad (9 años), me parecía la historia de una niña mártir.
Unos tachan la canción de sexista, gente que no entiende nada, que busca la miseria como los buitres en las entrañas de los cadáveres sin tener cerebro para elegir la mierda que come. Dicen los descerebrados que la canción era un panfleto para que las niñas se dedicaran a la casa y poco más.
Quieren ser tan críticos… Y con tan poco cerebro solo son patéticos.
Gentuza sin sensibilidad…
La puta verdad, es que unos payasos en la tele, con toda naturalidad, pusieron de manifiesto con sensibilidad y ternura, la pesada losa de esclavitud y mediocridad a la que estaban condenadas las mujeres por tradición.
Nadie me hizo pensar a aquella edad con tanta claridad e identificar así una lacra como la que aquella canción ponía de manifiesto. Y con más mérito porque eran tiempos en los que el trozo de mierda que era Franco y sus secuaces, aún tenían secuestrada la inteligencia y la libertad en España.
Hoy día la inteligencia no está secuestrada, simplemente no existe a nivel global.
La canción no exalta que la mujer deba dedicarse a las tareas domésticas. Lo critica de forma dulce, con una canción infantil. Infinitamente sutil en tiempos de mierda e ignorancia.
Una canción para que los niños sintieran esa amarga musicalidad.
Mientras los niños juegan, la niña se pudría de asco…
“Domingo antes de almorzar, una niña fue a jugar; pero no pudo jugar porque tenía que rezar. Así rezaba, así así… Así rezaba, así… así. A sí rezaba, así, así… A sí rezaba que yo la vi”.
Yo pensaba que el domingo realmente no rezaba, solo moría de hastío y cansancio.
“Pero no pudo jugar, pero no pudo jugar, pero no pudo jugar, pero no pudo jugar…”.
¿Dónde está el sexismo en esta continua letanía de imposibilidad, idiotas?
Me parecía triste, un asomo de depresión.
De una sensibilidad exquisita, casi lorquiana.
Un beso a la niña muerta que no pudo jugar; pero que supimos de su existencia con cierta triste ternura.

 

ic666 firma

Iconoclasta

En Telegramas de Iconoclasta.

Algunos dicen que el vinilo se oye mejor (lo dicen porque se los compran).
Y una mierda.
Otra cosa es que encuentres cosas muy viejas en vinilo que no se publicaron en CD, eso es lo correcto.
Durante toda mi infancia (en la infancia fui usuario del comediscos , el dinosaurio de los walkman) y hasta casi entrada la madurez, viví con los vinilos y sus horribles sonidos de fritura; cuando ya los había escuchado dos o tres veces, sentía la deprimente sensación de haber tirado el dinero por lo poco que duraban. Acababas escuchando el rasguño de la aguja más que la música en poquísimo tiempo. Y tenía tocadiscos de muy buenos, a pesar de lo muy joven que era, le exprimía dinero y cosas a mi padre como si fuera la mejor de las prostitutas del barrio chino.
Negativo: el vinilo no se oye mejor que el CD ni de coña. Es solo otra de esas modas impuestas que llevan a la necesidad de comprar cosas inservibles con argumentaciones y consuelos falaces. A veces cojo un CD con los dedos sucios de ceniza, patatas fritas y semen; y se reproduce a la perfección. Ese nivel de primitivismo y obscenidad en el trato musical era impensable con los LPs (33 R.P.M.) y Singles (45 R.P.M).
Y no seáis tacaños, gastaos la pasta en un buen reproductor de CD, coño.