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En Telegramas de Iconoclasta.

Algunos dicen que el vinilo se oye mejor (lo dicen porque se los compran).
Y una mierda.
Otra cosa es que encuentres cosas muy viejas en vinilo que no se publicaron en CD, eso es lo correcto.
Durante toda mi infancia (en la infancia fui usuario del comediscos , el dinosaurio de los walkman) y hasta casi entrada la madurez, viví con los vinilos y sus horribles sonidos de fritura; cuando ya los había escuchado dos o tres veces, sentía la deprimente sensación de haber tirado el dinero por lo poco que duraban. Acababas escuchando el rasguño de la aguja más que la música en poquísimo tiempo. Y tenía tocadiscos de muy buenos, a pesar de lo muy joven que era, le exprimía dinero y cosas a mi padre como si fuera la mejor de las prostitutas del barrio chino.
Negativo: el vinilo no se oye mejor que el CD ni de coña. Es solo otra de esas modas impuestas que llevan a la necesidad de comprar cosas inservibles con argumentaciones y consuelos falaces. A veces cojo un CD con los dedos sucios de ceniza, patatas fritas y semen; y se reproduce a la perfección. Ese nivel de primitivismo y obscenidad en el trato musical era impensable con los LPs (33 R.P.M.) y Singles (45 R.P.M).
Y no seáis tacaños, gastaos la pasta en un buen reproductor de CD, coño.

Hay dos géneros biológicos indiscutibles e inalterables: hembras y machos.
Ambos géneros, en el caso humano, pueden asumir los rollos sexuales que más calientes los ponga e interpretar las escenas que más les guste; ello incluye decir con absoluta naturalidad y vanidad que, su coño o cojones son erróneos para su preciosa mente sensible hasta la sobre-edulcoración.
El humano es una tara evolutiva, es lógico que estas cosas ocurran.
Lo peor de todo esto es el asunto lúdico: los irisados ritmos musicales con los que se enorgullecen. Tienen un pinche gusto musical del carajo para sus fiestas.
Es extraño tener que llevar orejeras en día de calor; pero siempre será menos cruento que no usarlas.

“Soy un cowboy del espacio azul eléctrico.
A dos millones de años luz de mi casa estoy.
Quisiera volver, no termina nunca esta misión.
Me acuerdo de ti como un cuento de ciencia ficción.”

(Canción Llamando a La Tierra, de M-Clan. Versión de Serenade, de Steve Miller).

Hay quien se pone unas gafas de sol para tener más carisma y sintomático misterio.
(Bandera blanca, de Franco Battiato)

 

 

Adrienne Manning

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Francine Dee

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Yōko Matsugane

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De la misma forma que hay Gorilaz, también hay Vacaz.
Aquí un fragmento de su nuevo álbum: Cencerro’s in the pasto.
Con cada CD se obsequia un trozo de excremento de Vacaz primorosamente envuelto en ecológico papel.
(Pueden haber trazas de gusanos, escarabajos y perdigones de plomo, se aconseja hervir antes de comer).

El origen de la música

¿Cuándo se hizo necesaria la música? ¿En qué momento el mono-hombre sintió la necesidad de crear armonía sonora?
Muy sencillo, en el mismo instante en el que se cansó de escuchar follar a las otras parejas con las que compartía la caverna.
En el momento que se cansó de oírlos cagar, tirarse pedos, orinar, eructar y gruñir en sueños.
Fue la cobardía la que generó la música.
También hubiera podido ser un arma defensiva para espantar a las bestias en la oscuridad, el ruido de palos y piedras comenzó a tomar ritmos repetitivos y ya tienes a un montón de hombres y mujeres que arrastran los nudillos de la mano por el suelo, bailando la conga y haciendo un trenecito donde se encajan macho y hembra sin ningún rubor ante sus hijitos.
En definitiva, la cobardía en cualquiera de los dos posibles orígenes.
Porque aquellos monos-hombres, no tenían el valor suficiente como para vivir en solitario. Por lo tanto, tenían que soportar la mierdosa convivencia con sus congéneres en un espacio reducido.
Se hizo arte a costa de miles de años, hasta que el ser humano se mintió a sí mismo pensando que en lugar de cobardía, era poseedor de un hermoso don, de una acusada sensibilidad.
Aunque es un arte que no tengo claro si es un placer o simplemente se ha convertido como la esclavitud, en una norma a seguir, un ritual más para hacer más llevadera la mediocre vida que se ha creado para sí misma la humanidad.
Yo solo escucho música cuando estoy encerrado en la casa o cuando caminaba por las sucias y apestosas calles de las ciudades.
Cuando camino por la montaña, no escucho jamás música. No quiero que nada humano me estropee el momento.
Por último, hay un chiste popular que dice que cuando el español canta, le han dado por culo o poco le falta.
Me parece refrescante y obscenamente real; pero como ningún camello se ve su propia giba, sé muy bien por mi deambular por la vida que todos cantan por la misma razón en todos los países. Sea cual sea el color de su piel, o si tienen la raja del culo vertical u horizontal.
Cuanto más cantan, más jodidos están todos.
ic666 firma
Iconoclasta