Archivos para mayo, 2019

La justicia es una entelequia, un romanticismo, un cuento, una ficción, una cháchara de charlatanes ávidos de poder y notoriedad.
La justicia, en caso de existir, es personal e intransferible; solo hay una justicia por cada individuo.
Y cuando un pensamiento impone su justicia sobre un rebaño de humanos, nace la legalidad o legislación, una degeneración. Una malformación de la justicia.
Los “palacios de justicia” son un insulto a la inteligencia, una burla tosca.

No.
Amarte no es amable.
No siento esos deliciosos cosquilleos en ninguna parte de mi puto cuerpo.
Siento unas náuseas que hacen mierda mi ánimo.
Es el vértigo de la distancia. Y el tiempo…
La distancia planetaria insalvable que marca un rumbo jalonado de deseos a años luz.
Del tiempo que se me escapa de los dedos como una medusa. Hiriente…
Vomito porque por cada segundo que pasa estoy más cerca de la tumba y más lejos de ti.
Pienso que si algún dios existiera, sería una puta amargada y usurera, con su entrepierna apestando a mierda. Envidiosa, rabiosa, puerca…
Soy un degenerado que mete las manos en su propio vómito y lo acoge en su pecho como prueba de amor.
Solo así soy capaz de soportar las toxinas del amor, vomitándolo.
Me envenenas haciéndome hombre, mujer.
Amada mía…
Tengo una vida sórdida y un amor trascendental.
Mejor con náuseas que sin ti en algún lugar del universo.
Eres mi vértigo, la que me arranca de la mediocridad y hace que valga la pena vivir en el lado oscuro y sórdido del amor.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

¿Sobrevivirá Dios a mi muerte?
Seguro que no. Está tan obsesionado por ofenderme y joderme cada día, que morirá marchito de hastío cuando me muera de una puta vez.

En Telegramas de Iconoclasta.

Los tiempos avanzan y lo que parecía haber desaparecido, ha conseguido adaptarse a estos tiempos mierda-mediáticos.
Las antiguas ferias ambulantes de monstruos se han convertido en el Eurovisión.
La misma mierda insulsa, grotesca y aburrida, solo que con láseres.