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No nací ayer. ¿Qué cojones dice la noticia de que acaba de nacer este partido?
Este partido fascista (Renaixença Nacional Catalana), nació de los mismos cojones de los monseñores Mas y Puigdemont cuando soltaron sus primeros lloriqueos pacíficos para quedarse con Cataluña para ellos solitos (y los ilustres empresarios catalano-ambiciosos que les pagan para ello).
Estos fachas, están tan cerca de Milosevic, que si dan un paso más a la derecha, los nacionalizan búlgaros con honores.
A ver si aún hay lelos que ignoran que cualquier nacionalismo es supremacista, racista y dictatorial y violento. Sobre todo para aquellos que no tengan un rancio apellido con aparatosa y rural fonética catalana.
Cataluña es la región europea más represiva y la que roba más dinero con impuestos al obrero.
Si en el sur de España hay “señoritos”, en el norte también los hay. Son la imagen perfecta para en una enciclopedia, ilustrar las voces: franquismo, usura y racismo.
Los de Renaixença son aquellos que cagan leyendo una exquisita y pacífica (cómo no) traducción pompeu-fabriana del Mein Kampf.
Putos fascismos repugnantes.
Moraleja: el poder de los imbéciles siempre será superior al de los cultos o listos, porque de subnormales siempre hay más (para votar y gobernar).
Siempre se impondrá la cantidad a la calidad, el ser humano es mezquino hasta la náusea; donde quiera que crea que es su patria de mierda.

He sentido náuseas al leer la gran degeneración, cobardía, mojigatería, censura y miedo de estos estudiantes que representan lo más bajo, tirado y populista de una sociedad tan decadente que solo se merece muerte, guerra, hambrunas y extinción.

Pertenecer a la especie humana con tanto cobarde y maricón llorón es algo que consigue amargarme hasta el límite de ansiar el genocidio.

¿A estos estudiantes idiotas y sus profesores les van a poner orejeras como a los burros para que no vean lo que temen al caminar?

¿Van a seguir censurando películas, libros, cómics y arte como si fueran los putos inquisidores de la cobardía y la degeneración psíquica y física?

Se acabaron los tiempos de los latigazos a los idiotas y por tanto, se reprodujeron como mierda para joder hasta el arte. La línea sanguínea de la cobardía y la ignorancia ha infectado a la humanidad, y la penicilina es insuficiente para curar esa miseria de hipócrita y cobarde cultura aunque se les dosifique con una inyección a través del iris del ojo.

Es tan solo una muestra de subnormalidad, hay muchas más todos los días.

Sangre y destrucción.

¡No jodas! Con el teatro de protección y adoración que han formado con la niña fea Thunberg en Madrid, he creído ver en ello la venida de un nuevo niño dios.
A Murf, mi gato, le he comentado casi con temor: ¿Qué te juegas a que la meten al calor de un buey y una mula? Murf estaba tan aburrido que ni me ha mirado. Es un insensible, no le importan las tortuguitas marinas de los cojones.

El tipo este, “el síndic” (una especie de juez político catalán sin más trascendencia que cobrar de los contribuyentes) viene a decir que lo proporcional hubiera sido que después de haber jodido a todo el mundo cerrando carreteras y quemando coches, que los policías a los desocupados y ociosos cdrs les hubieran comido la polla gratis acariciándoles los huevos con cariño.
Talmente, como lo haría el síndic: Oi que sí, maco? (“¿Verdad que sí, guapo”, en catalán, el martirizado idioma).
Fijo que el síndic tiene un efebo entre los cdr…

Joder, es un poco denigrante que un gato de caricatura se me (“me se” para los más cultos y leídos, ¡ja!) parezca; pero a Garfield le pasa como a mí, está hasta la polla de tanta Gilipollez Ilustrada.
Es una genialidad de personaje.
Como yo.
Podría ser peor: se han puesto de moda las ortigas.

Además de detener a los tipos en cuestión, a las menores deberían ponerlas en observación psiquiátrica a ver que tipo de daño cerebral tienen.
Hay que velar por la salud de todo idiota sea cual sea su sexo, raza y credo.
Profecías… ¿Se puede ser tan lela?
Es que me parto…

Es una constante universal: la necesidad de matar más y mejor es uno de los grandes mecenazgos de la ciencia y la tecnología.

“Los avances tecnológicos (incluidas las invenciones del escobillón, los cartuchos de papel y las bayonetas) hicieron los fusiles más baratos, más fiables, más rápidos y más mortíferos. De forma similar, aunque los nombres de científicos como Galileo Galilei, Isaac Newton y Leonhard Euler son famosos para muchas generaciones de escolares, con demasiada facilidad se suele olvidar que algunos de sus trabajos más importantes estaban relacionados con la trayectoria de los proyectiles y el intento de comprender las causas por las que se desviaban con el fin de permitir una artillería más exacta. Estos distinguidos científicos contribuyeron a producir armas más potentes y cada vez más fiables; los avances militares y tecnológicos iban de la mano en la era de la Ilustración.”

(Fragmento de “El corazón del mundo: Una nueva historia universal” de Peter Frankopan)