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Con los constantes decretos de prisión del Nuevo Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus contra la población, solo consigue deprimir a niños y mayores (sobre todo porque los niños ven que los mayores son más cobardes y mansos que ellos).
Y como les han prohibido también respirar, ves a niños y a sus papis con el cochino bozal todo el puta día en el hocico fermentando sus propios mocos y miasmas.
La cobardía y el fascismo crean las neurosis, paranoias y demencias perfectas.
Y no es el coronavirus, es este fascismo español asfixiante, venenoso y genocida.

Es lo normal, lo adecuado. Australia ha sido el país más cobarde del mundo y además ha copiado la represión, el acoso y el encarcelamiento que ha empleado e instaurado el Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus.
La libertad solo se gana o recupera con violencia. Es un asunto viejo como el mar. Si quieres ser libre, debe correr la sangre; lo dice la historia.
Y la prensa de todo el mundo se ha convertido en el instrumento de catequesis, mentira y aleccionador de todas las órdenes de prisión, acoso y ruina que se han llevado a cabo contra los habitantes de Australia y España.
Así que también deben pagar los “periodistas” de mierda el daño que están haciendo contra la libertad con su apoyo absoluto y fanático al fascismo.
Que se jodan.

El Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, con total seguridad decretará prisión en forma de toques de queda para toda la población, si llueve mucho y peligrosamente.
Y los jueces contentos, obedientes y bien pagados, aprobarán la prisión sin reparo alguno ya.
La dictadura está plenamente instaurada en todo el territorio español, con especial veneno en taifas tradicionalmente nazistas o franquistas como Cataluña, Galicia, el País Vasco y Valencia.

La Caciquería Autonómica Nazi Catalana, no ceja en su empeño.
Y es en lo único que trabaja: en recaudar y extorsionar, talmente como la Camorra. No cesa en su empeño de anular todo tipo de libertad. De hecho, rabian los que forman el gobierno sabiendo que hay personas en Cataluña que aún pueden moverse, casi libremente.
Y con todo probabilidad, quien quiera el brazalete nazi o pasaporte covid, deberá pagar a la graciosa y acertadamente llamada “Generalitat” (de generalato, no cabe duda alguna) una pasta gansa en concepto de usura y extorsión.
Pronto hablaremos de los campos de concentración, ecológicos y sin CO2, por supuesto.
Esto no ha hecho más que empezar, cuando el cerdo (el fascista) prueba la sangre, siempre quiere más.
Estamos abandonados.

Aunque con palabras amables, el cómico tiene toda la terrorífica razón del mundo: donde se dice poder, hay que leer joder, fascismo y corrupción.
Donde dice público hay que leer chusma ignorante y cobarde, domesticada al nuevo nazismo europeo.
La piel fina, es simplemente una capa de imbecilidad y mansedumbre.
El público desde el 2020, se dedicó a aplaudir a sus amos ganaderos fascistas desde la prisión de sus casas; y el fascismo se elevó a rango de sacerdocio entregando el bozal y la inyección inservible a esa masa cobarde para que comulgara con su credo.

Tú dale a un cabestro un trozo de cuerda con un cagarro al otro extremo, y predícale que el cagarro espanta al coronavirus.
Y no soltará el cagarro mientras esté vivo.
Es lo mismo que ocurre con los bozales.
Si un león persiguiera a un humano con bozal, resbalaría porque el embozado dejaría tras de sí un rastro de mierda de puro canguelo.

O sea, no importa que fueran cinco mil o diez mil manifestantes, sino su calidad; que sin duda alguna eran todos representantes de la ociosa burguesía catalana que se puede permitir el lujo de pagar todos los impuestos usureros de la caciquería catalana sin rechistar, y además jaleando por la larga vida de su Cacique Autonómico.
Si hubiera algún obrero o trabajador entre toda esa masa, seguramente estaba borracho, era deficiente mental o simplemente le pagaban como figurante, como en una película.
Si algún parado o necesitado de trabajo catalán, estaba esperando una oportunidad para salvar a su familia o su casa, ya puede ir a Marruecos como emigrante, porque conseguirá un trabajo que en Cataluña no encontrará jamás.
El Cacique Autonómico de la taifa catalana tiene la estrategia de arruinar a los catalanes no pudientes (es la misión que jura cada nuevo Cacique que ocupa su poltrona catalana), y cuando las empresas se derrumban o se largan a otros pastos, decreta otro impuesto de usura para compensar lo que no van a cobrar.
El problema será cuando muera o desaparezca el último trabajador catalán, entonces tendrán que cargar todos los impuestos a la ociosa y decadente burguesía catalana, cosa que no le gustará (a los ociosos).
Tendrán que buscar gaseosas y refrescos nuevos a los que extorsionar. Y los playmobil que son de plástico, se encarecerán climáticamente cosa mala, por lo que los niños catalanes tendrán que jugar modelando trocitos de excrementos (los que no pueden jugar con motitos de trial y cochecitos de rally).

La noticia de la prensa fascista pretende horrorizar al lector tonto; pero todos sabemos que España, todo gobierno, ha exhibido con orgullo los botellones universitarios, porque los pobres estudiantes, de vez en cuando necesitan esparcimiento.
El botellón se ha ido promocionando y estimulando por los gobiernos democráticos, hasta que al fin hemos visto adonde llevaba el asunto de las borracheras grupales y sin sentido.
En definitiva, con Franco el bar era el segundo hogar del obrero y en la democracia, también, solo que con otros colores y otra música.
Sea como sea, el Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus lo tolerará. Porque es norma tradicional que los borrachos no dan problema alguno y una vez pasada la embriaguez, vuelven a ser mansos y obedientes como corderos. Es por ello que la URSS, la España de Franco y toda dictadura, promueve el consumo de alcohol.
Posiblemente dirán con una sonrisa de suficiencia: “Deben tener algún momento de espejismo de libertad para que no se nos rebelen”.
Si la chusma se embriaga durante el fin de semana o como ha ocurrido con la epidemia de coronavirus, encerrados en sus casas; olvidan la miserable vida que les da su gobierno y la ausencia absoluta de libertad; y con la resaca se reconvierten en ciudadanos obedientes y permeables a todo dogma dictado por sus amos a través de la televisión e internet.
Lo malo son los fumadores, esos sí que son malos, porque es un “vicio” malsano: al no ser narcótico, lleva a la reflexión, al descanso en medio de una jornada cargada de esclavitud. Es una rebeldía tranquila, medida y sobre todo, lúcida.
Dicen que fumar jode los pulmones; pero el alcohol el hígado, mata gente en accidentes de tráfico, mata personas por borrachera, mata a familias enteras en violencias domésticas y las empobrece. Así que menos hipocresía y decoren ya las botellitas de licores y cervezas con las mismas imágenes que decoran el tabaco.
Es tanta la hipocresía, que hasta los refrescos absolutamente inocuos, ha castigado la taifa fascista catalana con impuestos extras.
Dicho esto, las frases que se han inventado en la noticia, las que dicen los borrachos, son mentira y si son verdad, es que tienen menos seso que una mosca y más ingenuidad que José, el padrastro de Jesucristo : el ejército los reventará a balazos para desalojarlos sea freecovid o no. O los rociará con el veneno con el que los fascistas chinos tratan a sus chinos.
Porque en España, la policía y el ejército se parecen ya asombrosamente a los Tonton Macoutes haitianos.

Eso quiere decir que si se hace más pobre en oxígeno el aire que respiran los cabestros con su bozal, van a tener que meterse el bozal o mascarilla en el culo para poder respirar.
Y sabiendo de la proverbial cobardía de la chusma, lo más probable es que al igual que los lemings (véase multitud de leyendas urbanas en yutup y otras pestes de internet), se lancen por los acantilados en masa para evitar el horror de una muerte por gripe o por asfixia de ciencia ficción.

China es lo mismo que era la España de Franco (o la Alemania Nazi) con su gusto por asesinar a gente.
¿Veis como le gusta a China ejecutar personas? Y luego dicen sus afectos (el Gobierno Español) que China no es una dictadura (al fin y al cabo, China gobierna España a través del Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus).
Por eso da mucha risa cuando el gobierno español habla de “democracia”, “estado de derecho”, o “tribunales de justicia” (que deberían llamarse solo tribunales, o tribunales de ejecución).