Archivos de la categoría ‘Absurdo’

La Nebulosa de la Muerte

¿Sería así si una nebulosa galaxia tragara La Tierra?
¿Así sería minutos antes de que la vida se extinguiera y los restos de Dios flotaran como un polen negro junto con sus creaciones envenenadas y dientes en suspensión?
Sería un magnífico y mágico espectáculo. Una muerte preciosa…
Una hermosa extinción galáctica y nebulosa que barriera toda mediocridad vivida.
Pura redención.

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Odio y putas

El peor tomento de odiar, es saber que las cosas y seres que aborreces, aún están o respiran.
Una vez que han sido destruidas o matados, el odio se hace amable; como una entrañable sonrisa malévola que no molesta.
¿Quién dice que no se puede vivir odiando? Hay perros nazis muertos que llegaron a nonagenarios, felices como mierda en bote.
El odio es uno de los más importantes alicientes para vivir.
El amor tan solo mantiene poblado el planeta.
Por lo cual, invertir en putas es serenidad.

Mensajería independentista catalana

¿De verdad que los medios de comunicación, políticos, politólogos y ciudadanos se creen y asumen el montaje sectario independentista catalán de los dichosos mensajes captados con una cámara de TV, como reales?
¿De verdad nadie es capaz de ver el teatro de la secta independentista catalana?
¿De verdad cree algún ingenuo que un fugitivo experto como cualquiera en el uso del teléfono va a exponer su pantalla con total claridad y durante el tiempo suficiente a las decenas de cámaras de periodistas que tiene a sus espaldas?
¿De verdad nadie piensa que cuando una secta no puede sobrevivir en un medio legal y democrático, llama al sentimiento de sus fanáticos con mensajes de sacrifico y martirio sufrido?
Si los mensajes que publicaron los medios de comunicación dijeran: “Deberían sacrificar a sus hijos para que Europa se dé cuenta del acoso al que nos vemos sometidos”, desde ayer habría una nueva ronda del famoso Día de los Inocentes del Nuevo Testamento.
Y los fanáticos de la secta, con gusto hubieran metido a sus hijos en una picadora de carne.
En definitiva, si Charles Manson hubiera cometido sus asesinatos llevando un teléfono multimedia, hoy día sería preso político a ojos de la chusma.
¿De verdad la ingenuidad y la decadencia de la población puede digerir tantas pastillas de mentiras con sabor a mierda y pensar que come chocolate?
Es tan obvio de una forma tan burda…
Claro, que cuando de fanatismos o sectarismos se trata, la sutilidad no es necesaria.
La violencia… Esa sí que deja las cosas en su sitio de una vez por todas y limpia la humanidad de cosas que no deben reproducirse.
Me refiero a un oportuno terremoto o cataclismo a falta de suficientes balas.

El puritanismo

No me parece bien ni mal que hayan anulado la presencia de modelos y azafatas en las carreras de F1. Es una de esas idioteces, como cualquiera de tantas a las que estoy acostumbrado a tener que oír quiera o no.
Como se dice coloquialmente, me suda la polla. No me ponen nervioso las mujeres-publicidad; podrían poner cerdos (de cuatro patas) en el pódium y me reiría con ganas.
Solo me parece puritanismo fariseo. En un tiempo en el que los autorretratos de mujeres usuarias de redes sociales (cuanto más sensual y sexi mejor, aunque no desnudas) se han impuesto y promovido como un medio para captar más visitas y actividad, el asunto de prohibir modelos y azafatas es de una espantosa hipocresía.
Tal vez, lo que quieren es monopolizar la exhibición de mujeres hermosas hacia canales de pago. Nada más.
Las mujeres guapas no solo despiertan “deseos impuros”, lo peor es la envidia.
Las grandes firmas de moda pronto tendrán que usar maniquís de madera (sin pechos) en pasarelas móviles para lucir sus creaciones.
En un mundo idiota, solo pueden ocurrir idioteces.
La vanidad forma parte de la genética del ser humano (como la envidia), así que no jodan con estupideces, porque solo están robando la libertad de las mujeres, la de mostrarse como quieren.
Y como si sobrara trabajo, las consecuencias económicas, aportarán su granito de mierda a esta montaña de hipocresía barata y populachera.

Mis muertos

Mis muertos se enfadan si los arrastro a mis sueños.
Padre siempre está disgustado cuando está conmigo; me mira con ojos terribles y cuando camina a mi lado, siento en mi piel el temblor de su enojo.
Aquella hermosa perra, me gruñe y me quiere morder si me acerco a ella.
Mis muertos deben ser como yo, quieren que los dejen en paz. Ya hicieron lo que debían, no pueden, no quieren volver.
No lo hago expresamente, mis queridos muertos, yo no os llamo.
Y dicen que los sueños, sueños. Yo digo que a veces los sueños, mierda puta son.
Para compensarlos de su malestar, sueño que en un lavabo de paredes y suelo sucias de excrementos retiro el prepucio con fuerza, sin delicadezas y vierto agua hirviendo en el glande. Eyaculo con la polla despellejada. Con un placer y un dolor tan aterradores como los rostros hostiles de mis queridos muertos.
Y a mi espalda, escucho sus risas entrecortadas, malévolas. Rijosas… Los veo por el espejo manchado de coágulos sanguíneos que se deslizan hacia la pica. La perra mete su hocico por detrás de mis muslos y me lame los cojones. Padre ríe más fuerte y por un momento sueño que somos felices y de mi glande brotan alegres gotas de humeante semen y sangre.
Es mi cerebro podrido que me juega malas pasadas; pero yo los prefiero así, riéndose obscenamente de mí, a que me odien.
No me molesta especialmente que alguien me odie; pero no ellos.
Perdonadme, muertos. La próxima vez que aparezcáis en mis sueños, me meteré una botella rota en el ano para que os sintáis mejor.

 

ic666 firma
Iconoclasta

Un hombre averiado def

Primero fue con una sonrisa,
los dientes se desprendieron.
Y ahora…
En su sangre hay clavos oxidados
desgarrando el corazón con cada latido.

Las máquinas de los médicos se rompen
filtrando el hierro hiriente y alguno
se ríe indecente ante esa suerte.

Su orina es óxido rojizo, su puta polla
se desintegra en escamas como
un tubo infecto de hierro podrido
clavado en las pútridas alcantarillas.

Aconsejan amputar; pero
el rabo se desprenderá solo.
¿Para qué más dolor?
En algún momento se averió
y no hay repuestos, no hay mecánicos.
Está abandonado.

Lágrimas de mercurio descienden
pesadas y letales a la comisura de los labios
y lo envenenan y lo matan.
Dolor al dolor…

No hay filtros depuradores para
el tóxico llanto de la imposibilidad,
tan solo le recetan colirios con mierda.

Los oídos son dos láminas de hojalata
melladas y peligrosamente afiladas
cortando todas las palabras
las bellas y las feas, quiera o no.

Unos audífonos creaban chirridos
que lo llevaban a la insania y licuaban
sus sesos y el cráneo que los contiene.

Sin quererlo sus caricias llagan
carnes amadas que profieren llantos
por los insondables daños de la incomprensión.

Y los guantes se rompen sin dar
solución al acto del cariño.

Sus hijos nacen muertos,
tornillos en los ojos y la boca,
desencajadas las bisagras.
Y uno que vivió unos segundos,
mordía con la paranoia del dolor
la teta que mamaba y al morir,
sus encías semejaban golosinas de sangre.

No hay antídoto que neutralice
la ponzoña que anida en sus cojones.

Los amores se funden y sus cadáveres
son escoria flotando en el magma rojo
de lo inconsolable y desesperante.

Y los psiquiatras recetan decapitación.

A pesar de ello, no siente demasiados
deseos de morir, aunque así vivir
es en definitiva morir al cuadrado.

Se limita a funcionar como aún puede,
un viejo juguete con la cuerda agotada y
los brazos arrancados por un malévolo niño.

Solo la tristeza y la soledad funcionan bien
muy bien. Perfectas.
Y piensa que hay que joderse.

 

ic666 firma
Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.

Conocimiento e incontinencia

Adquirir conocimiento es desarrollar la decepción.
La decepción es la absoluta uniformidad, lo monótono y predecible.
Lo predecible y monótono es el pensamiento colectivo y común.
Y solo por medio del dolor es posible evadirse de ese pensamiento común que pudre la dignidad.
Si el dolor es ajeno conducirá a una inevitable, deliciosa y perversa satisfacción.
A veces se me escapa el semen sin pretenderlo y sin placer. Una incontinencia obscena.
No es patológica, tan solo una inmoral reacción a la decepción.
Si Dios fuera un tumor, yo sería un bisturí extirpándolo del colectivo pensamiento.
El conocimiento lleva a la decepción y a mi autodestrucción, porque no existen dioses ni bisturís extraordinarios.
Las madres deberían considerar las posibles decepciones antes de parir.
Mi madre pecó de egoísta y frívola al parirme.