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Es aterrador para la libertad y la inteligencia que en los títulos de los anuncios de películas en la televisión, se censure la palabra “puta” tachando la t y la a con borrones. El fascismo avanza imparable, como el de Franco, como cuando yo iba a aquel puto colegio de recios y severos profesores de mierda.
¿A qué puritano fariseo puede ofender “puta” o cualquier otra palabra? Las palabras existen porque son necesarias, todas; para describir, definir, entender y expresar.
Si tienes miedo a la palabra, eres un mierda, un pobre animal al que sacrificar y evitar el sufrimiento de la inteligencia, del saber y el valor.
Quieren los fascistas puritanos crear de nuevo la oscuridad, el miedo servil y analfabeto a la palabra. Quieren cobardes puritanitos obedientes, de palabras melifluas susurrantes en la mezquindad de sus hogares, de sus establos.
Es la época más oscura que he vivido, mucho más que el franquismo de mi infancia; donde aún no sabía calibrar lo que ocurría en aquella España putrefacta de oscurantismo, torturas y asesinatos.
Malditos nazis meapilas maricones hijos de puta… Tachad esto.
Los Ponzoñosos Señores del Oscurantismo…
Se debe iniciar una guerra mundial de nuevo y que se vacíe el planeta de millones de seres humanos analfabetos, indolentes, censores y mansos con ínfulas de tolerante intelectualidad farisea.
Si una palabra es perseguida y erradicada, incluso como recurso literario, las ideas merecerán pronto la condena de muerte de su autor.
El neonazismo ha surgido con fuerza inusitada y venenosa gracias al terrorismo de los estados que infectaron a su población con el resfriado del coronavirus. Y ha hecho de millones de adultos, niños atemorizados y retrasados mentales
Se debe observar como Google, el omnipresente y poderoso guardián del nuevo nazismo “democrático” trabaja la búsqueda de un título como la novela Memoria de mis putas tristes, de Gabriel García Márquez.

Si se escribe el inicio del título, Google autocompleta y te lleva, ocultando la palabra “putas” con “p”, a los resultados de la novela de forma automática.
Pero si escribes la palabra “putas”, debes hacer “enter” para obtener resultados, porque como se ve, te viene a decir muy serio él, que la palabra “puta” está prohibida y si quieres buscarla lo hagas tú solito, que él es demasiado nazi:

¿La RAE, ministerios de cultura e igualdad, editoriales y profesores de escuela y universidad van a censurar el título de la novela? ¿Llegarán a un acuerdo nazi para que solo se llame “memoria de mis p tristes”?
¿Cuándo comenzará la cremación de libros como predijo Ray Bradbury en Fahrenheit 451? Ahora solo basta con modificar el archivo informático en pocos minutos. Y por esta razón que teman las librerías de libros de ocasión, esas sí que arderán más pronto que tarde.
La censura del neonazismo “democrático” se extiende como la diarrea de un perro por las aceras de las ciudades y en todos los ámbitos de la población, incluso en la intimidad de las casas.
Vamos a ver como gestiona la censura nazi una corrompida institución cultural prostituida sin rubor al neonazismo “democrático”, la RAE (Real Academia Española), y cómo trata en su diccionario de ideología nazi el término “puta”:

Cuando en el cole, con cuidado de que no nos viera el profesor, buscábamos “puta”, en nuestro diccionario, nos enviaba a buscar “prostituta” o “meretriz”, que se definían como “mujer que comercia con su cuerpo”.
Y ahora veamos que dice un diccionario que no está aún prostituido a la ideología neonazi “democrática” como el diccionario Larousse:

Os deberían enseñar, niñas y niños, que las palabras no se comen a nadie, no son monstruos. Tan solo definen, califican y nombran cosas para comunicarlas con claridad por vía oral y escrita. Y así crear con ellas conceptos que puedas guardar en tu mente con mayor facilidad, el sistema mnemotécnico por antonomasia para la historia y la expresión.
Porque si no existiera la palabra nazismo, no sabríamos como llamar a esos profesores, ministros, presidentes, sacerdotes, padres y madres que os roban y falsifican el conocimiento.
Si os roban una palabra, os roban una idea; por tanto, niñas y niños, escuchad a vuestros profesores, al gobierno y a vuestros padres para no hacerles caso. No les creáis jamás, no aprendáis su basura farisea nazi. Desconfiad de ellos, incluso de vuestros padres, que seguramente ya estarán infectados de la censura del neonazismo que surgió como una lepra en marzo del 2020, cuando los gobiernos nos infectaron de coronavirus, y con ello, a millones de personas de mezquindad, cobardía, indolencia, servidumbre y mansedumbre (apuntadlas en una libreta, porque estas palabras pronto las eliminarán de los diccionarios también).

Recapitulación:
Cuando se prohíbe la palabra, prohíben lo que define. Los gobiernos totalitarios usan esta técnica de condicionamiento de la población, para en este caso decir que la palabra puta está prohibida porque no hay putas. En ninguna gloriosa dictadura existen putas ni corrupción y estamos ante el mejor gobierno del mundo mundial.
La retórica nazi es repugnantemente farisea, de un puritanismo que, ahora sí, hiere de verdad la sensibilidad.
Y el hecho es que las hay, putas y putos a patadas; y están gobernando y decretando, niños, vuestra ignorancia e indefensión; en definitiva, el oscurantismo.

Iconoclasta

Siempre fueron así, no es un efecto de la vacuna; no totalmente.
No sé cómo pueden los españoles comer y vivir con tranquilidad ante un gobierno corrupto y peligroso que los somete y humilla, que perdona los delitos cometidos por los delincuentes políticos afectos al estado corrompiendo para ello las leyes; incluso alabando sus delitos, traiciones y vejaciones. Por cada político, jerarca o burócrata que aparece acusado de un delito, el gobierno penitenciario fascista español homosexual sanitario, decreta y revoca leyes en connivencia con un cónclave de jueces absoluta y desoladoramente corruptos para proteger sus delincuentes cómplices y sus riquezas atesoradas con sus altos cargos.
Sí que lo sé. Sé perfectamente porque los españoles están ciegos a esa corrupción. Solo utilizo la retórica para dar énfasis al ensayo.
Estoy seguro de que dada la alta impunidad, alevosía y desfachatez con la que actúa el gobierno con sus delincuentes amados; que la vacuna del coronavirus porta una enzima o proteína que en los vacunados provoca ceguera y sordera mental ante toda esa corrupción y tiranía desmedida, desbocada de jueces y estado.
Pero no ha sido la vacuna, la vacuna solo los ha sedado, les ha reducido la velocidad de reacción de las neuronas; lo realmente importante es que, con toda probabilidad, los hijos de los vacunados nacerán definitivamente más dóciles, más obedientes que sus progenitores hacia el pastoreo y sacrificio a los que serán sometidos por el estado. Es la consecuencia de una vacuna genética.
Nacerán castrados de valor y perspicacia, solo en la adolescencia y la madurez biológica se podrá observar el efecto castrante de la vacuna del covid.
Es una hipótesis más que posible dada la dictadura impuesta en España con un golpe de estado por medio de una sanidad de índole nazi. La corrupción va de la mano de todo estado nazi o fascista comunista.
El pueblo español es una raza de genética oscura, empobrecida, tal vez porque su tierra ha estado durante milenios aislada de Europa. Aislada de la cultura, la decencia, el valor, el orgullo y el conocimiento. Aislada de la riqueza genética que en Europa se dio al cruzar las líneas genéticas entre etnias asiáticas, europeas y africanas.
Por ejemplo, el pueblo francés no tiene la mansedumbre del español, esa indolencia bovina hacia la privación de libertad y la humillación. No hace mucho, los chalecos amarillos pusieron en jaque al estado francés con una espiral de espectacular y liberadora violencia.
O aquellos camioneros canadienses que salvaron a miles y miles de ciudadanos segregados, privados de libertad y humillados por el primer ministro homosexual que en nombre de la salud pública por la epidemia del covid, creó campos de concentración para los infectados y no vacunados, auténticos guetos con los que se disponía el gobierno canadiense a exterminar a los no vacunados y enfermos. Los camioneros canadienses dieron la libertad al pueblo de nuevo, sin ellos se encontrarían como los españoles de humillados e indiferentes a la corrupción, el robo y el acoso del estado. Asustaron a ese primer ministro maricón y las libertades volvieron a emerger a la superficie.
Son gentes con una genética muy distinta a la española. Más rica, más noble.
España sigue siendo un reino de oscuridad.
La población española se ha acostumbrado a ser expoliada por el estado. Saben que si dejaran de pagar al estado, éste les embargará todos los bienes y los condenará a la pobreza y el hambre. Y si eso no fuera suficiente, meterá en el trullo al trabajador durante décadas. Sabiendo esto, no les ofende que un jerarca del gobierno se pasee libre tras una estafa o traición. Es kafkiano…
Los soldados son severamente castigados por deserción o traición.
La ley en España es tan corrupta que provoca pesadillas en las gentes inteligentes.
Al que roba un par de zapatillas deportivas lo condenarán severamente los jueces corruptos que dejan a libres a los grandes delincuentes políticos que causan violencia, hambre y ruina en millones de personas.
Y ningún español alzará la voz cuando esos hijos de puta, los delincuentes políticos alabados, perdonados y enriquecidos por el gobierno dictador español se paseen libres e impunes, intocables. No alzará la voz ningún español cuando esos mismos políticos vuelvan a parasitar su trabajo y sus bienes. O cuando revienten toda libertad y necesidad biológica, cuando humillen a los padres ante sus hijos, cuando se vean forzados a esquivar en la calle a la policía nazi sanitaria como ocurrió durante el encarcelamiento de millones de españoles por decreto de un nuevo caudillo abiertamente homosexual (Franco era un maricón discreto).
Delincuentes del estado libres y con impunidad para continuar con fuerzas renovadas sus robos y extorsiones a la ciudadanía. Es el modelo de gobierno copiado de los narcotraficantes.
El español o nativo de la península ibérica ya no se espanta de la corrupción que vive cada día a cada hora. Sigue pensando que es mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer: la cobardía en su estado más puro, ignorante y tribal.
España es provinciana hasta la caricatura.
Es una pura cuestión genética, degeneración genética concretamente.
Pero no es culpa de la vacuna, no todo… La vacuna ha sedado a los adultos ya mansos de por sí y castrado mentalmente a las futuras generaciones por medio de la reproducción de machos y hembras vacunadas reproduciéndose y eternizando así la aberración genética.
Quiero pensar que es un apasionante relato de ciencia ficción, pero hay más de ciencia que de ficción y más de hechos y consecuencias político-delictivas e históricas que de imaginación.
El pueblo español obró igual durante el franquismo a como ha actuado (es decir con indolencia y mansedumbre) en la actual dictadura.
Cuando el estado fusilaba a un vecino o al hijo de ese vecino; el español en voz baja durante la cena le decía a su parienta (el macho hablaba de las cosas serias y la mujer escuchaba sin mirarle): “Algo habrán hecho. ¿Por qué cojones tienen que hablar de política ni mierdas?”. Esa fue la postura de millones de españoles.
Se podría decir que el español es una raza mezquina comparada con la de otros países con más sentido de la libertad y orgullo propio. Una raza que no supo ni pudo aprender nada de la cultura y nobleza de aquellos pueblos que invadieron su oscura y aislada península y los dominaron durante siglos y siglos. El cerebro de los habitantes de la península ibérica es impermeable a la cultura y la libertad.
Pero durante la guerra civil española, la genética de la raza española aún sufrió más degradación. Se dice que fue una guerra muy larga; no es correcto del todo. Las batallas se libraban rápidamente, lo que alargó la guerra fue la tarea genocida de Franco. En cada pueblo o ciudad que tomaba, durante el tiempo que fuera necesario, a menudo meses, los dedicaba a la exterminación de toda persona que sospechara no abrazar su degradante fascismo paranoico. Franco no salía de una ciudad hasta haber asesinado a todo aquel que tuviera inquietudes humanísticas o de libertad. Eso es lo que más tiempo llevó para finalizar la guerra. El puerco no dejaba a nadie vivo tras de sí que pensara distinto a su doctrina criminal de analfabeto palurdo. Y mientras tanto, los militares en otros frentes, se podría decir que se aburrían esperando el momento de la acción. Esperando que Franco hubiera exterminado todo asomo de lo que le podría dar dolor de cabeza: libertad y dignidad.
Así las cosas, es fácil de imaginar cómo la dictadura franquista modificó las líneas genéticas de la población, dejando vivos solo a los mediocres o faltos de inquietudes y los lameculos.
Casi exterminó el código genético de la libertad y la nobleza de la península ibérica.
Fue un trabajo colosal de selección ganadera en humanos: matar lo que no sirve al régimen y dejar que se reproduzca la útil mediocridad, indolencia y mansedumbre.
Y por tanto, los colegios se convirtieron en cuarteles y santuarios franquistas y los padres educaban a sus hijos en el respeto al caudillo, sin consideraciones éticas y con admiración; como si fuera un jesucristo más.
Hubo un momento en la que la dictadura española tuvo que a abrirse al mundo o arruinarse. Se abrió y entraron ideas extranjeras de libertad y decencia; pero era tarde, cientos de generaciones se ensuciaron bajo la selección genética franquista; y así hasta el día de hoy, que siguen accediendo al poder los políticos generados por el franquismo, o bien los ciudadanos generados también por el franquismo, ciegos a la corrupción y rompiéndose las manos aplaudiendo a los delincuentes que forman el gobierno penitenciario fascista español homosexual sanitario, con fecha de instauración catorce de marzo del 2020. Aquel aciago día, en poco menos de veinticuatro horas, el lema “La libertad es enfermedad” se extendió por toda la península ibérica como una plaga de pulgas en el pelaje del gato enfermo.
Es fácil que dada la carga genética en los españoles de la dictadura franquista, la nueva dictadura penitenciaria homosexual sanitaria entrara sin que mediaran siquiera cincuenta años entre una y otra.
Y el español hizo lo mismo que antaño con Franco: delatar a su vecino y arrodillarse ante los malolientes genitales de sus gobernantes con hambre homosexual; ya que si algo tiene el español, es la afanosa capacidad de copiar en todo a sus fascistas amos. Por supuesto, si un inocente es encarcelado, viendo la propaganda del fascismo actual en formato telediario, el buen ciudadano del fascismo pseudo sanitario dirá: “Algo habrá hecho”.
Así que los españoles ciegos e indolentes (como es característica de la raza española o de la península ibérica) cuando salgan libres e impunes los delincuentes del estado, no alzarán una ceja. Y al ciudadano digno, acusado con vehemencia y severidad por una falta administrativa que lo conducirá inexorablemente al hambre y a la violencia para obtener comida y por tanto, a la muerte o al trullo a perpetuidad; le espetarán que “algo malo habrá hecho”.
No, todo no es culpa de la vacuna del coronavirus, decididamente. La vacuna habrá garantizado la mansedumbre e inmovilidad en las generaciones que ahora suben y en las que han de nacer. Son el futuro negro y terrible de una nueva dictadura.
El español, es cobarde, manso, ciego y mezquino por genética, sin necesidad de vacuna.
Y esto explica porque las dictaduras en España son las más longevas y sangrientas del planeta. Aquella popular sentencia española de “más vale lo malo conocido…” es definitivo y probatorio (en jerga judicial, de la corrupta) del carácter esclavo e ignorante de los pobladores de la península ibérica.
“Algo habrán hecho”, pero no hicieron nada, hijo de puta.
Hurgar en la memoria histórica no siempre es aleccionador y enriquecedor, hay mucha mierda para todos. No vale la pena agitarla, el mal ya está hecho y se sigue haciendo. Es mejor atajar el problema, a la francesa, que es lo que de verdad resulta.
A veces pasa que la sabiduría da dolor de cabeza, como a los dictadores les enferma la libertad.
Vomitar es inevitable y un acto tan natural ya como respirar.
Prefiero morirme que vacunarme, aún me queda ese suicida y romántico sentido de la libertad y dignidad.

Iconoclasta

Siempre vi algo venenoso en el actual Caudillo Español Sánchez.
Antes de que llegara a ser presidente era ya un ser mezquino, amargado porque no consiguió ser presidente de España, no le votaron lo suficiente. Tanto es así, que cuando llegó a tomar el poder de España con la complicidad de gente tan mala como él, lloró emocionado y se abrazó en un homosexual abrazo con su cómplice, en directo delante de las cámaras de televisión, sin pudor.
Pensé ante aquella muestra de ruindad que no podría haber ocurrido peor acto.
Tiene esa mirada venenosa, esa sonrisa de tiburón, ese ademán propio de un estafador profesional con complejo napoleónico; como un narcotraficante que nada en la abundancia de oro, billetes y cocaína.
También, ante la reacción de la gente, sentí que se había abierto la puerta de una taquilla (como en Hombres de negro) donde una multitud de pequeños y peludos palurdos ignorantes coreaba estupideces, sintiéndose felices ante el gobierno de los estafadores. Ignorantes, porque aún creen en la decencia de los indecentes. Me parece tan absurdo, que creo estar viviendo en un jardín de infancia con niños tocándome los cojones, molestándome, correteando a mi alrededor sin saber a qué juegan golpeándose contra los muros una y otra vez hasta morir desangrados con una sonrisa idiota en el rostro, con los huesos deshechos.
El político, por definición es ambicioso y febrilmente codicioso, en definitiva, roban más que administran o ese es su afán; pero hasta ahora, nunca habían sido tan hipócritamente estafadores alardeando de ser mesías y pater-salvadores de la vida y la muerte de sus votantes. Tanto es así, que apenas hace unos meses han robado, publican un libro de sus memorias ladronas y delincuentes. O se hacen películas de sí mismos creyéndose emperadores romanos de mierda.
Es muy desagradable que una cosa tan repelente como el Caudillo Español aparezca todos los días y a todas horas en los medios de comunicación, que se trata el conjunto del aparato de propaganda institucional del partido al que pertenece, un socialismo viejo, rancio e inservible. Me sudan las palmas de las manos al verlo, porque sé que con mi dinero, que es trabajo y esfuerzo, ha comprado todo lo necesario para convertirse en dictador vitalicio. Un tipo capaz de arrancarse los genitales antes que dejar su trono o poltrona.
Y lo que es aún peor, por mimetismo y la misma codicia enfermiza, prácticamente todos los presidentes autonómicos españoles o caciques neonazis, se han convertido a un fascismo más virulento que el de su Caudillo Penitenciario Fascista Español Homosexual Sanitario. Esto se traduce en que el dictador ha vendido patentes de corso a sus cómplices caciques, que han hecho barra libre de acoso, humillación, segregación racial y hambre contra los no vacunados y robo contra la población, contra la clase trabajadora concretamente.
Y así todos los funcionarios y altos cargos del gobierno, han pasado a convertirse en auténticos jerarcas y burócratas nazis de inusitado y tóxico fascismo. Hasta los policías se creen los putos sheriffs Wyat Earp.
La libertad es enfermedad, se convirtió de repente en el lema de la constitución española y todo encarcelamiento, acoso y humillación de la población, se lleva a cabo “con el aval de la justicia”, gracias a un alud de prevaricaciones cometidas, gracias también a una red estatal de jueces corruptos.
Todo empezó y continúa imparable (el golpe de estado contra los derechos mínimos y las necesidades biológicas) con la implantación e infección de la población con aquel resfriado llamado coronavirus o covid. Y la estafa adquirió proporciones colosales con la religión del cambio climático, una crisis energética decretada por el famoso imperativo del Caudillo “días difíciles” y la guerra ruso-ucraniana que, realmente es la guerra de China contra el decadente Occidente consumista y su envejecida y ridícula Europa.
Esta es la historia de España desde 14/03/2020 (instauración de la dictadura con “días difíciles” de crisis sanitaria), hasta el presente 31/10/2022, donde se ha implantado completamente el régimen dictatorial penitenciario homosexual sanitario ante la indiferencia de un pueblo o ciudadanía, ya domesticada generacionalmente en la dictadura desde los inicios del siglo pasado.
Y no es una historia a grandes rasgos, sino a grandes crímenes estatales impunes y con alevosía. Eso sí, aplaudidos por ese pueblo castrado de libertad e inquietudes que es el español, donde “mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer”, el sumun de la cobardía más escatológica.

Iconoclasta

Alex, el personaje central de La naranja mecánica se imagina al leer la biblia que es el soldado que azota a Jesucristo arrastrando la cruz.
Si yo hubiera vivido en aquel momento y lugar y de no haber sido un cuento, hubiera hecho lo mismo que hoy con los nazis del coronavirus, sus jerarcas, iluminados y la masa crédula: me habría ido a dar una vuelta por el desierto para alejarme de esa masa de hijos de puta compuesta por los puercos sacerdotes del Sanedrín, los judíos fanáticos hijos de puta apedreadores, los llorones pusilánimes que se lamentaban por la suerte del mesías loco, del mesías loco y de los putos policías romanos de mierda.
Y paseando ya a cinco kilómetros de Jerusalén un poco relajado por el silencio y la lejanía de esa piara de subnormales, desearía con una ingenua y tierna sonrisa en mi bello rostro, que ojalá, Poncio Pilatos ordenara clavarlos a todos en cruces, mandara picharles los pulmones a lanzazos y luego les hubiera pegado fuego a todos.
Y que ni uno solo vivo hubiera quedado. Ésta es mi voluntad.
Luego, para descansar de mi meditativo caminar en pos de la decencia humana y una vez muerto el nazareno loco y acabado el follón en el cochino y abarrotado Jerusalén, me hubiera fumado unas hojas de marihuana a la sombra de Judas ahorcado, y ya sin asomo de irritación cerebral alguna, “pa casa”.
Siempre he sabido que cualquiera que fuera el lugar o tiempo en el que me parieran, sería siempre un buen tipo en general.
Y bueno, como ocurrió con YO y Franco, con YO y Hitler lo mismo: lo hubiera ido a jalear a sus mítines y desfiles la puta de su madre; porque YO nasti de plasti.
Nunca he sentido deseos de moverme entre decenas y decenas de miles y miles de reses humanas arrebatadas por la luz del ilustre prócer para chupársela, sea cual sea su pelaje.
Además, de hijos de puta vamos “sobraos” y nacen con tanta frecuencia que aburren un huevo.
En fin, tengo que confesar que gracias a ser un buen tipo en general, lamentablemente también, siempre he tenido el mal fario de que nunca tendría un buen puesto de trabajo, ni gozaría jamás del trato de favor (económico, sin sexo a menos que sea una tía buena) de un corrupto funcionario.
Incluso pienso, que de alguna manera he desarrollado alergia a la riqueza.
A veces es un asco ser tan buen tipo…

Iconoclasta

No se puede luchar contra el estado sin jugarse la vida, solo se le puede faltar al respeto. Es inevitable, es la única defensa a un fascismo feroz y humillante.
Y deberían estar agradecidos que solo se les falte el respeto. Podría haber una guerra, un estallido de violencia.
Al estado no le importa el respeto, no tiene dignidad, solo codicia, avaricia y ganas de follar con putos y putas caras.
Al estado no le importa el respeto, solo que se le obedezca. Exige que se ingrese dinero en las cuentas personales de quienes lo forman, que sus robos y extorsiones sean efectivas. Puedes insultar al gobierno cuanto quieras y no le importará; pero si sus robos y estafas no dan el resultado monetario que esperaba por lo cuantioso, predicará día y noche desde los medios informativos, prensa e internet que manipula gracias al soborno y la compra, sobre los sacrificios de penuria económica que la población deberá realizar para pagar los tributos al personal que forma el gobierno.
Y lo predicará con la ley en la mano (con la ley del estado y por el estado que es la única que existe y les da impunidad absoluta, junto a la indolencia de la población), exigiendo la sangre del pueblo para que ellos puedan seguir esnifando la cocaína más exquisita y follar a las más bellas putas y putos del mundo.
Se dice que una serpiente no envenena a otra serpiente.
Los políticos y burócratas son inmunes a todo, salvo a ellos mismos, no son como las serpientes. No tan nobles.
Un político sí que mata a otro cuando se lo propone (de la misma forma que un mafioso elimina a su rival). Y se lo proponen muy a menudo; porque el estado es un auténtico terrario de insectos dañinos, reptiles y anfibios.
Este cacique autonómico nazi, competía con el resto de los cuarenta ladrones de Alí Babá (el Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus y ahora guerra ruso-ucraniana) por ser el que más decretos de encarcelamiento, acoso, represión y penuria económica dictaba contra la población, y así desde el 2020.
Resulta que estos subnormales nazis decretadores de encarcelamiento, acoso, ruina y respiración insana (su bozal) tenían miles de metros cuadrados para pasar su encarcelamiento decretado (confinamiento lo llamaban los hijo putas), y la población pudriéndose de asco encerrados en sesenta metros cuadrados.
No hay que olvidar ni por un momento que nazis como este que dice “Basta ya de insultos”, nos lanzaron a sus sicarios (policías) para humillarnos, para decirnos que no podíamos salir a la calle libremente, que teníamos que respirar podridamente a través del bozal que impusieron como símbolo del Nuevo y Normal Nazismo Penitenciario Español. Envenenaron a sus cabestros habitantes adoctrinándolos sobre lo muy delincuentes que eran los no vacunados y lo bueno que era vacunarse; sembraron el odio. Sembraron la humillación, muchos padres tenían que sufrir ante sus hijos la vejación de que incluso el guardia de seguridad más tirado, les ordenara donde tenía que ir, qué podía comprar, que podía decir… ¿Os acordáis de aquellos orgullosos cabestros que exhibían su brazalete nazi al camarero del bar sintiéndose importantes los muy palurdos? El estado nazi español y sus autonómicos presidentes narco fascistas, consiguieron que fueran millones de ellos (de cabestros vacunados) para que al final, con el brazalete nazi o pasaporte covid, se contagiaran de nuevo vacunados y no vacunados en una orgía sanitaria.
Si alguien se merece insultos es este Cacique Autonómico Asturiano y todos sus colegas, todo el Estado Español Nazimafioso que compró jueces para decretar acoso, prisión y empobrecimiento con aquella coletilla de timadores: “Con el aval de la justicia”, de su puta justicia criminal, delictiva y nazi. Si surgía un juez que dijera que aquellos encarcelamientos y acosos eran anticonstitucionales, lo arruinaban. Tal vez los habrá con un tiro en la nuca en la sierra.
Irrespetuosamente, que se vaya a la mierda el nazi asturiano. ¿O acaso el palurdo nazi presidentillo se ha creído por algún momento ser un enviado salvador del pueblo a base de humillarlo y pudrir su respiración y vida? Lo único que tiene de salvador es que es un salva slip en el coño de una puta ronca.
Y lo que queda de insultarlos aún. Porque han cedido su nazismo a los empresarios (gozosos ellos por su nuevo poder) para que sigan asfixiando a los trabajadores en sus puestos de trabajo con el cochino bozal nazi, en el transporte público de nuevo tras una puta jornada de trabajo. Lanzando nuevos impuestos para arrancar hasta la última moneda de los bolsillos de los pobres y trabajadores. Fomentando la ebriedad del pueblo y castigando la molesta lucidez de la “droga” del tabaco. Aconsejando marihuana mejor que tabaco.
La prensa, todos los medios de comunicación han recibido grandes cantidades de fondos públicos del Estado Penitenciario Fascista Español para que publicaran loas y miedos. El periodismo es una puta enferma en España, una puta con sida terminal.
No pueden parar los insultos, porque es un daño personal el que me han hecho a mí y millones más. Hay un odio, un rencor tumoral y natural en mucha gente que ha sido humillada y acosada en estos años de dictadura nazi con el coronavirus. Madres y padres humillados por los sicarios del nazismo español (los policías) que los han tratado como mierda, como delincuentes; para extorsionarlos y educarlos en la obediencia y fe ciega hacia el fascismo, diciéndoles dónde y qué podían comprar. Hasta donde llegar en su recorrido. Prohibiéndoles el sustento vital.
Si alguien merece ser insultado y atacado, es el Estado Nazi Español y sus representantes, hasta el burócrata más mediocre y oculto; una caterva de narcotraficantes que han masacrado la libertad, la dignidad y el sustento de millones de españoles. Y lo siguen haciendo impunemente con el aval de sus cochinos jueces (suyos de su propiedad).

Iconoclasta

Por tercera vez desde que estoy vivo, el socialismo ha creado una gran crisis y hundido la economía en España.
El socialismo en una secta evangelizadora de la hipocresía de una población controlada brutalmente por una burocracia millonaria en costos, con las emociones contabilizadas y legisladas. Una secta que pretende legislar incluso los momentos más íntimos de las familias y destruir al individuo para crear una conciencia insectil donde el sumo sacerdote será la reina de la colmena, el líder que gobierna.
La actual crisis no es causa de la guerra ruso-ucraniana, es lo de siempre, el socialismo es una secta destructiva de la libertad y la nobleza que empobrece a su plebe hasta el ascetismo.
El evangelismo socialista centra sus ideología en la banal difusión y adoctrinamiento de los sexos y sus perversiones o enfermedades, en los presuntos cambios climáticos (recaudación usurera), en el vegetarianismo (la ingesta de carne no es buena para mantener la mansedumbre del pueblo), los azúcares (demasiada energía para el cuerpo y la mente) y el tabaco, por ser reflexivo y no narcótico y olvidadizo como el consumo de alcohol y cocaína (tan extendido entre las clases política y alta).
Hay una película donde unos soldados encierran a todo un pueblo en una iglesia y, tras atrancar sus puertas y ventanas, le prenden fuego.
Es una idea aproximada de lo que pienso que debería ser una buena política en estos momentos: incinerar como vulgares cadáveres a los sectarios y continuar viviendo más o menos estafados; pero sin que nadie te toque los cojones diciéndote que eres una buena vaca mansa, hijoputas.

Iconoclasta

Para asimilar la educación no se debe perder el tiempo en idiomas extranjeros que no van a servir de gran cosa. El idioma extranjero debería elegirlo cada cual a su gusto y necesidades. Aunque por lo visto, han elegido el modelo de enseñanza soviético (hace muchos años) para que los niños sean jugadores de ajedrez, neuro cirujanos, astronautas e ingenieros de puertos, caminos y canales, físicos nucleares, etc…
Hay cosas importantes como el conocimiento general a los que se les ha negado el estudio: la biología humana (que sepan lo que es respirar dignamente, por ejemplo), la historia sin fechas que memorizar: economía y política. El perfecto dominio del lenguaje de su país o región para el total entendimiento y buena comunicación, geografía útil y práctica; física y matemáticas al nivel adecuado a las expectativas de cada alumno según su orientación de estudios. La informática no ha de ser motivo de estudio, es como usar la televisión, una utilidad de consumo y de uso cotidiano; hay manuales hasta para teclear. Así que no pierdan el tiempo en trivialidades.
Incluso yo fui pequeño, y lo que no entendía, me aburría. Memorizaba lo necesario para salvar un examen y luego olvidaba. Cuando empecé a adquirir conocimientos útiles y criterio, fue cuando salí de la nefasta influencia de una enseñanza franquista. Y la actual, con otras palabras, es una enseñanza doctrinal y dictatorial, donde se pretende influir en los hijos y dejar a los padres fuera de juego en su orientación estudiantil o laboral (razonable, ya que los padres fueron educados y castrados con el mismo sistema educativo).
Otra cosita para esa enseñanza de mierda: cuando se es niño se estudia, se comprende y se memoriza en el idioma en el que se piensa, idiotas.
Y por supuesto, si no se usa un idioma se olvida.
Así que es prácticamente delito robar tiempo de enseñanza útil a los niños, el poco tiempo que disponen para aprender cosas necesarias y un lenguaje eficaz y de comprensión.
Algún funcionario o ejecutivo de gobierno quiso llevarse una buena tajada de comisiones en gastos de personal docente para el bilingüismo de mierda y evitar una educación lógica, funcional y que realmente abra un abanico de posibilidades a los niños. Porque hasta ahora las posibilidades que les han inculcado son: banalidades sobre el homosexualismo, el transexualismo y el feminismo. El pene o la vagina no es cosa de niños o niñas (es muchísimo más complejo y posiblemente quien tiene vagina o pene aún no sabe que debería tener otra cosa, no un pene o una vagina necesariamente, por ejemplo), tolerancia indiscriminada y ciega (borreguez); y el trabajo en equipo donde nadie debe resaltar, salvo los que mandan y decretan. Beber alcohol es tolerable; pero fumar, que es un vicio reflexivo y no es narcótico como el beber, es casi delito. Una persona que se detiene para fumar un cigarrillo, es lo más peligroso para cualquier gobierno ideológico y para el empresario, porque podría recapacitar el obrero sobre lo mucho que trabaja y la mierda que le pagan y además, perdiendo un tiempo precioso para la producción. Los borrachos se reinician cada fin de semana y no hay problema. Si no fuera así, etiquetarían las botellas con accidentes de tráfico, padres maltratando a niños y mujeres, mujeres abandonando a sus hijos, hígados podridos por cirrosis, etc…
En las escuelas no dicen que las ideas y el trabajo de uno son parasitadas por cientos. Sin embargo hay un presidente, un rey o un tirano que lo crea todo. El máximo hacedor ¿no?
Y lo más lamentable y espantoso para la libertad y la imaginación que intentan implantar: el germen del pensamiento insectil o colonial.
Lo que pretenden enseñar en las escuelas son doctrinas y fábulas casi religiosas. Conocimientos intrascendentes que se aprenden viviendo, con la experiencia y el desarrollo normal de todo individuo en su medio y no requieren reventar la educación útil y eficaz de los niños en la escuela. Otra cosa que deberían entender los indecentes docentes del puritanismo actual.

Iconoclasta

Ya no queda duda alguna, el Nuevo y Normal Gobierno Fascista Español del Coronavirus, ha convertido a España en un estado policial.
En apenas un fin de semana se han multiplicado los encarcelamientos a posibles contagiados y posibles enfermos por medio de policía fuertemente armada. Incluso se han montado operativos para buscar y capturar a los menores que no han accedido a someterse al secuestro.
La única libertad que existe es la que tienen jerarcas como el Caudillo, ministros, altos funcionarios y caciques autonómicos para encarcelar a la población según su gusto, humor o criterio. Pronto, regidores y alcaldes gozarán de la libertad de ejercer ese poder absoluto cubriendo así todo el territorio español, incluso las más pequeñas poblaciones, con su acoso policial.
No tardará mucho en el que el acoso policial armado y el encarcelamiento se salde con la muerte a tiros de los supuestos enfermos y contagiados, crímenes que por supuesto serán ejecutados por la policía del nuevo y normal régimen español. Los policías de las dictaduras son como perros rabiosos que no atienden a más razón que la que su amo les dicta.
Los padres no pueden hacer nada por liberar a sus hijos, que han sido encarcelados sin posibilidad alguna de ayuda legal, ya que la legalidad es la misma corrupción que los ha llevado a prisión.
Tras el maquillaje de “la flexibilización del uso del bozal”, han instaurado con el aval de unos legisladores corruptos y afines al régimen la encarcelación indiscriminada de las personas en nombre de “la salud pública”. Es el crimen perfecto del nuevo y normal fascismo español del coronavirus.
Y como ocurría durante el franquismo, los corruptos y dictadores tienen el apoyo tácito de una población tan acobardada como ignorante e infantilizada en la que ha calado hondo el lema fascista español: La libertad es enfermedad.
Hay mezquinos deambulando por la calle con su mediocridad e idiocia a cuestas, que dirán que los encarcelados se lo han buscado. Incluso aplaudirán los fusilamientos masivos de presuntos contagiados y presuntos enfermos para atajar la supuesta enfermedad. Es la misma actitud de la población durante el reinado de Franco. Toda esta podredumbre del pueblo español, es algo que se masca en el aire de la península ibérica. Desde el 2020 se ha retrocedido peligrosa y venenosamente sin piedad hacia las décadas doradas del franquismo.
Nadie más que los padres de los hijos secuestrados y encarcelados ha alzado la voz contra el fascismo. Y la prensa, toda, es absolutamente propiedad del gobierno español.
Más que un satélite de la República Popular China, España parece ser una segunda parte de Corea del Norte.
El próximo paso inevitable, será que el gobierno fascista español ordene encarcelar a toda persona que asista o haya asistido a una manifestación, como presunto enfermo y/o contagiado en nombre de la salud pública. Y por supuesto, será ejecutado cualquiera que no obedezca y coopere en el acoso policial.
Incluso este texto, esta reflexión sobre el nuevo y normal fascismo español del coronavirus, empieza a parecerme peligroso para mi libertad y vida.

Iconoclasta

Franco demostró que tras matar a millones de personas en una guerra y cometer crímenes cotidianamente, imponer la corrupción política, judicial y religiosa; la ignorancia y convertir España en una gran cárcel anulando toda básica y elemental libertad como forma de gobierno; era posible erigirse en un líder querido, amado y respetado por ese pueblo sometido y asesinado. Un pueblo que saliendo de la posguerra aclamaba en multitud a Franco y sus sicarios asesinos en desfiles y visitas oficiales.
Un pueblo cobarde a pesar de que los muertos aún casi apestaban en las calles, demostró un afecto desmedido vitoreando y aplaudiendo a aquel puto, degenerado y homosexual que era el depravado dictador y trozo de mierda Franco, el Generalísimo.
Lo que ha hecho el Nuevo y Normal Gobierno Fascista Español del Coronavirus, ha sido tomar el relevo de Franco y seguir su ejemplo, su lección. Sin recurrir a una guerra que hubiera puesto en peligro la integridad del patrimonio y riqueza de los que gobiernan actualmente, ha instaurado la dictadura del miedo lanzando cargas de profundidad repletas de explosiva ignorancia y adocenamiento; consiguiendo, al igual que Franco, el aplauso de los españoles.
La lección de Franco sobre la mansedumbre y servilismo del pueblo español, es toda una tesis que ha pasado a los anales de la historia política y social de la humanidad.
No ocurre en ningún otro lugar del planeta, que una dictadura pueda eternizarse casi cincuenta años. El caso de la ciudadanía española es excepcional, no ha existido jamás una dictadura tan sangrienta y acosadora y un pueblo que la aplaudiera tanto, por encima de sus propios muertos.
El nuevo y normal gobierno fascista español, ha sacado provecho de ello merced a una gran y acusada decadencia de una sociedad débil y cobarde, sin valor para enfrentarse a un resfriado y mucho menos a una nueva dictadura asesina y represora hasta en la intimidad de los hogares (hoy día, dogmas y preceptos entran sin permiso en las casas y en los cerebros de los ignorantes con una facilidad que hace cuarenta años no se podía imaginar gracias a haber dotado a la población de telefonía móvil con internet).
Otros países no lo tienen tan fácil para imponer la dictadura del coronavirus, Francia recientemente ha tenido que recurrir a realizar maniobras militares para amenazar con el ejército a una población que no es lo mansa que la española. La presidenta alemana tuvo que pedir disculpas a la ciudadanía tras intentar imponer más prisión al pueblo con el cuento del coronavirus en la semana santa.
Salvo los chinos sometidos por el fascismo del comunismo en una férrea dictadura, actualmente no hay parangón en mansedumbre, obediencia y servilismo en ningún otro lugar del mundo como el que luce el pueblo español.
En estos instantes, el gobierno central fascista español discute con sus caciques autonómicos (presidentes de las distintas taifas del territorio español), prolongar la cárcel, la represión y el acoso de la ciudadanía por más tiempo, incluyendo el uso del malsano bozal al que llaman “mascarilla”; y arruinando al pueblo con total impunidad (“estado de alarma” usan como eufemismo). Todo ello con la venia y los aplausos de una ciudadanía indolente y acobardada hasta el paroxismo.
Es teatro para dar imagen de democracia a los decadentes y temerosos mansos que añoran los tiempos de Franco y aquella felicidad, y que son aún muchísimas generaciones activas. No hay debate judicial alguno, es mentira. La corrupción alcanza a todo lo que forma el gobierno, y por supuesto, al poder judicial (que no es ningún poder es simplemente otro departamento más, otra nómina de funcionarios que saquean cualquier opción de prosperidad económica).
Realmente, cada taifa (llamada autonomía) tiene asignados los jueces corruptos necesarios para dar aire de legalidad a los decretos de represión, acoso y encarcelamiento que dicten los caciques autonómicos (llamados presidentes). Si al pueblo ignorante le dices que un juez democrático ha autorizado la cárcel nocturna, la diurna y el uso de un bozal enfermizo, los mansos suspiran resignados por la bendita democracia, mientras los políticos se limpian el culo con las papeletas recolectadas en urnas de mierda.
Además de los jueces, hay una serie de falsos y corruptos “epidemiólogos”, falsos y corruptos “médicos” y falsos y corruptos “periodistas y presentadores de televisión” que aportan sus dotes de actores para inducir como dogma y verdad todas las mentiras del fascismo como: estadísticas, efectos de las vacunas, número de contagios, número de muertes (en España no existe otra forma de morir que no sea por coronavirus o la covid 19) y la idea tan enraizada ya de que “Libertad es enfermedad y sin bozal te mueres, lelo” o “La juventud es el verdadero coronavirus” (esto es una mentira de las más gordas, cualquiera que pasee por cualquier calle española, verá que los jóvenes son tan cobardes como cualquiera, ya que llevan sin excepción, el bozal en el hocico a “full time”). En definitiva, el mensaje del fascismo es claro: “Es precisa la férrea dictadura para salvarnos de morir por la gripe”. “Es preciso que a pesar de los trombos, os vacunéis, porque la aspirina sí que es mala de verdad, de verdad de la buena”.
La ignorancia hace creer esto último a la población a pies juntillas. Cuando la verdad es que la aspirina se administra como prevención a personas con graves riesgos de trombosis y otros problemas cardiovasculares.
Pero el anodino pueblo español, vistiendo su bozal en el hocico y el certificado ganadero-veterinario de vacunación sellado bajo el sobaco, aplaudirá al nuevo caudillo y sus caciques hasta que le duelan las manos y la boca de sonreírles.
Se aproxima una nueva orgía de fascismo desatado con el cuento de una gripe como el coronavirus. España lleva ventaja en esta carrera mundial por la instauración de la dictadura, por las causas ya mencionadas anteriormente, y que se podrían resumir con la reflexión: un pueblo manso es el paraíso soñado de todo dictador.
El Nuevo y Normal Fascismo Español del Coronavirus, es el legado de Franco.
Fin (de todo).

Iconoclasta

Alguien podría pensar que el coronavirus es una peste que ha enviado Dios para castigar a su más estúpida creación: los primates humanos, esos monos que hablan, comen, cagan, exterminan y son auténtica plaga.
La idea no puede ser más estúpida si se conoce a Dios.
Dios es un depravado maricón que se pasa la eternidad tocándose los genitales excitado por sus asexuados ángeles cuando desfilan frente a él. Y su placer es egoísta hasta el vómito, porque solo él puede ser acariciado. He oído a algunos de sus ángeles blasfemar en un cuchicheo limpiándose el sagrado esperma en unas cortinas del Salón del Divino.
Algún error al crearme permitió que me volviera contra ese maricón y así, al expulsarme de su “cielo”, conservé intacta mi polla. Es algo que le come por dentro día a día. Dios suda cuando piensa en mi malvado falo. Se muerde el puño y ruge sus deseos de exterminar a la humanidad al no poder besar mi corrupto pene.
No, de ese idiota no sale ninguna orden o designio para la humanidad que tan negligentemente creó.
Vuestro covid 19 es una enfermedad de granja, de pocilga. Los monos vivís siempre encima de la orina y los excrementos constantemente. Toda esa inmundicia circula constantemente bajo vuestros pies en vuestras amadas ciudades vomitivas. Se podría decir que el coronavirus es obra vuestra, lo cagasteis y ahora os sube por las piernas como un parásito en una sociedad que ha perdido el valor y la dignidad.
Desafortunadamente no os mata con rapidez; pero teneros encerrados, encarcelados por vuestros amos en vuestras casas, se ha convertido en mi nunca visto coto de caza. Solo tengo que entrar en el gallinero y decapitar cuantas gallinas (primates) me apetezca y llevarme sus huevos para dar de comer a mis crueles en el infierno.
Es comparable (salvada la desagradable textura de vuestra carne) a ir a una marisquería y elegir en el acuario la langosta que te vas a comer.
El quid de mi placer no está en el sabor de la carne, como os he dicho; se encuentra en el descuartizamiento, en la tortura; en llevaros en un viaje de velocidad lumínica a la locura por medio del dolor.
De vez en cuando, Dios envía sus querubines asexuados y humillados para salvar las almas de los primates que proceso; pero es correr tras el viento. Las almas son mías. Hace eones que no entra un alma en el Cielo, donde Dios se masturba una y otra y otra y otra vez. A lo sumo se limitan a orar algún salmo mientras mueren y poco más. Y por supuesto, agradeciendo algunos la suerte de haber salido con vida de la carnicería. Los ángeles son inmortales solo para los primates. Los dioses y los propios ángeles asesinan a menudo a otros ángeles.
Resumiendo: yo digo quien muere. Dios es como un rey en vuestros gobiernos: un jarrón polvoriento.
Mi Dama Oscura juguetea con mi pene y eyaculo distraídamente en sus labios mientras decido qué hacer hoy.
–¿Te apetece, mi Oscura, pasar un rato con una familia de primates confinados? Los masacramos, le enviamos al Divino Maricón sus ojos y después buscamos algún lugar en el planeta con un buen restaurante.
La Dama Oscura está masajeando mis cojones para que expulsen toda la leche. Del trono de piedra donde reposo con las piernas abiertas sobre los apoyabrazos, el semen gotea humeante al suelo y se extiende bajo sus nalgas. Con la otra mano se masturba maltratando su coño en una paja épica.
Cuando acaba, cuando se corre, se incorpora perezosamente. Sus ojos negros me observan con un amor arrollador, incluso peligroso en su voracidad.
Un cruel le limpia con la lengua las nalgas, los muslos y la vagina que le gotea. Separa más las piernas con un gemido para que la lengua llegue profunda a donde debe.
Dos crueles lamen también sus manos mojadas.
–Dame un segundo. Voy a vestirme –acerca su boca y muerde mis labios tan dolorosamente que necesito todo el control del mundo para no arrancarle la cabeza.
Salimos de la Oscura y Húmeda Cueva con el Aston Martin a plena potencia. Emergiendo veloces a la superficie, hacia una ciudad cualquiera de las que se han convertido en campos de concentración de primates cobardes que gimen y lloriquean continuamente.
Elegimos un barrio mediocre plagado de colmenas humanas, tan habituales en las llamadas ciudades dormitorio. Edificios de cubículos que lucen en multitud de ventanas y balcones mensajes de esperanza hacia esa gripe que han llamado covid 19.
Frases ingenuas, infantiloides y pusilánimes de unos primates en franca decadencia que, en caso de extinguirse sus vidas, darían un respiro de dignidad a sus antepasados que lucharon y sobrevivieron en las hostiles edades antiguas.
Estaciono el coche en la desierta y silenciosa calle, el cuchillo que oculto entre mis omoplatos parece ponerse al rojo vivo, me quema la carne en la que se esconde vertical y mortificante ante la proximidad de la masacre. La pesada Deserte Eagle .05 se mantiene fría en la cintura de mi pantalón, cubierta por la camisa, en cuyo bolsillo luzco cinco grandes habanos Partagás.
La Dama Oscura viste una camiseta de tirantes caqui que apenas puede ocultar las areolas de sus magníficas tetas. Con cada paso que da, su minifalda de raso negro, se agita ligera y deja ver un monte de Venus tan rasurado que podría ser el pubis de un ángel. Los labios de su coño se muestran hidratados, son tan notorios que incluso los pequeños monos humanos, se excitan al mirarla. Sus largas botas de látex, hasta medio muslo, lucen los mangos de marfil y oro de sus dagas, siempre al alcance de sus dedos.
Dos coletas negras le caen como a una colegiala puta a ambos lados del rostro.
Nos dirigimos a un edificio de nueve o diez plantas, su fachada es plana, salvo por pequeños balcones cuadrados que la salpican. Las ventanas todas pequeñas y de aluminio, no sobresalen de la pared. Junto son sus color gris, parecen monumentos elevados a la diosa Mediocridad.
Llamamos a varios timbres del interfono para que abran la puerta; pero responden que están en confinamiento y no se permite la entrada a nadie extraño.
Le pego un tiro a la cerradura y entramos al portal. Se oyen gritos asustados desde las viviendas más bajas. Tomamos el ascensor hasta el último piso.
Llamamos a la primera puerta que nos encontramos.
–¿Es que no saben que hay confinamiento? No pueden estar aquí. ¡Váyanse o avisaremos a la policía! –nos grita furiosa una mujer desde el otro lado de la puerta.
Así que tengo que pegar otro tiro, uno en la mirilla y otro en la cerradura. Niños que gritan, una voz de hombre gritando a los hijos que se metan en la habitación. Y bla, bla, bla… La historia de siempre.
Cuando empujo la puerta, aparto a la mujer con un pie, ya que ha quedado atravesada en el estrecho pasillo de mierda. La bala ha entrado por debajo del ojo derecho y ha pulverizado el cráneo, sus sesos hacen una estela rojiza y blanca en el sucio y viejo suelo.
El marido habla con la policía desde algún lugar de la mísera vivienda, que presumiblemente sea la cocina.
La Dama Oscura entra directa al pequeño salón y busca la habitación en las que los niños gimotean. El padre, un macho de mi altura, bastante delgado y evidentemente asustado, está aun hablando por teléfono, dando las señas a la policía. Le doy un puñetazo en la nariz, saco el puñal de entre mis omoplatos y se lo clavo en el vientre, sin cortar. Es algo que duele muchísimo y no provoca una muerte instantánea. Pero si ha comido, si en su intestino hay algo, morirá en dos, tres horas a los sumo. No importa, no le doy muchos minutos de vida.
–¿Qué quieren? No tenemos dinero, no tenemos nada.
–Tranquilo, solo vamos a mataros.
–¿Por qué? ¿Por qué? –grita desesperado sujetándose el vientre.
A patadas lo conduzco al salón, en la cocina apenas hay espacio para apuñalarlo más veces.
La Dama Oscura lleva en un brazo a una niña de unos tres años y de la mano a otra de seis.
–Esta belleza es Ana – dice elevando un poco el brazo en el que lleva a la pequeña y guiñándome un ojo con picardía–. Y ésta es Laura.
–No les haga daño, por favor –gimotea el primate sujetándose el vientre que sangra abundantemente.
La Oscura abre una ventana del salón y lanza al vacío a la pequeña Ana, que cae gritando a la calle, en apenas cuatro segundos se escucha el golpe del cuerpo al romperse contra el suelo.
–Esta casa es deprimente, es pequeña no hay intimidad, no me gusta –dice desalentada mi Oscura.
El padre grita como un cochino; pero no acude ningún vecino para ayudar. Están demasiado asustados por la gripe. Ni siquiera se escuchan voces, nadie ha elevado la voz al ver el cadáver de la pequeña estampado en los parterres del edificio.
La Dama Oscura clava la daga en el cuello de Laura, que tose graciosamente al sentir que la sangre le inunda la garganta y los pulmones.
Yo mantengo mi pie sobre la sien del macho que gimotea en estado de shock. Es demasiado aburrido y el lugar es pequeño, mi Oscura tiene razón. Le corto lentamente el cuello, empezando bajo el mentón, hacia el esternón, es un corte que siempre provoca inquietud, tan largo y abierto…
–Busquemos una madriguera más espaciosa, tal vez con mejor decoración, esto es muy pobre, no me siento a gusto.
–Sea –le respondo.
Aspiro sus almas a través de sus bocas muertas y cuando llegamos a la calle de nuevo, además de aspirar el alma de la pequeña, le arranco los ojos con el cuchillo y los meto en un buzón elegido al azar.
En ningún momento ha salido un vecino para interesarse por los tiros o por los gritos. Están tan cagados de miedo por la enfermedad que dejarían morir a sus propios hijos por no coger esa gripe. Podría decir los nombres de cuatro primates, que en este edificio se follan a sus hijas pequeñas.
Un coche patrulla está bloqueando mi Aston Martin, dos policías en el interior hablan entre sí con sus bozales negros del régimen.
Me enciendo un habano, me dirijo al coche y través de las ventanillas los coso a tiros. Cuando disparas un calibre .05 dentro del reducido espacio de un coche, todo el habitáculo queda pringado de sangre huesos y vísceras. Es simplemente impactante. De sus cabezas solo es reconocible el maxilar inferior.
Apuntad seis muertos. No me llevo sus almas porque no quiero mancharme la camisa. Mis crueles van tras de nosotros recogiendo toda la basura que llevar al infierno.

Nos alejamos del núcleo urbano, en los alrededores, en zonas urbanizadas de montaña se encuentran las casas de lujo, las más espaciosas y con los primates más ricos.
Si algún día se os ocurre salir de caza para asesinar a congéneres vuestros, veréis que es cierto, que matar en un lugar mediocre hace el trabajo también mediocre.
Bueno, también depende del estado de ánimo, si hubiera estado especialmente iracundo, hubiera matado a todos los primates de esa colmena.
Nos desviamos de la carretera principal hacia un camino que lleva a una urbanización de lujo: Sauces de Otoño, se llama.
Nos dirigimos a una casa de dos plantas en la cima de una montaña, la más aislada. Hay luces en ella y varios coches aparcados frente a la entrada.
–Esta sí me gusta, mi 666 –y me besa con una lengua que me recorre cada rincón de la boca.
La muy puta sabe el hambre, el ansia que me provoca. Sabe que un día puede morir; pero es una diosa, no le teme a nada ni a nadie.
Le meto dos dedos en el coño y la acaricio en esa protuberancia que tiene un tejido levemente más denso y que al estimularla la lleva a derramarse enseguida. Sus pezones están erectos.
Conduzco el coche por una pequeña senda que acaba tras la casa. Mi Oscura saca del maletero una bolsa con una gabardina fucsia de Dolce y Gabbana que le llega hasta los pies, luce exuberante.
Nos acercamos a la puerta de entrada a la finca, la casa se encuentra doscientos metros más adentro, al final del pequeño bosque que hace de jardín.
Cuatro coches de lujo, se encuentran en la calle, frente a la gran verja corredera de entrada.
Es normal que tengan visitas, son ricos, tienen espacio, están retirados del núcleo urbano, pueden pagar a la policía y posiblemente, ni necesiten hacerlo. Simplemente serán gente importante del poder primate.
La verja de acceso para los coches es grande y pesada, así que le doy una patada a la puerta peatonal, que se abre con facilidad.
–Iré por la parte de atrás, tú llama a la puerta principal, les causarás una profunda impresión –y ahora soy yo quien le muerde los labios.
Con esa elegancia milenaria que tiene, se cierra la gabardina, nos separamos y se dirige a la entrada principal, cien metros adelante.
Inspecciono la casa: hay una ventana abierta. Es un dormitorio individual con decoración femenina, de adolescente. Aún huele a marihuana.
La casa tiene ocho habitaciones, cuatro baños, una cocina del tamaño de un Ikea, un salón del tamaño de dos Ikeas y en la planta superior, un gimnasio y un solárium.
Hay doce primates (no lo sé por mi omnisciencia, es por mi olfato depredador, podría distinguir una pulga de entre mil identificando su olor, soy perfecto en todo lo relacionado con matar y la cinegética).
Con sigilo examino la cocina, tras la puerta batiente trasera, la que lleva al distribuidor de las habitaciones, hay una papelera con unas cuantas jeringuillas, bolas de algodón con sangre y frascos vacíos de vacunas contra el coronavirus. Es deprimente, antes las orgías se hacían con drogas de verdad, como cocaína, ácidos, tripis, heroína… La decadencia de los primates no ha podido llegar más baja.
Espero la actuación de la Dama Oscura en el vano de la puerta interior de la cocina, que me da una visión sesgada y protegida del salón y la puerta de entrada principal.
Suena el timbre y la dueña, tras mirar con sorpresa al grupo, se dirige a la puerta.
–¿Qué hace aquí? ¿Cómo ha entrado?
Es muy desagradable la mona…
–La puerta estaba abierta y me apetecía tomar un copa. Y exterminaros.
Acto seguido y durante el breve momento de sorpresa y estupor de la mujer, le da un puñetazo con el puño en la sien, con el borde exterior. Si quieres provocar una buena conmoción cerebral, no golpees un cráneo, de ningún animal, con los nudillos; es algo que solo puedo hacer yo sin que se rompan los nudillos.
A la dueña, se le forma un derrame en el ojo izquierdo y tambaleándose se dirige al salón seguida por mi diosa que admira la moderna decoración sin dirigir la mirada a ninguno de nuestros, ahora, invitados.
La casa es nuestra, de hecho, siempre lo ha sido. Vivían en ella porque yo lo permitía.
Me dirijo al salón y enciendo mi segundo habano de la jornada, ya más relajado, con más espacio y con mayor variedad de primates para jugar con ellos.
–Os quiero ver a todos sentados a la mesa, monos.
–¿Y tú quién cojones eres? –me grita el dueño de la casa abalanzándose hacia mí.
Desenvaino de la carne de mi espalda el puñal, le tomo el antebrazo izquierdo, lo elevo por encima de mi cabeza y le clavo el puñal en la axila al tiempo que lo hago girar para destruir los ganglios. Es la más dolorosa de las puñaladas, es difícil de ejecutar; así que no la intentéis dar si no estáis bien entrenados. Id a la barriga que es más fácil.
El dolor lo paraliza, y grita tanto, que he de patearle el rostro cuando cae al suelo.
Al cabo de unos segundos, como la hemorragia de la nariz le obliga a centrarse en respirar para no ahogarse, los gritos han dejado paso a un gorgoteo que permite una comunicación más eficaz.
–Os he dicho que os sentéis a la mesa hombres y mujeres separados.
Es conveniente separar a los machos de las hembras para aumentar la sensación de soledad entre las parejas, me repatea los huevos que las parejas se den la mano en sus últimos segundos de vida, es una ñoñez que me revuelve las tripas.
Y todos se atropellan por sentarse, es que los primates tienen una reacciones realmente divertidas en su histeria.
La Dama Oscura no puede evitar clavar la daga en la nuca al dueña de la casa que cae muerta al instante en el momento de sentarse en la silla, como un toro en el descabello.
Me lanza una mirada traviesa sacándose la gabardina y mostrándose absolutamente deseable. Un pezón asoma obsceno por el tirante de la camiseta que no puede cubrirlo, sus labios pintados de un negro intenso, la hacen desesperadamente sexual.
Los gemidos son constantes, cuchichean en voz baja y las tres mujeres que quedan junto con la adolescente, hija de los dueños, lloran silenciosamente.
Insisto en el tema, los ricos piden que se encarcele a la gente para que la epidemia no se extienda, insisten a los políticos que tienen comprados. Es lógico, porque disponen de cientos de metros cuadrados para pasar toda la vida sin sentirse agobiados en sus fincas.
Por otra parte, disponen de tanto dinero, que trabajan tan solo por el hecho de ejercer su poder. Es una simple cuestión de vanidad.
La niña, y el niño que deben rondar los diez y los ocho años, permanecen muy quietos en un sofá de piel marrón, con las manos en el regazo mirándome fijamente. No acaban de entender lo que está ocurriendo.
Los cuatro machos aun intactos se limitan a mirarse entre ellos, evidentemente nerviosos, aterrados concretamente.
–Ya he visto la mercancía con la que os colocáis. ¿Os queda algún chute más?
–Son vacunas contra la Covid 19, son legales. Soy el subdirector de zona de Sanidad, autorizado a su distribución y uso –ha hablado incluso con autoridad, es todo un macho alfa de prominente barriga. Además, lleva un pendiente en la oreja derecha y sus dedos regordetes se mueven nerviosos encima de la mesa. –No es necesaria la violencia les daremos todo lo que pidan.
–El cuento de la necesidad de la violencia ya es aburrido. No necesito ejercer la violencia, me gusta hacerlo. Respecto a dinero o joyas, estoy sobrado de ello, vuestros cadáveres se pudrirán con el dinero, las joyas y los relojes. Si no os los roban los forenses.
Al lado del subdirector, dos machos se susurran algo mirándome con un pésimo disimulo. Están preparando una estrategia para tomar el control.
En estos casos, es necesario ser definitivo y muy claro. El cuchillo es demasiado silencioso, así que debo asustarlos.
Apunto con la Desert al pecho de uno de los dos, al enfermero lameculos del subdirector que ha hecho los honores de chutar las vacunas en la orgía sanitaria. Es calvo y el más joven y corpulento, un macho de unos noventa y cinco kilos y metro ochenta. Tiene treinta y cinco años.
Metro ochenta mido yo de hombros, no me impresiona.
Y ahora que pienso, hace milenios que no me impresiona nada.
Leer la mente es primordial, porque cuando a un primate no le preguntas el nombre, es ignorarlo. A los monos les preocupa que alguien no sepa su nombre, su cargo y más cuando se enfrenta a otro macho. Aunque yo no quiera, sé quien es quien, el arte es disimularlo, engañarlos, mantenerlos ignorantes.
Me arrepiento y en lugar del pecho elijo dispararle en el bajo vientre. Calculo la inclinación del cañón, ya que el vientre se encuentra protegido por la mesa donde están sentados y disparo.
El estruendo ha hecho que los niños se cubran tarde los oídos, el calvo ha caído de espaldas al suelo como un caballito de las carreras en las ferias cuando le das con la pelota. Está sufriendo espasmos, sus dedos están crispados encima del pecho: la bala ha tocado la columna vertebral. Ahora sufrirá un rato antes de morir, cosa que es buena para mantener el control.
Una mujer se ha levantado de la silla, corriendo a auxiliar a su marido. Viste una falda entubada hasta medio muslo. Está buena la Montse…, es un hembra sólida y con piernas bien trabajadas. Se arrodilla junto a su marido dejando ver sus bragas negras semitransparentes de blonda. Desgraciadamente lleva un salva slip blanco, cosa que estéticamente es muy desagradable.
El padre y dueño de la casa intenta incorporarse, la sangre de la cara es ahora un puré rojizo; pero la herida de la axila es demasiado dolorosa, así que se rinde y se deja caer de nuevo a un par de metros de la mesa.
Le disparo en una rodilla y la tibia se separa de su cuerpo. No tiene fuerzas para gritar.
La Dama Oscura se acerca a la pareja del calvo, la agarra por los pelos para ponerla en pie, le mete la mano en las bragas y le saca el salva slip. La obliga a sentarse de nuevo.
–Tienes un mal gusto, mona… – le dice con el salva slip frente a sus ojos y se lo adhiere a la frente. –Tienes más pelo en el coño que un gato persa.
Es que me parto de risa. Me la comería de lo que la quiero… Me acerco a ella rodeando la mesa y la beso metiendo mis dedos profundamente en su coño.
Y eleva con pornografía profesional una pierna hasta poner la bota en la mesa y mostrarse impúdica ante los primates. Se mea… Se mea cálidamente en mi mano salpicando el rostro de la peluda.
Los niños no dejan de llorar.
Ahora hay una silla vacía entre el subdirector de sanidad y su secretario, un tipo frágil, con gafas de pasta negras y camisa morada. También luce el pendiente de maricón.
La mujer madura del vestido negro, Julia, es la esposa del subdirector de zona de Sanidad, así que tras ese rostro elegante, se siente humillada. Lo lleva pensando todo el día: ir a una cena a casa de un gran empresario de la prensa y tener que soportar al amante de su esposo, aunque solo quedan un par de semanas para cerrar el divorcio, la está jodiendo.
Le corroe la humillación por encima de la violencia y la muerte que está viviendo. Los primates hasta para morir sois indignos, ni siquiera la muerte ajena puede evitar vuestros rencores, vuestro odio. Y luego dicen que yo soy el mal…
Me siento entre los dos maricas con la incomodidad de que la silla está pringada de sangre y tejido, cosa que ya no importa incluso me da un aire más fiero estar pringado de sangre.
Doy una buena bocanada al habano y abrazo a los dos amantes.
–Bueno, parejita, quiero que os pongáis ahí delante, frente a la chimenea y nos deis una sesión de porno gay. Los niños están muy nerviosos y necesitan distraerse. Desnudaos y daros por culo; pero antes os dais unas buenas mamadas.
No se mueven de la silla, no reaccionan, como si no creyeran lo que están oyendo.
–¿Es posible que os coarte un poco la presencia de la Sra. Julia, esposa de nuestro subdirector de zona?
–¿Nos podrías ayudar con eso, mi Oscura? ¿A rebajar un poco la tensión del momento?
Julia inclina la cabeza hacia atrás, y abre desmesuradamente los ojos que ahora miran al techo, porque no es voluntario, he entrado en ella. Cuando has de torturar a alguien, es mejor sujetarlo o no te deja hacer un buen trabajo.
La Dama Oscura le acaricia la frente, desgarra el vestido, corta el sostén y hace asomar sus pesados y decaídos pechos por encima de la tela rasgada. Los ojos de Julia lloran pero, no hay jadeo, no hay ningún otro movimiento. Ni siquiera cuando mi Dama, le corta los pezones y los deja sobre la gran mesa bordeada de caoba con un gran centro de grueso cristal, cuyo conjunto reposa sobre dos bloques de mármol negro. Luego, con delicadeza, mete el filo de una daga entre el párpado inferior y el globo ocular y lo hace saltar de la órbita con cuidado de no romper ningún nervio ni vena. Y hace lo mismo con el otro.
Lo que está gritando y sufriendo solo lo puedo saber yo, que estoy dentro de la golfa. Me dan ganas de masturbarme.
Os debo insistir, esto es una obra de cirugía de la más alta precisión, si lo intentarais hacer vosotros, haríais estallar el delicado globo ocular y estropearías el momento, debéis entrenaros con perros antes de hacerlo en primates.
Sus ojos ahora cuelgan de las mejillas y sus pupilas funcionan, se dilatan y contraen, pueden ver. La Dama coge uno con los dedos para que me observe y le sonrío.
La pareja de maricones ya están desnudos frente a nosotros. Si quieres que la gente te obedezca, has de hacer como el fascismo, cultivar el miedo en los monos. Cuando consigues eso, te obedecen incondicionalmente.
–¿A qué esperáis? Empezad a comeros la polla.
El secretario se arrodilla ante su jefe y sin tocar el pene se lo lleva la boca.
Y en ese momento disparo.
La bala entra por la mejilla del frágil y se lleva un trozo de mandíbula, la lengua, la polla del jefe y le arranca media cara en la salida.
Es simplemente magnífico.
Los niños están histéricos, la Dama Oscura se sienta entre el niño y la niña abrazándolos y aplastando sus rostros contra sus pechos. A veces la imagino como madre, y pienso que no es incompatible la oscura belleza de la maldad con la maternidad.
Me siento conmovido, en serio.
Mientras se asfixian, el subdirector no cesa de retorcerse en el suelo con la mano entre las piernas. Cojo un atizador del soporte de la chimenea y le golpeo la cabeza hasta que los sesos asoman y un poco más, hasta que la mitad del cerebro sale como una trufa por la coronilla.
Los niños se han quedado muy quietos. La Dama Oscura se asegura de ello cortándoles el cuello hasta dejar visible la columna vertebral. Siempre le ha dado pereza decapitar completamente, dice que no le gusta la fricción del acero contra el hueso, le da dentera. De cualquier forma, como les dobla la cabeza hacia atrás, el efecto es demoledor, la sangre baja por sus cuerpos dulcemente, como un jarabe.
No olvidéis que no es tan romántico como parece, no para vosotros. Yo disfruto del olor de la carne muerta y la sangre; pero si no estáis acostumbrados a este hedor de matadero, vomitaréis. Tenedlo presente cuando un día queráis pasar el rato matando a cualquiera elegido al azar.
Levanto por el cuello de la camisa al macho ileso. Se trata de David, veintidós años, es el novio de la adolescente, la dulce y fumeta Silvia. Lo obligo a sentarse a su lado.
–Ya es hora de que la descorches, es virgen ¿a los dieciséis aún?–le digo palpando el himen de la chica, metiendo los dedos en sus bragas bajo la faldita tejana.
El macho me mira con cara de idiota, le abofeteo con dureza partiéndole los labios y dos dientes.
–Empieza a pajearla, la quiero mojada. Y arráncale esa puta camiseta quiero que sus tetas se agiten.
Lo cierto es que sus tetas son pequeñas, no me ponen demasiado; pero la desnudez es la principal y primera fuente de humillación en los primates de granja o ciudad.
No le arranca la camiseta, se la saca casi con devoción. Les dejo que vivan su instante de romanticismo, inusualmente hago alardes de piedad que ni yo mismo comprendo.
Obediente lleva la mano a los muslos de su putilla, y tragando saliva, Silvia separa las piernas para que David haga lo que debe.
Los primates jóvenes son los que mejor se adaptan a las nuevas situaciones.
Salgo de la mente de la esposa del subdirector y su cuerpo empieza convulsionarse, a gritar. Sus ojos se desprenden de los nervios y caen sobre la mesa y al suelo.
Le corto las dos femorales y en menos de medio minuto deja de gritar, en un minuto queda inmóvil y en quince segundos más intenta respirar, pero muere.
El dueño de la casa aún jadea y me irrita, le clavo el cuchillo en el pubis y corto hacia el esternón profundamente. Lo obligo a ponerse de costado y con una fuerte patada en la espalda, sus tripas salen expulsadas. La Dama Oscura me hace una foto con uno de los teléfonos móviles que hay sobre la mesa.
–¡Hazme otra!
Agarro un trozo de intestino y me lo llevo a la boca posando con la tripa entre mis dientes. Se ríe y agita sus poderosos pechos hipnóticamente.
Me saco la polla, estoy demasiado caliente y me molesta en el pantalón, no es elegante, pero jamás he pretendido serlo.
Me acerco hasta Montse y le quito amablemente el salva slip de la frente.
–Tu marido está sufriendo mucho, debes rematarlo. Luego –señalo a la Dama Oscura– pasa por la esteticien para que te quite toda ese matojo del coño.
–No puedo hacer eso, dejadnos en paz ya.
La obligo a ponerse en pie y le pongo el puñal en la mano.
–Córtale el cuello ahora mismo, que calle de una vez ya.
Se arrodilla llevando y lleva el cuchillo al cuello del calvo, cuyos párpados se agitan, continuamente sin encontrar un lugar donde fijar la vista.
La Dama Oscura le está susurrando cosas al oído a una rubia de unos cuarenta y pocos, una hembra bien cuidada, elegante de media melena rubia lacia. Es Mercedes, la madre del novio y futura abuela de un nieto que jamás nacerá. Su rostro está surcado de lágrimas y el rímel corrido la hace dramáticamente bella. Viste una blusa rosa, que ahora está rasgada y sus sostenes a duras penas contienen sus grandes tetas operadas hace cuatro meses. Con cada suspiro de llanto los pezones asoman por el borde de la copa. Los pantalones negros de pierna ancha, prometen unos potentes muslos allá donde las costuras están tibantes. Formaba parte del trío sexual junto con los padres muertos de la novia, es divorciada.
La Dama Oscura se arrodilla frente a ella con una pierna en medio de las rodillas para frotarse como un perra en celo lamiéndole los labios, metiéndole en la boca la lengua profundamente. La pernera del pantalón de la rubia luce una buena mancha de humedad ya.
Montse no se acaba de decidir a matarlo, así que me acerco le quito de la mano el cuchillo, le coloco el cañón de la pistola en la muñeca y disparo. La mano cae al suelo y ella grita y grita y grita… Me da dolor de cabeza.
Le disparo en la boca y luego aplasto el rostro de su calvo marido a pisotones, hasta deshacerlo.
Os preguntaréis cómo, si siendo gente tan importante, no ha pasado en todo este tiempo un coche patrulla de la policía.
Bien, la pareja de policías en este momento, se están comiendo la polla en una zona de picnic clausurada de la zona residencial. Y usarán un par de mascarillas quirúrgicas para limpiarse el semen de la boca.
La Dama Oscura se ha sentado frente a la mamá del novio y la obliga a lamerle el coño.
Mi glande está brillante, el falo sufre espasmos por la presión de la sangre, cabecea como un caballo trotando.
Le pego un tiro en la sien al novio y trocitos de hueso y sesos ensucian la cara de Silvia.
Los dedos de su novio muerto están limpios de sangre, no la ha desvirgado.
Entro en su mente y dejo que sus ojos observen y lloren. Se siente sucia de tenerme en su cabeza.
La tumbo sobre la mesa, sin voluntad y con un desesperado llanto mudo eleva las piernas y las separa, los labios de su prieta vagina son de un rosa pálido.
No es suficiente apertura, no es cómoda. Le aferro los tobillos y extiendo los brazos hasta descoyuntar los fémures. Sus ojos expresan un dolor inenarrable. Consigo que las piernas queden casi paralelas al borde de la mesa. Ya tengo pista libre.
Al iniciar la penetración siento como se le desgarra el perineo, es la primera sangre y no le quedan lágrimas que llorar. Me excita saber que está sola, ahí dentro, abandonada a mí. No puede esconderse y la infecto con mi pensamiento. Observa mi maldad y su cuerpo deshacerse, camino de la extinción.
Cuando entro en profundidad siento esa pequeña resistencia elástica del himen hasta que de repente entro con brutalidad, mi baba le cae en la blanca piel, en los menudos pezones que responden erectos a su pesar. La pelvis acompaña y se acomoda al ritmo y ángulo de mis embestida, como debería hacer una profesional de lujo. Se ha humedecido y la sangre gotea por mis huevos. No le servirá de nada esta experiencia.
La Dama Oscura grita corriéndose, tiene las manos sobre la cabeza de Mercedes, la está asfixiando y eleva las piernas hasta apoyarlas en su nuca para no bajar la presión. Las manos las necesita para golpearse sin ningún miramiento el clítoris erecto que emerge salvaje entre los labios de la vulva. Hay sangre en la silla. Aprieta tanto la cara de la rubia, que los dientes le hieren el coño.
Siento como el semen presiona en los conductos seminales, cómo mi leche avanza rauda por la polla. Clavo los dedos en el monte de Venus y su piel cede a las uñas al tiempo que de la cópula comienza a rebosar mi oscuro semen.
La estrangulo, le presiono con una mano el cuello con cada arremetida de mi orgasmo, la sangre aparece en sus ojos como velos que hacen la vida a cada instante más difusa. Y como si quisiera respirar por los ojos, sus pupilas se dilatan hasta herniarse.
Cuando salgo de ella, su cuerpo muerto escupe una buena cantidad de semen por el coño y sus ojos miran algo que carece de interés en el techo.
La policía llegará pronto, en el exterior y en el silencio de esta urbanización “confinada” no pasan desapercibidos tantos disparos y gritos.
La Dama Oscura ha usado el atizador para empalar a Mercedes, que boquea como un pez fuera del agua con el hierro metido en el culo, la punta asoma rompiendo la carne y la piel del monte de Venus, cuyo vello aún se aprecia perfectamente recortado como un rectángulo vertical.
Mi Dama ha tirado al suelo los cuerpos de los niños para tenderse en el sofá, está agotada, su coño luce brillante y mojado. Sus dientes están manchados de su propia sangre, se suele morder los labios cuando le sobreviene el orgasmo.
Me siento con ella y le meto los dedos en la vagina masajeándola, tranquilizándola. Y ella responde lubricando, suspirando dulcemente.
Enciendo otro habano, el silencio es hermoso, solo roto por los apagados ruidos masticatorios de mis crueles que acaban de entrar por la cocina. Hemos creado una obra de arte, el decorado es perfecto y los sujetos, sus restos, apenas parece humanos. Es un trabajo bien hecho.
–¿Qué has hecho, mi negro hermano? Es Adrael, un ángel que ha llegado tarde, husmeando si hay algún alma olvidada.
–Los he salvado de esa horrible muerte por coronavirus –no puedo evitar una carcajada, estoy de buen humor.
–Tan pequeños tan indefensos… –musita señalando con un dedo a los niños.
–Luego crecen, y vuelven a tener otros más como ellos. Además, estos son ricos y comen por cien pobres. No hay drama, Adrael, no seas hipócrita.
Y comienza a entonar con su voz de castrado un salmo con un llanto perfectamente ensayado a lo largo de siglos de existencia. Suena bien, es relajante, tal vez demasiado teatral; pero qué no lo es.
–¿No tienes hambre, mi Dama Oscura? Hay un restaurante abierto en Reikiavik. Son casi las ocho de la noche, podemos estar allí para cenar.
Y me dice que sí con un beso profundo.
Adrael sigue entonando su salmo a la desolación cuando salimos por la puerta principal
Paseamos de la mano por el sendero del pequeño bosque camino del Aston Martin.
Cuando llegamos a la verja, llega la patrulla con los dos policías maricones, se bajan del coche.
–Buenas noches. Hemos oídos gritos, creemos que eran de los alrededores. ¿Han escuchado algo? ¿Todo bien en casa de los Sres. Álvarez?
–Todo bi… –empiezo a decir
Pero no escuchan el final de la frase, sus rostros han desparecido a balazos.
–¡Adrael! Estos te los dejo para ti. ¡Bye hermano de mierda, ve con cuidado, mis crueles andan por ahí cerca! –grito antes de subir al Aston Martin.
Siempre sangriento, 666.

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.