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Tiene vistas a la nada, o a la mediocridad que es lo mismo.

O peor…

A veces me reflejo en ella y soy unidad con la miseria.

Y aparto la vista avergonzado mirando a mis pies que son ciegos.

Afortunadamente…

(Gracias a María Mateo, que con su prosa ”Ventanas” me inspiró)

A veces espero nada imaginando mis inconfesables indecencias con absoluto control. Con alevosía, fría y calculadoramente obsceno, con desenfadado exhibicionismo. Como si la dureza carnal que bombea ahí, no fuera conmigo. Como si no estuviera loco por follarte.

Ha cambiado la bombilla y al encender la lámpara se ha vuelto a fundir, chisporroteando débilmente, como enferma.
Y ha llorado una lágrima que desobediente, se ha escapado rostro abajo.
Y ha agradecido estar solo.
Porque sabe que morir no será tan fácil, ni tan rápido.
También tenía olvidado el salobre sabor de las pequeñas tristezas de las cosas.
Sin pretenderlo y como si fuera posible, ha deseado ser bombilla u objeto para morir cómodamente.
Mañana volverá a comprar en la ferretería otra bombilla; pero no la encenderá, no es bueno abusar de las cosas saladas.
Luego ha bajado la persiana del salón y ha encendido un cigarrillo en la penumbra, sentado al lado de la lámpara que no luce.
Y ya.

Todo el peso del mundo cae sobre tus hombros cuando los horizontes trazan indoloramente en las pupilas, perspectivas de grandezas y lejanías de una belleza devastadora para el alma clavada entre los tejidos y los huesos.
Y los cielos prometen tormentos y tormentas, tal vez unas gotas de sangre espesa sobre viejos ojos entornados.
Pesa un millón cuando sabes que no puedes abarcar todo eso, hay tanto espacio y tan poca vida…
Y ese peso te hace pequeño, ínfimo. Un mierda.
Quisieras ser un dios para meter toda esa belleza en una bola de cristal que adorne la vitrina del salón.
Quisieras estar con ella, que te tome la mano cuando sientas que los huesos se tronchan con ese peso.

¿De verdad existe alguien que sonría al despertar? ¿Se puede tener el cerebro tan vacío y ser un infantil patético para sonreír en ese momento legañoso?

Al despertar me pregunto quién cojones me va a joder hoy.

Si sonrío, es ante las necrológicas del periódico, por alguien especialmente odiado o simplemente despreciado.

Incluso por alguien que tuvo más suerte que yo.

No soy un buen bicho al despertar.

Claro, que tampoco hago nada por evitarlo. Me parece correcto.

La ciencia de la complejidad se basa en una nueva forma de ver las cosas que contrasta bastante con la filosofía que subyace a la ciencia newtoniana, que fundamentalmente se basa en el reduccionismo, el determinismo y el conocimiento objetivo.

Y ahora espera mi respuesta…
Estoy desesperado, no encuentro ninguna frase en google que haga creíble que lo he entendido.

¿De verdad es posible que yo fuera ese niño tan querido y arropado por su padre y su madre?
Están tan muertos los pobres, que siento una náusea, un vacío en mis tripas.
Mis amados muertos… Yo también os quise.
Y también el niño murió para dar su vida y sonrisa a lo que soy.
Fue mejor así.
Los niños no deben sufrir dolores y pérdidas tan aterradoras.
Es una hermosa foto de bellos muertos.
Nos vemos pronto.
Bye…

Iconoclasta