Archivos de la categoría ‘fotografía’

Soy un fetichista radiactivo. Sueño con transformarme en un Hulk de radiante y verde pene ultraperforante; pero tengo mis limitaciones.
Seguiré con mis secretas y tristes fantasías preñadas de isótopos mutadores.
Soñando que no soy un mediocre habitante del decepcionante planeta Tierra.
Desde mi radiocueva, os adoro terráqueas.

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¿Alguien con un mínimo de capacidad intelectual puede creer en una Fuente de la Vida?
Estoy seguro de que en algún momento de la historia, ocurrió que un deshidratado a punto de morir dio con una fuente que le salvó momentáneamente la vida.
Pero que un agua dé vida o juventud eternas… Una mierda.
Algún idiota lo creyó y la buscó.
Cada época se caracteriza por sus peculiares idiotas e ignorancias.
E internet ha hecho del analfabetismo virtud y bondad.
Esta época que me ha tocado soportar como un hemorroide incurable, tiene tantos idiotas e ignorancia por metro cúbico (los que están muertos también ocupan mucho espacio), que no hay peculiaridad alguna.
Precioso…

Quien a hierro mata, a hierro muere.
Pobre sol… Hoy no puede con el frío y luce indefenso.
Parece que tiene un mal día, como yo tantos.
Necesita un café y un descanso. Y yo no puedo evitar una sonrisa cruel por los tantos ardores con los que me ha castigado.
Yo también tengo frío y una pierna parece que se transforma en madera muerta. No acabo de encontrar los dedos de los pies; pero no hay problema, nunca he sido poderoso, estoy entrenado para fracasar y desfallecer en cualquier momento sin perder un ápice de la gelidez crónica de mi pensamiento
Hoy el sol luce tan fracasado como yo.
No me consuela, solo sonrío porque lo puedo mirar directo a los ojos sin que se quemen mis ojos.
Pequeñas batallas que gano y anoto en mi diario de cosas banales.
La pierna pide calor o virará al negro de podredumbre, le hago caso y dejo que el sol se joda solo.
Camina o revienta… Es curioso, hoy el saber popular parece correcto.

A ver como te lo explico, hermosa mía…
Cuando estoy ante ti, no es simple calentura. Es que soy un obsceno filamento de una lámpara de tres millones de watios.
He fundido la cremallera de mi bragueta en tres segundos.
¿Ha quedado suficientemente claro y gráfico mi deseo por ti?
El deseo a veces, es un ejercicio de ingeniería electrotécnica.

Sí, ya sé que mi gusto decorativo es muy discutible, incluso reprochable y delictivo.
Pero es que me lo paso bomba.
Precioso.

Quiero creer; quiero imaginar en un ataque de romanticismo,ejerciendo mi privilegio de la imaginación y sin que sirva de precedente, que las nubes bajan a llorar los miles de cadáveres pequeñitos y grandes que hay en las montañas. Y que no estoy seguro de que el vapor sea del cielo. Parte de esos muertos se hacen humo para sentir la luz. Tal vez (pobres), tienen frío.
Son buena gente esas nubes y esos muertos.
Es un precioso momento para morir.
Compartir la muerte así es hermoso ahora que aún respiro.
Un día me lloraréis con esa dulzura ¿verdad, nubes? No soy un mal tipo después de todo.
Hasta pronto…


La mano se quedó vacía de repente. Se le ha robado lo que amaba, la calidez y el suave pelaje de la tierna vida.
¡Por favor! Ahora no sabe donde posarse.
Y le es imposible encontrar y sacar eso que oprime el corazón, está demasiado profundo.
La mano es solo una pobre mano desoladoramente vacía.
Y el corazón no consigue gestionar toda esa tristeza que le roba un latido, como si sorpresivamente a lo largo de las horas oscuras, la muerte lo pulsara con su negro dedo.