Posts etiquetados ‘Humor’

Pues yo siempre he pensado que este símbolo, por su estilo era la marca de una ganadería de toros como los vitorinos o los miuras.
Y ahora me entero de que se trata del víctor franquista (cosa que no sabía que existiera, no soy de naturaleza fetichista ni religiosa).
Bueno, tampoco iba muy descaminado, está relacionado con las bestias, al menos con las porcinas.
Que me disculpen las bestias ganaderas y de corral por la confusión, puedo imaginar lo deprimente que es ser marcado como un marrano franquista.
No es que sea inculto, es que soy tan introspectivo y estoy mentalmente tan lejos de la sociedad, que es lógico que estas confusiones hagan inesperadamente mis días más jocosos.
Soy lo que rima con joya de divertido e instructivo.

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O más popularmente conocida con la tierna denominación de Diada de Catalunya, es una celebración místico-religiosa con marcado carácter mitómano, una exaltación colectiva del dolor por los mártires de la mitología catalana.
Algunos la llaman festiva; pero en realidad es un día de duelo, muy cerca de las costumbres moras de arrancarse las vestiduras y pegarse suave e incruentamente con piedras en la cabeza.
Una serie de jaculatorias que rinden pleitesía y obediencia al particular santoral catalán.
Si tuviera algo de festiva, es por el hecho de que la clase obrera cobra lo mismo sin ir a trabajar.
Por lo demás, si eres ateo o no crees en santerías y otras supersticiones, mejor te encierras en casa a ver Narcos de Netflix por enésima vez para encontrar algo de sobria intelectualidad en este día que, es prácticamente tan sentido y ñoño como el día de acción de gracias de USA.
Y de paso te ahorras el riesgo de caer en una de las cientos de miles de manifestaciones o procesiones, de la que salir te llevará horas y mal rollo.

No se puede vivir eternamente, no hay vida extraterrestre tras morir.
El amor tampoco vivirá siempre, se pudre por comparaciones, porque surgen otros mejores, por errores que no se deberían haber pronunciado, por hastío y por gripe.
La felicidad es un ataque de histeria alegre que ocurre tras largos periodos de duros sufrimientos.
Los muertos no se manifiestan, son las mentes vivas que alucinan fantasmas por dolor, soledad o incluso alegría de que lo esté, muerto. Bien muerto.
Te amo; pero es algo que no trasciende más allá de este papel y de mi tristeza vital. Amarte es una isla limpia en un vertedero infinito e insalvable. Eres mi faro, un brillo entre toda la inmundicia. Amarte enriquece mis escasos y breves momentos para la esperanza.
Pero amarte no es consuelo si no te jodo.
El dinero aquí y ahora no da la felicidad; pero hace la vida tan bella que pensar en la muerte causa un terror paralizante y paranoia por la salud y su profilaxis.
Ser viejo es estar muy cerca de morir no le veo alegría alguna a este hecho. La vejez no es una nueva juventud como osan mentir los cobardes. No puedo entender los que dicen sentirse jóvenes y por las mañanas mean sangre.
Los locos cuentan locuras y no verdades.
Los niños tampoco las dicen, solo tienen un limitado vocabulario y carecen de suficientes datos vitales, cosas indispensables para fabricar verdades.
Solo dicen lo que ellos ven tras sus ojos. Esas verdades prodigiosas que dicen, solo están en las mentes de unos adultos banales y con escasas luces. No hay locos cuerdos, solo están demasiado sedados. No hay niños prodigio de la sinceridad, simplemente son demasiado pequeños aún.
Lo siento, cielo. Hoy todo son malas noticias.
Tal vez mañana con un poco de suerte pueda obviar, por una laguna mental, todo lo que sé.
¿Te das cuenta amor, que entre tanta desesperanza te amo? Imagina si hubiera algo bueno en esta vida: con tanto amor y tan poca decepción seríamos una constelación de magnitud luminosa máxima en el universo, más que Sirio.
Tal vez sea que el aire se mueve ya frío y me hace sentir mejor, más fuerte y por tanto más cruel. Estas malas noticias, solo me provocan una sonrisa sarcástica sin considerar que podrían aburrirte, incluso irritarte.
Lo siento, cielo, hoy todo son malas noticias y sonrío feroz y hambriento de ti, cosa que no me hace precisamente más dulce.

Iconoclasta

Vamos a ver, Alemania será un país muy potente y toda esa mierda; pero también es de los primeros en ser populista, mariconista, demagogista, sofista, hipócritista y manipuladorista.
Los nazis fueron los hijos de la gran puta que nunca debieron haber nacido; pero ya se ha pedido perdón un millón ochocientas setenta y tres veces y hay cosas más importantes en las que trabajar. Ahí está lo jodido, nadie da un palo al agua, cada vez con más frecuencia, políticos y jefes, se dedican al mesianismo y predicar mierda ya inservible. De verdad que se creen la reencarnación de Cristo, Mahoma o Buda, coño.
Lo único cierto es que los jefes alemanes necesitan como cualquier otro andoba de su calaña, hacer sus mariconadas para enternecer los corazones de sus reses cuando acaban las vacaciones y comienza la depresión colectiva. Y así de paso, entrar en el santoral de la falsedad.

Claro, es por culpa de hombres y mujeres que llevan relojes y bolsos por los que hay asesinatos y palizas y tráfico de drogas.
Si ningún turista o ciudadano llevara reloj o bolso (ejemplo asqueroso de ser un burgués de mierda), no sería robado, apalizado y asesinado.
Y todo es por molestar a la Ada en sus vacaciones señoriales.
¿No es enternecedora la hipocresía de la alcaldesa de Barcelona DF, ciudad hermanada cultural y delictivamente con Ciudad de México?

¿Desarrollan las putas intolerancia a la lactosa? ¿Se les debe reconocer como enfermedad laboral? Hoy me siento especialmente solidario con las hermosas putas y sus bocas tan insaciables, como su hambre de billete fácil.
A propósito de putas, en estos tiempos que corren, no es extraño que tomes una revista, veas a una tía buena y te masturbes con absoluta devoción hasta que la mujer de la foto se emborrone un poco con todo ese semen deslizándose por su cuerpo.
Y ahora viene lo jodido: ¿Y si te das cuenta tarde de que es un transexual? ¿me convierte esa paja o chaqueta en maricón? No es justo, es una trampa vil. Si lo hubiera sabido me hubiera masturbado con Campanilla, aunque no tenga ingles ni surco entre las tetas.
Mierda, ya podrían tatuarles alguna señal para que no nos hagamos pajas humillantes; dan ganas de meterse en la ducha llorando en un rincón con las rodillas contra el pecho y los brazos rodeándolas, como en las mejores películas de mujeres violadas, depresivas, tristes o sin dinero. Con el agua cayendo por mi cabeza, por mis huevos, por mi culo, por…
Otra vez divagando, qué cruz…
No soy un cabrón, solo estoy acosado por una sociedad rara y deprimente.
Nací buena persona, lo juro por los dos rabos de Snoopy.
Pero idiota tampoco soy, así que me dije: que le den por culo a tanto mojigato de mierda, parece que mean miel, joputas…
E hice lo que debía: Ora et scribere (es que lo de “labora” me da alergia).