Archivos de la categoría ‘Histéricas’

-El bebé ha nacido muerto. Sus piernas no se habían desarrollado y los dedos de la mano izquierda estaban fundidos entre sí.
Mi amigo prosigue con la horrenda descripción de su hijo muerto.
-Lo de muerto no tiene arreglo; pero aunque solo sea para que quede bonito y presentable durante el entierro ¿no le podrían grapar unas piernas de esas que deben tener amputadas de otros bebés? Simplemente algo decorativo, para que no resulte tan sórdido el bebé. Ya sabes, luego cuelgan su foto en insta o feis y no queda nada bien.
Es tan repugnante, tan cruel y extraña mi respuesta y reacción a su desgracia que, por un momento me mira atónito y con odio; agresivamente. Pienso que si además de tener un hijo muerto, le voy a tener que partir la cara si se pone violento.
Sin embargo, de repente arranca a reír con histéricas carcajadas. Y no estoy seguro de que llore solo de risa. Los clientes de las mesas vecinas nos lanzan miradas curiosas, debemos parecer dos maricas discutiendo.
Yo sé de estas reacciones, estoy entrenado y curtido en la muerte de seres queridos.
Para la muerte de los seres odiados o que simplemente no conoces, no se requiere entrenamiento: te ríes de una forma sana, distendida y feliz de verdad.

Iconoclasta

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Debido a la patética cultura cinematográfica, cine de serie sub Z para fines de semana chungos y sin dinero; muchos hijos han desarrollado miedos cuasi patológicos por payasos, muñecas viejas de porcelana y cajitas musicales sorpresa.
Y se les llena la boca de orgullo cuando te dicen que su hijo es taaaaan especial en sus miedos, talmente un prodigio (que viendo a los padres se hace absolutamente inverosímil).
Los hay que incluso de mayores, en una partida de póquer tiemblan inconteniblemente porque tienen un joker o comodín en su mano.
Pues como estoy hasta el asco de tantos miedos exóticos, he decidido (si fuera posible que tuviera miedo) aterrarme por los osos panda.
Cada vez que vea uno en una de esas sensibleras noticias televisivas, me cagaré encima de miedo y así seré especial.
Acto seguido actualizaré mi estado en feisbuc contando con pelos y señales el mal rato que he pasado y lo que se me han aflojado los intestinos. No hay nada más malvado y que dé más mal rollo que un oso panda llevándose a la boca esa obscena caña de bambú. El mal en estado puro.
También he sopesado aterrorizarme ante los negros albinos; pero me tacharían de negrófobo y no me darían un puto like, de esos que van muy bien para limpiarse el culo.

Lo que hubiera dado yo por que una mami como la de la noticia me hubiera acosado, seducido y follado con 13 o 14 años.
Hubiera echado de casa a mi madre bio y me hubiera quedado con la Coral.
No sé por qué cojones la juzgan. En todo caso tendrían que juzgar a los adolescentes por lelos.
Los idiotas no cesan, como el mar.

Un grupo de judíos y algunos inocentes más asaban ayer malvaviscos a la lumbre que daba el pináculo ardiendo de Notre Dame cantando a coro como excursionistas hermanados, el ñoño Wooden Heart.
Al fin y al cabo la inquisición los asesinó torturándolos y quemándolos para quedarse con su dinero y propiedades, acusándolos de herejía y brujería.
Sentimentalismos baratos aparte, la catedral chamuscada podría ser una tardía venganza de todos aquellos asesinados. Soy un romántico redomado.
Todo lo justo llega tarde. ¡Psé…!
¿No debería también pedir perdón la iglesia por los asesinatos cometidos por aquel entonces?
Penitenciagite…
No hay que estar tristes por muchas cosas que se digan del cacareado jorobado; mirad el coliseo romano hecho una mierda y tan visitado.
Las ruinas son más rentables que cualquier otro monumento y precisan menos gasto en mantenimiento.
Y ahora a comprar lacitos ardiendo.

https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20190411/461587131455/retirado-vetado-caperucita-roja-bella-durmienta-leyenda-sant-jordi-escuela-taber-barcelona.html

Barcelona ya forma parte del universo de la novela Fahrenheit 451.
Así que ahora, los responsables de la escuela, tras la quema de cuentos infantiles deberán buscar en las editoriales pornográficas cuentos donde los protagonistas sean maricas y tortilleras. Y además, narraciones edificantes donde los niños y las niñas se arrancan el coño y la polla para hacerse del sexo que en verdad desean a sus seis añitos.
Queda pendiente que a los angelitos les dibujen generosos coños con notorios clítoris asomando entre los labios vaginales (hay videos realmente buenos de clítoris tan grandes como penes).
Que a papa noel o santa claus, les pongan tetas.
Que los reyes magos sean en realidad mujeres con un aire machuno y peludo y que los pajes sean pajas o se las hagan en el mejor de los casos.
Y que Pluto en realidad es perra o debería operarse para satisfacer las necesidades de sus cerebros enfermos de docentes indecentes.
Espai i Lleure no debería llamarse así, tal vez mejor Espai i Mussolini.
¿Es que no se cansan nunca los idiotas de nacer?

Existen las cosas tristes y las tristes cosas.
Las cosas tristes viven patéticamente.
Las tristes cosas yacen muertas, ocasionalmente picoteadas por funerarios buitres.
No sé bien donde encajo, si entre las cosas tristes o las tristes cosas.
Hay un lugar donde las cosas no pueden dejar de ser espantosas y no ven la hora de morir. Lo llaman purgatorio; pero yo no purgo nada, mi digestión es perfecta; simplemente algo salió mal en mi concepción.
Soy una cosa con ese serio problema, me encuentro en un limbo en el que medio vivo lastimosamente y no acabo de morir para descansar.
Hay cosas que no tenemos suerte para lo menos malo, ni para lo malo absoluto.
Y Dios es una puta que apenas mal te corres, sale veloz por la puerta del motel con el dinero entre las tetas, sin preocuparse si lo eyaculado es pus o esperma.
Sinceramente, yo tampoco me preocuparía. Siempre que he podido he hecho lo que quería, no siempre ha sido agradable para otros, ni siquiera para mí.
Y como la puta o como Dios, no he mirado atrás.
Soy una mala cosa ¿eh? No me quejo, solo concluyo.
¡Ja!

Tenía todo lo malo. Menos mal que la suerte la ha favorecido…