Como ya es habitual desde que se instauró en marzo del 2020 la nueva y normal dictadura nazi, la prensa empieza a preparar de cara a las vacaciones veraniegas nuevas olas de coronavirus, ya que un estado nazi no puede pasar demasiado tiempo sin violar la libertad y sin extorsionar a sus habitantes o chusma.
Es una forma de decir que no nos extrañe que vuelvan a encarcelarnos, prohibir respirar libremente y empezar de nuevo con el cuento de la segregación racial con los no vacunados y toda esa mierda folclórica del nazismo español del coronavirus.
Y la prensa, puta mayor del nazismo español, más contenta que su dios de mierda.

Desafortunadamente nos encontramos de nuevo en plena campaña político-doctrinal-apocalíptica por el pollo español. Una de tantas que el Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, la guerra ruso-ucraniana y el crack económico del trabajador por el cambio climático, viene realizando cada dos o tres meses.
La prensa del estado penitenciario fascista español no cesa con su campaña por hacer de la nueva estafa del pollo un gran acontecimiento con el que aplaudir al estado nazi español. O algo así, lo que importa es que la prensa puta española, cobra una pasta por mierda publicada. Y sale más cara que el pollo, al fin y al cabo viven de lo que les paga el neonazismo que a su vez, nos lo roba a nosotros.
Más o menos también viene a comunicar la prensa nazi por medio de su amo, el estado español, que si hubieran votado los andaluces al Nuevo y Normal Caudillo Penitenciario Fascista Español y su partido el PSOE; ahora no estaríamos hablando del pollo, su precio de usura y desabastecimiento.
Se pueden meter el pollo por el culo, y si es polla, también.
Y tenedlo siempre presente, en la España Penitenciaria, la libertad es enfermedad.

Seguramente será un error, le falta la coletilla de “con el aval de la justicia” para que quede más legal y los cocainómanos/as/es se sientan más amparados por el estado, pobres…
De cualquier forma, muchos van a tener que esnifar enrollando los billetes de bus o metro, porque de los de euro no hay debido a la ruina por cambio climático, la guerra ruso-ucraniana y lo que aún queda del coronavirus.
Eso sí, fumar es pecado mortal (lo peor para la salud, hay que darle a la farlopa y la maría que colocan bien y te hace manso para el inicio de la jornada laboral) en el Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español instaurado el 14 de marzo del 2020.

Pues no sé, pero mis prismáticos están llenos de nitrógeno para evitar que se empañen las lentes.
Y por otra parte, incluso he aspirado nitrógeno trabajando y no pasa rien de rien.
Porque el nitrógeno es un gas inerte que, a menos que te encierren en una nevera y la llenen de nitrógeno para que desplace el aire, no pasa nada por aspirar algo que se escape del prismático.
El otro compuesto bien podría ser excremento de mono y su viruela, ahora que está de moda tras el coronavirus. La cuestión es llenar los espacios en blanco de las webs de los periódicos más prostituidos al neonazismo instaurado hace dos años con el coronavirus.

El Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del coronavirus, la guerra ruso-ucraniana y el cambio climático, ya prepara el retorno a la posguerra de Franco y sin duda, tendrá preparadas las cartillas de racionamiento para la población que luzca su brazalete nazi o pasaporte veterinario del coronavirus.
Mientras tanto las empresas españolas pro nazis y adscritas a la mafia preparan los nuevos precios y la escasez necesaria para elevar a rango de percebe el precio del hígado de pollo.

Chicles, golosinas y pastelillos están prácticamente prohibidos en España, sobre todo en la taifa Cataluña, que te puede salir muy caro beber un puto vaso de cocacola. Y no te cuento si decides comerte un tigretón.
Además, las drogas sin alcohol son de lo más aburridas, qué cojones zumo ni pollas…
Tal vez si usan un plátano para el chemsex, puedan encontrarle múltiples posibilidades como alimento y juguete sexual cien por cien ecológico; pero cuidado, en caso de consumir mucho, ya sea por la boca o los genitales; la taifa catalana podría penalizarlo con uno de sus impuestos mafiosos que siempre tiene preparados por decretos nazis.
Lo importante es una población narcotizada, eso de fumar y no dejar caer la baba idiotamente, es pecado en la Nueva y Normal España Nazi del coronavirus, la guerra ruso-ucraniana y el cambio climático del crack económico del trabajador (desde marzo del 2020).

Dado el enanismo mental de la sociedad infantilizada y creyente del puritanismo de los neonazismos surgidos con el coronavirus en las falsas democracias, es lógico que semejante ladrillo arrase y hechice.
Los héroes Marvel apestan a infantilismo que te cagas moragas. Y claro, si arrasa es porque la gente siente empatía al compartir la misma mediocridad que esos superhéroes infantiloides.
No tiene mérito alguno. Si realizaran una saga cinematográfica de los Teletubbies, tendría igual o superior éxito. Incluso con cagarros animados con ojitos graciosos (por lo saltones) y gorritas con hélices en sus cabezas de excremento.
Nos hace falta Alf… Algo ingenioso, algo irreverente.

Dios odia las cosas buenas, por envidia, por celos. Me las arrebata para ser el único a quien amar o desear se pueda.
Es un hijo de puta.
Así que piso con displicencia sobre las tumbas de cadáveres putrefactos o los secos, los que ya no tienen carne que roer. Y sin ser necesario meo en las lápidas marcando territorio para cuando muera, ser el cadáver más respetado del cementerio.
A ver si ese dios cabrón lo supera.
Y digo que amo el veneno porque no defrauda. Ni la bala certera, ni el filo quirúrgico.
Y el coño infectado de la puta y mi glande invadido por un chancro purulento que me envenena la sangre toda.
Amo el trozo de pulmón podrido que me sale de la boca como un animal muerto.
Dios no sabe que es un pobre mediocre previsible como sus cochinas creaciones. Por eso tanta vulgaridad y seres que no importa si viven o mueren, porque es todo a su imagen y semejanza.
Me cago en dios porque es la justa blasfemia que me libera y alivia la presión de su envidia podrida.
Así que amo lo pútrido para que se joda. Y me santiguo salpicando gruesos goterones de mi esperma en el pecho.
No creo en satanás porque es la cara de la esquizofrenia sagrada del mismo dios. Su rostro enloquecido y repugnante; falso como la madera podrida.
Amo lo sórdido, lo que duele, lo que rompe como un cristal la razón y la adoración de los imbéciles.
Así las cosas, digo que dios debería existir para poderlo envenenar y desangrar. Y ceñirle la corona de espinas de su hijo en esos ojos enfermos de envidia y demencia.

Iconoclasta

La solución: que paguen cuatro veces el precio de la botella o lata, y cuando devuelvan el envase, la chapa o la anilla de la cerveza; les devuelvan la pasta robada por el estado.
Las falsas democracias occidentales es lo que buscan, que la peña entre en coma etílico para afrontar el inicio de su miserable vida en la próxima semana.
Y por otra parte, un votante ebrio es el unicornio de todo político: tiene asegurado el voto y el aplauso por la implantación de su dictadura, por ejemplo como ocurre en España con la implantación del Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del coronavirus, la guerra ruso-ucraniana y la estafa y extorsión del del cambio climático.
Por ello, si no es marihuana, prohibido fumar.
Porque un hábito reflexivo de esos que usas para descansar cuando estás hasta los cojones o el coño de currar por una mierda, no es bueno para el empresario ni para el estado. Lo peor que puedes hacer es detenerte y pensar lúcidamente sobre la explotación y el timo del estado. Y su asfixia de toda libertad.
Dar una bocanada de “insana” (la que tú eliges porque te sale de la polla) lucidez y pensar entre tanto cansancio, explotación, extorsión y represión: “¡Vaya panda de hijos de puta!”. Es lo peor que ningún gobierno de corte ideológico fascista o nazi puede soportar.
Un cuarenta por ciento de la población chupando no está mal ¿eh? Son muchísimos votos asegurados a los nazis de las pseudo democracias.
Lo de las muertes prematuras… El redactor de esta noticia se juega el puesto, no puede escribir eso del alcohol en una nación que vuelve al franquismo con aplausos, indolencia y ese analfabetismo funcional que permite aprobar el permiso de conducir.

Yo no voy a entrar en la discusión de la puritana con la puta.
A mí lo que me parece estúpido es que la antropóloga se maraville de que la confundieran con una puta si además estaba espiando.
A menos que vistiera de cartera de correos o de oficiala de albañil, no imagino porque no la deberían considerar puta. Debía llevar un disfraz impresionante.
Es tonto de por sí que una antropóloga no sea consecuente con sus actos.