Como se ha visto que el gobierno del PSOE y su Caudillo (autores del golpe de estado militar en el 2020 fundando el Nuevo y Normal Estado Penitenciario Fascista Español del Coronavirus) es un franquismo v. 2.0; el PP ha visto con ilusión la posibilidad de hacer negocios con los Social Penitenciarios y desbancar al pobre VOX como ejemplo de ultraderecha.
Y es que en España, todos los partidos políticos han jaleado en competición por robar más libertades, extorsionar al pueblo y acosarlo.
España ha sido una orgía de fascismo desatada y ahora es simplemente otra dictadura como lo era cuando Franco asesinó casi a la mitad del pueblo español.

Y de felices también habría mucho que hablar, hay deficientes que se pasan todo el día riendo sin saber de qué, como le pasa a la hiena; y la imbecilidad nada tiene que ver con la felicidad, son estados anímicos distintos.
Los españoles nunca han sido críticos con sus políticos, han sido siempre los cabestros más admirados por todos los dictadores del mundo. Y si no que le pregunten al Caudillo, Caciques Autonómicos, ejército y policía que los acosaron y encarcelaron sin razón y sin pudor continuamente, todos los días, todas las noches.

Como el trabajo de verdad que tienen es muy pesado, se dedican a los pasatiempos a diez años vista, preocupándose en como joder más libertades a los catalanes, tantas como para que les sea imposible suicidarse.
El fascismo es un parásito que intenta provocar tumores hasta en las más íntimas privacidades.

Lo malo es que dado el tamaño de mi pene, tendré que comprar diez o doce packs de “Test Covid con final feliz y cremoso”. Voy a tener un gasto tremendo.
¿Y por qué, al igual que con los test de preñez, no se controla por la orina? Me saldría más barato y podría tener esos instantes de emoción que tanto nos angustian en las películas dramáticas mientras esperamos que aparezca el simbolito del positivo o el negativo.

La prensa fascista ya pregona el nuevo aviso de la Sanidad Nazi Española: se han de vacunar a los más pequeños, porque ahora mismo están en grave peligro de muerte.
Esto no ha hecho más que empezar, el Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus está acabando con cualquier libertad de la forma más cerda posible. Antes había libertad para no bautizar a los niños, como era obligatorio con Franco. Ahora son ley de estado las vacunaciones.
Está tan podrida esta pseudodemocracia, que va a ser su descomposición la causa de la nueva epidemia.

Es que a las cuestiones idiotas, hay que responder concisa y contundentemente, más que nada para que no crean las presidencias, los ministerios, los caciques y cualquier funcionario o periodista de mierda elegidos al azar, que eres absolutamente idiota y lees estupideces en prensa con la fe de los imbéciles.

El Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus es alérgico a levantar ningún acoso al ciudadano, es país porcino y cuando los cerdos prueban la sangre, la quieren siempre.
Son legados del franquismo, ahora con otro nombre como La Sanidad Nazi Penitenciaria Española.
Eufemismos estúpidos y terriblemente peligrosos para la libertad y la salud.

La falta de inmunidad es un acto perfectamente perpetrado por el Nuevo y Normal Gobierno Penitenciario Fascista Español del Coronavirus, que ha impedido por medio de encarcelamientos masivos, ruina económica y la imposición de bozal y vacunas el acceso a los anticuerpos y antibióticos naturales de los que se compone el aire.
Cualquiera con un mínimo de cultura, sin haber aplaudido feliz y obediente y estar adoctrinado por el fascismo español nuevo y normal, lo sabe de una forma lógica y natural. Los expertos del fascismo español no existen o los han comprado en algún campamento gitano.
“La falta de restricciones” es un mensaje del gobierno penitenciario español, para que la población se prepare para nuevos encarcelamientos, acosos policiales y militares y ruina económica. Y esta vez por tan solo una gripe.

Pues ya tienen preparado el nuevo monstruo (es para mearse de risa) para seguir extorsionando a los ciudadanos y encarcelándolos en las próximas navidades con la nueva sexta ola que están inventando.
Y además, que de llamarse acertadamente “mu” (otra muestra de que se aprendieron el alfabeto griego en güiquipedia), suena a onomatopeya de vaca. Es perfecta la monstruosa variante que están novelando.
Como el año pasado, los viejos a comer al establo y el resto de la familia, al comedor a atragantarse de anuncios institucionales fascistas a través del televisor.

O sea, que la vacuna no sirve para una mierda, porque si además de enfermarte, contagias… Las vacunas del fascismo son las más extrañas que en la historia se hayan inventado. Alguien con algo de cultura y criterio, alguien que naciera antes de los setenta del siglo pasado, afirmaría que es todo una estafa. Y que en España se ha cometido un golpe de estado militar, que solo gracias al carácter pacífico, obediente y cobarde del español, ha permitido una vuelta a la dictadura libre de muertos por disparos de militares, policías y serenos.
Y lo que es más divertido, la gente se vacuna a pesar de ello, porque si lo dice el pastor, yo me vacuno.
Y el veterinario encantado de la pasta que gana vacunando tanto cabestro.