«Extiende los brazos y toca la fe».
Claro… Suena bien, tentador, pero mi fe es mejor y tangible. Tiene dos areolas coronadas por dos pezones duros a los que me aferro jadeando, ese es mi Jesús personal.
«Extiende los brazos y toca la fe».
Claro… Suena bien, tentador, pero mi fe es mejor y tangible. Tiene dos areolas coronadas por dos pezones duros a los que me aferro jadeando, ese es mi Jesús personal.