Archivos de la categoría ‘Humor’

12370861_10208421657880046_5576111533301793093_o

– ¿Y si te dijeran que toda la humanidad ha desaparecido y estás solo?
-Diría que ya estaba solo; pero ellos nunca lo supieron. Y que tendría suficiente tabaco para lo que me resta de vida.
– ¿Y ya está? ¿Tan sencillo?
-Créeme, no ha sido sencillo negar la existencia de ellos, todos. Hay años dolientes que escaman mis uñas. Lo digo con cansancio.

Natalia

En Telegramas de Iconoclasta.

12339276_10208408284145711_1162038158500562906_o

Viendo algunas indicaciones que nada tienen que ver conmigo (pero que es inevitable que tengan una reacción metafísica en mi mente compleja), dan ganas de ser el Correcaminos. O en su defecto, que me aten una sarta de latas de conservas vacías en el culo, a ver si me asusto al igual que los perros víctimas de los niños de lugares rurales y deprimidos; y conseguir así una velocidad de crucero decente.
Porque ser pobre no es garantía de ser buena persona. Por ejemplo yo, que mato ratas a bocados por pasar el rato, ya que no puedo batir récords ferroviarios.

Reflexiones redes 0 def

Hay tanta soledad en algunos momentos, que llego a pensar que he perdido la voz.
Y sonrío muy astuto ante la posibilidad de un mutismo. Es liberador.
Va en contra de lo social y la comunicación, pero cuando has pasado las tres cuartas partes de la vida asintiendo a hipocresías y sandeces, se agradece la disfunción comunicativa.
A veces oigo a patos y cuervos discutir y pienso en qué momento los humanos perdieron las plumas.

Reflexiones redes 0 def

Una vez se han aprendido unas cuantas palabras raras (cuando se han dado cuenta de que los emoticonos no acaban de concretar sus simples ideas), pseudo-científicas, o simplemente inusuales, ya están preparados para escalar puestos en la sociedad, tanto en la índole laboral como en la político-religiosa-militar (sobre todo esta última).
Y es que no hay tiempo de enseñar al ignorante (es sabido que a todos los tontos se les aparece la virgen de forma sorpresiva). La injusta suerte que gozan es como el horizonte de eventos de un agujero negro, no hay marcha atrás y se traga la poca inteligencia que tenían en cuanto toman posesión de sus cargos, quedando solo un azar injusto con los que tienen algo de ética y cierta cultura de lectura.
Y es sabido que entre idiotas se besan el culo.
Seguirán teniendo toda la suerte del mundo silabeando con indecisión y soltando sus ignorancias en muchas conferencias, como es el caso de los presidentes eméritos.

Reflexiones redes 2 def

No te rías cuando te digo que me la pones dura.
Dices que soy tierno.
A pesar de todas mis obscenidades. Me quieres demasiado, mi adorada.
Yo quería ser feroz…
Amándote me salen las cosas maravillosamente al revés.
Te voy a arrancar ese sujetador negro a bocados, maldita.

12308637_1012915155417288_1530119976888579633_n

brooke adams

En Telegramas de Iconoclasta.

Gracioso

¿A que estoy gracioso con esas gafas?
Parezco realmente tonto con los dedos en la sien, jamás podrán disparar.
Soy tan cómico denigrándome yo mismo, destruyendo cualquier asomo de dignidad.
Nadie se podrá quejar cuando me ría de otros, de todos.
De todo .
Un día tendré los dedos cargados con gruesas balas, gitaré: ¡Bang! Y se destruirá este cráneo y las gafas de idiota que sostienen. Y se os congelará la risa en el rostro cuando los trozos de mi minúsculo cerebro imbécil os salpiquen.
Seré un póstumo sociópata.
Las quejas: a vuestros dioses de madera y escayola.
No es por vosotros mismos esta inquina, es por lo que representáis; ego os absolvo.
Seguramente, nacisteis buenos y la abulia os hizo malos y mediocres (es una forma de consuelo muy discutida por filósofos).
Detestar es un acto ignominioso en las redes sociales; pero es legal y necesaria en mi red sináptica cortocircuitada por tanta banalidad. Un arco voltaico que pondría de pie al jovencito Frankenstein en décimas de segundo. Sin llantos por parte de Gene Wilder «Fronkonstin».
Hay cosas por las que una vez reí…
Yo también puedo ser banal. Banal como la lágrima que dibujan en los rostros de los cristos crucificados de las iglesias.
No… No se acercarán ni remotamente a imaginar la masiva destrucción neuronal de mi tejido cerebral antes de que mis dedos dispararan.
Concluirán que era tonto. Bien, yo me lo he buscado, es maravilloso el libre albedrío de mierda.
Podría meterme un pepino culo, como hacen los suicidas depresivos de Kenzaburo Oé; pero la verdad, soy pudoroso, padre Demenciano.

12313954_10208350999793638_2089490944638988648_n

Aquí estoy ensayando mi pose y ademán más vanidoso, mi mejor lado. Sé que aparecerá mi efigie en una serie de sellos de correos y seré minuciosamente admirado por lupas de doctos filatélicos. Estaré en los sellos más caros, como es natural; pero como siempre llego tarde, cuando rindan homenaje a «moi»: Iconoclasta I, ya estaré muerto.
Y como conozco a la humanidad: su envidia y absoluto pésimo gusto, elegirán mi peor foto para molestarme por pura maldad mientras muero tranquilamente.
Así que me adelanto y dejo ya mi efigie perpetuada para los sellos de 20, 30 y 50 euros (éste último con obsequio de un condón ilustrado con una de mis genialidades: Soy lo que rima con joya de ingenioso, ego os absolvo (el latinajo solo para condones king size o 10XL, porque en los normales no cabe la cita entera).
Es un hecho probado científicamente que los que tienen el pene gigante es porque han sacrificado masa cerebral para alimentarlo.
A meditar sobre esto y me hacéis una redacción de 15 páginas mientras Iconoclasta I se retira a sus aposentos a dormir.
Joder… Por un momento pensé que no acabaría nunca de escribir. Soy tan locuaz…