
Como si la vida no fuera complicada, ellos, a pesar del poco tiempo que disponen, se enamoran.
Y ofrecen lo que les queda de vida a su amante.
Regalan la exclusividad de su pensamiento y su corazón con suicida generosidad.
Y no piensan, no consideran que algo pueda ir mal. No hay tiempo más que para amar.
Los sexos ávidos, húmedos, calientes… No aportan beneficio alguno a la razón. Y suma y sigue, aunque duela; aunque por una sonrisa haya que pagar con quinientas lágrimas.
El amor se hace con complicaciones insalvables.
No es inversión de riesgo, es de dolor. Un dolor de cojones.
Un dolor bello, hermoso, narcótico.
Solo autorizado para mentes formadas y libres. No es cuestión de edad, es cuestión de locura.
Y da trascendencia a la vida.
Una profundidad que la serenidad no puede ofrecer a la puta vida y su puto amor.
Los enamorados no ven que corren veloces al precipicio.
Saben que algo puede salir mal, que un día sus tripas se harán de piedra y se doblarán con un dolor insoportable en algún rincón oscuro donde gritar en silencio y ocultos. Sorbiendo lágrimas que se vierten salinas en los labios temblorosos.
Si se ha de amar, amas sin contemplaciones, aunque sea en el último minuto de vida.
Aunque joda.
Tal vez el amor muera pronto; pero no es preocupante. No se debe perder el tiempo en lo que no se puede controlar. No se debe detener el arrebato, porque el resultado es un morir triste.
Cuando amas no eres optimista o pesimista, simplemente haces lo inevitable. Y te enfocas en ello, lo que pase se afrontará.
A los enamorados les importa poco el norte o los precios de la compra.
Deben amar y al amor es a lo único que se deben.
Y pisan vidrios con los pies descalzos anestesiados por el beso profundo y lingual que parece conectar el corazón y los sexos.
Están locos los amantes, hasta su organismo se encuentra en jaque.
Lo complicado de amar radica en la total ausencia de razón, en su irreversibilidad hasta que se agota el amor o mueren con el corazón hecho trizas.
A veces me sangran las uñas, porque no me doy cuenta que no es su piel la que acaricio, es el filo de un cuchillo, suave como el cauterizante amor.
Que mueran los amantes, que mueran uno en los brazos del otro.
La tragedia está servida.
Señoras y señores, amar es complicado. Que nadie se engañe.
Y un poco suicida.

Iconoclasta
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Lo complicado de amar
Publicado: 17 octubre, 2016 en Amor cabrónEtiquetas:amor cabrón, amor, pasión, locura, dolor, tragedia, valentía, complicación, Iconoclasta, Ultrajant, Pablo López Albadalejo,
Un celo hostil
Publicado: 15 octubre, 2016 en Amor cabrón, Conclusiones, fotografía, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,

Hay momentos en que no sabes como llenar los brazos ansiosos y vacíos de ella.
Te encuentras en esa zona purgatoria del amor y el odio indiscriminado.
Un animal en celo y hostil.
Bestias enamoradas, psicópatas románticos…
Están locos los que aman, son peligrosos.
La dimensión amor
Publicado: 10 octubre, 2016 en Amor cabrón, Maldito romanticismoEtiquetas:amor cabrón, amor, tristeza, lejanía, deseo, locura, dimensión, pasión, placer, dolor, Iconoclasta, Ultrajant, Pablo López Albadalejo,

No tengo lo que quiero. No estoy donde debiera.
¿Cómo puedo reparar el error que soy?
No es cuestión de espacio, ni cuestión de tiempo.
Es un problema dimensional.
El amor es la dimensión perdida, ignota.
Ahora lo sé.
Es la dimensión hermosa y trágica que pervierte, desfigura y hace espejismo de las dimensiones táctiles que rigen el cuerpo y el entorno.
Los brazos vacíos de ti demuestran que eres mi dimensión absoluta. Porque abrazo el aire que tú deberías ocupar y siento la dicha de la calidez de tu piel.
Y la pena de un vacío que me dobla al instante siguiente de ser consciente de que solo es aire lo que templa mi alma.
Mi semen es un condensado de pena y frustración cuando me aferro al pene con la ira de no tenerte.
Y otras veces mi semen brota alegre, blanco y lleno de vida. Cuando dices que me amas con tus pechos obscenamente endurecidos por esos descarados pezones.
Ahora, en este instante es deshecho de miserias, errores e imposibilidades.
No sabía que pudiera correrme con un llanto desesperado. Mis dedos gotean una miasma de la tristeza.
No lo supe hasta que te encontré hermosa, imponente… Hiciste un demente de mí con dos palabras.
¿Entiendes por qué amar es tragedia?
No podemos fundirnos el uno con el otro como se funde el pensamiento.
La parte física es un problema irresoluble.
Y miro a mi alrededor con la boca sucia del vómito que produce la náusea vertiginosa al retornar de tu dimensión y todo es desconocido.
Desconcertante en su falta de color y sonido, en el frío que cala el alma y la hace de piedra.
Eres tú la dimensión que me falta para ser completo en todo momento. Eres tú la que lo llena todo de color y luz, de formas indefinidas y apasionantes.
Rompes la vulgaridad y mi tristeza.
No tiene sentido en las dimensiones vulgares abrazar el aire, que mis labios formen un beso que cae al suelo hecho añicos sin llegar a ningún lado. Y sin embargo, son cosas que cometo sin pudor.
Por eso creen que estoy loco. Sin embargo, ellos no saben, no sufren la dimensionalidad del amor trágico. Tus pechos obvios, tu cuerpo rotundo, tus manos en mi pene pulsante… Son precisas y concretas ondulaciones en mi dimensionalidad, en la nuestra.
Ellos no saben, no ven, no sienten.
Y no estoy loco porque reconozco la inmensa tristeza de no tenerte.

Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Creadora
Publicado: 10 octubre, 2016 en Amor cabrón, fotografía, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,

¿Te das cuenta?
Eres la negación de Dios.
Cuando te parieron se hizo pedazos el Dios que fabricaron.
Tú eres el cuerpo creador todopoderoso.
De tu coño nace el mundo.
Tú creaste el universo, el mundo que habito.
Dios tiene unas bragas húmedas y yo comulgo en tu boca y en tu coño.
Salvajes deseos
Publicado: 7 octubre, 2016 en Amor cabrónEtiquetas:amor cabrón, pasión, sexo, amor, deseo, bestialidad, mirones, envidia, rabia, placer, desesperación, Iconoclasta, Ultrajant, Pablo López Albadalejo,

No sé cómo, ni dónde, ni con quién vives. Ni a quien amas.
No me interesa.
Y si alguna vez lo supe, lo he olvidado.
Metértela anula cualquier otra consideración en mi mente que no sea tu piel y desgarrar tu alma con mi rabo y mis uñas.
No quiero saber nada de ti ahora y lo que sé, lo anulo; me basta con arrancar violentamente tu blusa.
Tan violentamente que se pudiera decir que es violación.
No me dan miedo las palabras para susurrarte puta al oído.
Y la envidia la capto mejor de lo que quisiera.
Me gusta que los ojos vacuos de los ajenos sientan envidia al ver como te penetro con brutalidad y gimes impúdica conmigo dentro.
Clavada a mí, clavado a tu coño. Rezumando entre la cópula viscosos líquidos de un placer que es más de bestias que de humanos.
Quiero hacer de nosotros un sucio pensamiento en la mente mediocre de los ajenos.
Alguien pudiera pensar que estoy loco, alguien pudiera decir que no te merezco; pero también podrían morir al tiempo que lo expresan ante nosotros, ante la cópula cuasi animal.
Te follaría encima de cadáveres, ignorándolos.
Que rabien rechinando sus dientes mientras los míos amenazan tus pezones ofrecidos con tus propias manos crispadas, temblorosas.
Separa tus piernas, sé obscena y méate ante el mundo gritando tu placer.
Méate, méate, méate…
Córrete, puta.
Y acaríciate con los dedos sucios de mi semen.
Córrete para mí, ante ellos y su sudor insano que les resbala por la frente como un cáncer viscoso y caliente.
El deseo es salvaje…
No… Somos nosotros los que hacemos salvaje el deseo.

Iconoclasta
Zombi enamorado
Publicado: 3 octubre, 2016 en Amor cabrón, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,

Temo eyacular sangre; follarte molecularmente, mutando mi organismo para fundirme en ti a niveles jamás pensados.
Temo que un día escupa un semen rosado.
Que no sepa si darte mi sangre o mi leche en el caos de amarte.
Provocas traumáticos cambios orgánicos.
Amarte es peligroso; pero no existe el miedo amando destructivamente.
Salvajemente.
Tal vez ya sea un zombi enamorado.
Cuchara doblada
Publicado: 1 octubre, 2016 en Amor cabrónEtiquetas:amor cabrón, amor, deseo, pasión, lujuria, cuchara, mentalista, absurdo, obsesión, Iconoclasta, Ultrajant, Pablo López Albadalejo,

Tu mirada y tu presencia me doblan, me arquean y tornan el mundo al revés.
Soy la cuchara que se dobla entre los dedos de un charlatán mentalista.
De un mal prestidigitador.
Me doblo por la fuerza del amor que sufro, me arqueo desesperado.
Me doblo para fascinarme con tu coño desde un ángulo y una altura apropiados.
Me doblo rendido a ti.
Pobre mago de feria, se cree el ingenuo que el poder está en sus dedos, en su mente.
Y eres tú poderosa, hermosa, descarada, de labios húmedos ante el monolito trémulo que es mi bálano nervioso, venoso, cremoso…
Eres tú la que me doblas, la que curvas mi pensamiento duro y frío para hacer que todo en mi mente seas tú.
Soy una cuchara doblada que quiere posarse entre tus labios, que busca colmarse con el manantial obsceno que nace en lo más íntimo de tus piernas.
Soy la cuchara doblada en los dedos de un pobre mago ingenuo que no sabe de su torpeza.

Iconoclasta
La senda de las arañas
Publicado: 30 septiembre, 2016 en Amor cabrón, fotografía, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,

Es un bonito camino de telarañas.
Una exposición tramposa de las muy vanidosas arañas.
La versión sedosa, tramposa y peligrosa del caminito de baldosas amarillas del mago de Oz.
Yo sería presa si en lugar de telarañas, tu ropa interior formara el caminito del mago.
Da igual si es el campo o la Vía Láctea, apareces en todas partes.
Eres mi tentación y mi sueño en todo momento, en todo lugar.
Un golpeador cansado
Publicado: 19 septiembre, 2016 en Amor cabrónEtiquetas:Amor cabrón, amor, pasión, violencia, ira, tiempo, vida, muerte, deseo, obscenidad, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Ultrajant,

Cuanto más me canso, cuanto más duele la vida, más la amo.
Y más golpeo.
Porque golpeando la vida, las vidas todas; me siento épico.
Y desahogo una presión excesiva en mis venas y en mi polla.
He destrozado el espejo que me refleja porque muestra un golpeador cansado, casi abatido.
Hay tanto tiempo y tan poca vida…
Quiero parecer fuerte, cruel a sus ojos.
A sus impresionantes ojos.
Que mis golpes sean el reflejo de la violenta penetración que le espera en el coño y en la boca.
Quiero ser ante sus ojos un héroe carnal de semen humeante y goteante.
Y golpeo la vida y sus mentiras. Y a los seres vivos o muertos.
Golpeo mi pene contra muros para aliviar la presión de amarla. Golpeo todo lo que se pone en mi camino, porque todo es obstáculo hacia ella.
He dejado una estela de niños, mujeres, hombres y otros animales muertos.
Ella vale todas sus vidas.
Me empeño en que la vida sea áspera y pesada para llegar ante ella como un golpeador sudoroso que promete un sexo sucio y sin escrúpulos, tan sucio como desesperadamente la deseo.
Yo no soy un caballero andante, soy un golpeador brutal, que ve el camino por las rendijas que forman los párpados contraídos por una ira tóxica.
Soy un héroe golpeador que no ayuda a los desamparados, los aplasta.
Me golpeo yo mismo, porque soy poca cosa y he de forjarme o reventar.
Y si algo saliera mal, aplastaré mis venas, porque yo no caeré de rodillas agotado buscando aire.
De pie o muerto.
Golpeo al enemigo innumerable, hay tantos que reventar…
Es un mal negocio, una batalla perdida; no tengo tiempo.
Pero es lo que debo hacer.
Soy un héroe sin final feliz.
La fatiga es delirante, hay quien imagina a Dios crucificado en el monte del Calvario. Yo lo veo en un apestoso vertedero y las gaviotas picotean sus ojos y testículos.
Y golpeo su divino cadáver porque me colocó en mal tiempo y en mal lugar.
Los dioses han de pagar por sus errores.
Mi vida es dura como el bálano erecto que sueña ser besado por sus labios lujuriosos.
A ella no le confieso lo cansado, lo cerca que estoy de morir antes que llegar. Porque a quien amas debes mentir con tiernos embustes.
Mentir es un acto de amor para cuidarla de la absoluta y demoledora verdad.
Soy el Brutal Golpeador de las Tiernas Mentiras y de Rostro Cansado.

Iconoclasta
Foto de Iconoclasta.
Es tarde
Publicado: 17 septiembre, 2016 en Amor cabrón, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,

No sé como decirlo suave y educadamente.
Es que tengo prisa, imagina que me muero y me quedo con este ansia durante todo el infierno o eternidad.
La cuestión es que me la pones dura.
La insoportable conjunción de tu rostro, tus palabras, tus tetas y tu coño dios, me provoca una dolorosa y viscosa erección.
Filamentos densos penden de mis dedos cuando me toco pensando en ti.
No sé si me explico. Si he sido suficientemente claro.
Y basta ya de prolegómenos, es tarde.