– ¿Sabes, cielo? Apartir del momento en el que empiece a besar tu vientre, lo que te haré rozará la ilegalidad.
Ella sonríe agitando los pechos brillantes de rastros de una lengua voraz, separando obscenamente las piernas ante leyes y decencias.
Hunde los dedos en su cabello y le obliga a beber todo asomo de moralidad y legalidad que se le derrama. El derecho no existe, solo la dictadura del deseo.
Y la sonrisa se convierte en gemido. Y el gemido, en una blasfemia de placer.
Archivos de la categoría ‘Amor cabrón’
Legislación de amor
Publicado: 27 octubre, 2015 en Amor cabrón, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas
La irritante búsqueda del amor
Publicado: 26 octubre, 2015 en Amor cabrón, Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas
No llores, mi amor.
No cuando no puedo darte el calor de mi piel.
¿Te das cuenta de lo hermosa que te hace tu tragedia? ¿Te das cuenta de mi angustia por las lágrimas que se bebe la tierra sin que corran por mi pecho?
No llores si no puedo envolverte, ten piedad…
No muestres tu tristeza a este mundo de mierda.
¡Qué valiente eres!
Confieso que tu llanto es mi paz. Me construye como tu hombre, porque no existe nada tan íntimo que asistir a tu tristeza en la madrugada.
Todo irá bien, cielo.
Perdóname por verte tan hermosa, tan mujer cuando la tristeza te abruma.
Perdóname por amar tus lágrimas.
Amarte me hace egoísta y tu llanto pone a prueba mi decencia.
Temo amarte más, porque descubrirá lo más bajo de mí, lo que yo mismo me niego.
Llora en mí, hazme saber que soy tu consuelo, tu fortaleza.
Llora…
Psicoamantes
Publicado: 15 octubre, 2015 en Amor cabrónEtiquetas:Amor cabrón, Pablo López Albaddalejo, voluntad
Psicópatas del amor que se dan a tumba abierta sabiendo que va a doler el aterrizaje en la realidad. Psicópatas malditos que se matan con duros golpes de melancolía a sí mismos, imaginando serenos cafés compartidos en albas y ocasos, soñando conversaciones íntimas en lugares donde solo existen ellos.
Imprudentes afirman ser; es cierto, lo son con el mundo y consigo mismos. Escriben lo que aman para que el amor y el deseo se hagan táctiles pagando con sangre y lágrimas. Están malditos con su habilidad para cifrar en el papel eróticas cábalas y enigmas que se esconden en el pecho y entre las piernas.
Los sentimientos más profundos… Desesperanzadores…
Se despeñan en sus intimidades y la cuerda se deshilacha en el borde de la razón.
«Voy a morir un poco, aún tengo vida para ello» y escriben lo que aman dejando que la pluma se alimente de sus venas.
Y por una cuestión de estadísticas, de improbabilidades y escasez, lo que se ama es extraño, es exótico y está en otra galaxia, está en otro lugar, está en otras manos.
Psicópatas porque la realidad les golpea con un dolor que es suicidio, con una cadencia de muerte lenta. Con las voluntades últimas gemidas en un cadalso que nadie ve y que a sus cuellos se ciñe con una risa maliciosa.
Sostienen su vida con las ingles encendidas, con el corazón arrítmico, con un sexo que no acaba de dar consuelo con su explosivo orgasmo psicótico; un derrame de semen, unas braguitas manchadas, dientes que muerden los propios labios y unos pechos dolorosamente erectos.
Apenas pueden llevar su psicosis en secreto, es agotadora la locura consciente.
La insania cultivada, los dedos crispados y el pensamiento vectorial directamente acelerado a un único ser. Es una pesada carga.
Que se jodan, por locos.
Cabrones, cabrones… Cómo sufrís…
Deberían morir, algo los debería matar como única esperanza mitológica de resolución a un amor que a veces colapsa los pulmones y cuesta dios y ayuda aspirar el bendito aire.
Se crean y recrean sus propios e íntimos tótems para hacer altares que nadie pueda descifrar, para que los dolores se queden en un dije apresados.
Relicarios de amor y amantes templarios en tiempos electrónicos.
Estáis locos, hijos de puta, sois un alarde de auto-tortura en un mierdamundo, en una mierdarealidad.
Escribas que se apresuran a realizar papiros que les sobrevivan de conversaciones secretas y sueños.
Estáis fuera de tiempo, locos hijos de puta.
Me enciende el coraje ese denuedo vuestro por preservar el calvario de amar.
Dan vueltas al café y no diluyen el azúcar, se están diluyendo a sí mismos en otras dimensiones. Un día, durante esos tristes y solitarios cafés de tinta y papel, se esfumarán en el aire, saldrán de la mediocre dimensión y sus moléculas se reintegrarán en la dimensión que ellos buscan y se buscan.
Psicópatas, psicoamantes… Sois unos hijoputas, porque hacéis del mundo un muladar con esa exclusividad íntima. Tan secreta, tan doliente…
Con esa constancia por odiar todo lo que os rodea que no sea vuestro amante.
Lo que temo, es que un día, podáis matarnos a todos con la fuerza de ese amor psicótico, provocando masacres sísmicas que alteren la forma de la tierra, de las galaxias y del finito universo.
Tal vez un día tomen café en una mesa llena de papeles escritos, viejos y apenas legibles, en un lugar donde camareros inmóviles dejan escapar escarabajos por sus bocas congeladas y sostienen una bandeja en sus manos embalsamadas desde eones.
Sois terroríficos, psicoamantes.
Me dais miedo…
Y un poco de pena.
UNA MALDICIÓN DE AMOR BARROCA, en Atramentum
Publicado: 15 octubre, 2015 en Amor cabrón, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas
http://vocessubversivas.com/2015/10/14/una-maldicion-de-amor-barroca/
Algo de amor desmesurado y una excelente presentación de Marlyn Centeno, la directora de Atramentum, una cuidadísima revista literaria.
Allá nos vemos, nos leemos.
Toxiamor
Publicado: 14 octubre, 2015 en Amor cabrón, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas
No es una elección, hay cosas que deben hacerse por dictado genético, sea mutación o no.
Y escribir de amor siempre lleva una dosis de dolor que palpita en el núcleo de un átomo de placer y un electrón girando en órbita de realidad.
Parece ser atómico-nuclear escribir de amor.
Radiación gammapasión…
Es de locos.
Un día seré radiación, carne fosforescente en un ataúd.
No sé como ha ocurrido, escribía de ti y he visto el corte en la piel y he chupado la sangre.
Escribía las ganas que tengo de confesarte al oído lo que te amo, que el tiempo es un tren arrollador y mi pie se ha quedado aprisionado en el raíl por donde circulas con total y absoluta belleza a mil millones de latidos por hora.
Y se ha abierto la piel…
La pluma no corta y no usaba instrumentos cortantes.
Solo puedo concluir que amarte abre mis carnes, literalmente.
Te llamaré para contarte esta confidencia y me sonrías, quiero sangrar si es necesario para oír como ríes, mi bella.
Me desangraría feliz oyéndote sonreír.
Los estigmas del amor son inescrutables e incontrolables.
Dime otra vez que me quieres, que sonríes todo el día cuando me oyes, hazme hombre.
Hazme sangrar, no te preocupe eso, tengo abundancia de sangre, mi amor.
Cuestión de vida o muerte
Publicado: 9 octubre, 2015 en Amor cabrón, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas
Una vez has confesado, afirmado y alardeado que la amas, todo se convierte en posibilidades y es cuestión de tiempo que las pieles se encuentren de la misma forma que la almas se han abierto paso y se han encontrado entre inmensidades de aire para enlazarse íntimamente.
Se convierte el abrazo en una cuestión de vida o muerte porque el tiempo de alguna forma, se escapa, se pierde y las pieles se marchitan de dolor.
Es la tragedia de amar y a pesar de ello, sus almas sonríen.
Pobres…
KHAOS de amar y amor.
Publicado: 7 octubre, 2015 en Amor cabrón, Lecturas, Maldito romanticismo, Manuscritos, ReflexionesEtiquetas:Citas
Animalidad líquida.
Publicado: 3 octubre, 2015 en Amor cabrón, Lecturas, Maldito romanticismo, Música, ReflexionesEtiquetas:Citas
Desgarraré tu alma y los elásticos de la ropa interior que cubre tu piel más deseada.
Contra tu sensual voz lanzaré mis gruñidos más erectos y dolientes.
Te diré que me duele tanta dureza, tanta sangre.
Que me des consuelo.
Seré animalidad avergonzando a la razón.
Seré lengua arrastrada, mojada y pesada en tu oscura y seda piel deseada.
Iconoclasta








