Archivos de la categoría ‘Amor cabrón’

Te brindo mi vida

Publicado: 18 septiembre, 2015 en Amor cabrón
Etiquetas:, ,

Te brindo mi vida

Te amo, pero no es algo que me haga sonreír.

Amarte no tiene ninguna gracia, no hay un ápice de banalidad porque te entrego mi vida cada vez que pienso en ti.

Deja que me explique, mi amor, no es culpa tuya, ni se trata de un drama rebuscado y romántico.

No quiero hacer tragedia de amar, pero el corazón se detiene durante unos segundos al evocarte, al oírte o mirarte largo tiempo. Y muero.

Desearte acelera mi muerte.
Soy feliz de tenerte, sonrío por dentro; pero no puedo evitar demostrar lo importante, lo vital que es amarte.

¿Sabes? Mi rostro no expresa ira o hartazgo. Aunque miro a la vida de forma hostil, no tengo un buen perder.

Pensarte es olvidar mis funciones vitales, descuidar mi vida. Es mi culpa, carezco de habilidad para desearte y conservar mi vida. Mi cerebro no es multicanal, por decirlo de algún modo que no me humille demasiado.

Por eso te digo que te entrego mi vida al amarte. No es mi voluntad, es una consecuencia inevitable.

Es preocupación lo que hay en mi rostro, miedo a morir demasiado pronto, porque son muchos latidos los que pierdo. A menudo hago cuentas de los que he perdido y que representan en el mejor de los casos un coste de tres segundos de vida.

El total es desesperanzador ante lo que se aproxima, cielo.

Me consumo literalmente de amor por ti.

Y morir es estar sin ti, es lo preocupante.

Desesperante…

Estoy perdido cielo, no encuentro una solución.

Antes de amarte no tenía peso la consideración de la muerte.

Estoy maravillosamente atrapado en ti, mi amor. Te amo muriendo.

Si te perdiera estando vivo, es muy posible que me convirtiera en un elemento fisionable, entrara en combustión espontánea, o mi pecho se rasgara para dejar caer mi corazón carbonizado al suelo.

Amarte acorta mi vida, así que perdona si te dejo demasiado pronto, si no pudiéramos tener una vida de largos años juntos. Es por eso que me devano los sesos pensando en soluciones que no encuentro.

No sé amar de otro modo.

Espera que te abrace y verás mi sonrisa tremenda y atómica.

Sonríe, eres toda una mujer, mi vida ha sido plena contigo, he gozado más que sufrido. Esto solo un testamento de amor para cuando mi tiempo se haya agotado, un testimonio de que amarte fue lo más serio de mi vida.

Mi cuenta atrás empezó con el primer te quiero susurrado en tu oído.

Solo puedo concluir que te he brindado mi vida con una sonrisa, aunque no lo parezca. Es lo más amable que se me ocurre para combatir la tristeza de lo acontecido.

Te amo.

f4b59-ic6662bfirma

Iconoclasta

Una simple llamada de amor

Publicado: 16 septiembre, 2015 en Amor cabrón
Etiquetas:, , ,

Drakhonhé

Fue una maravillosa simpleza. Tan fácil…

Ese día sonó el teléfono, era ella: su amada.

Y su amor tenía la voz triste y apagada.

Estaba indeciblemente sola, parecia cansada.

Y sintió un miedo infinito por ella y la impotencia de no estar allí acunándola, meciendo su tristeza entre los brazos.

Su voz le entró como si un cuchillo rasgara su carne y tocara alguna entraña.

Le dijo con urgencia, con una pasión doliente y desesperada que la amaba, que la esperaba, que la deseaba, que su cuerpo hermoso lo excitaba. Le dijo que quería meter la mano entre sus piernas y ver qué ocurría en su sexo y en su rostro, en su boca…

Ni ella misma imaginaba lo amada que era en esos momentos.

El portento de amar creó sonrisas e ilusiones donde había hastío.

Ella lo sintió y él también.

Se sintieron.

Por favor… Qué emoción.

Y ambos anotaron ese día y esa hora con una aguja de tinta blanca en el corazón.

Ella sonrió mientras él cerraba el puño con fuerza, dando gracias a no sabía quién por haber sido capaz de hacerla feliz por unos minutos.

Qué alegría más sencilla, rápida… Qué sorpresivo fue el placaje del amor contra la tristeza.

Así trabajan los amantes, rompiendo distancias y tiempos con intempestivas confidencias en días que no pueden prever.

Aunque se rompan un poco los corazones y las ansias de los no besos caigan como cristales rotos sobre ellos cuando no pueden decirse todo ese amor.

Ella expulsa el humo de un cigarro hacia el cielo y él también en otro lugar, en otro sol.

Estarán bien hasta el siguiente ataque de necesidad.

Amar es una maravillosa tortura solo para corazones fuertes, para los que desprecian el dolor. Están locos los amantes.

Pobres… Como seres mitológicos que no son. Son solo humanos.

Adiós.

f4b59-ic6662bfirma
Iconoclasta

http://vocessubversivas.com/2015/09/15/espeleologia-del-deseo-de-pablo-lopez/

¡Merde! (que diría un francés).
Ahora sí que se han acabado las vacaciones… ¡Dita sea..!
La jefa (Marlyn Centeno) ha hecho de las suyas de nuevo: Con un texto mío ha creado una página que basta mirarla (sin necesidad de leer) para quedar satisfecho con diseño e imagen.
Genial, me encanta, no me he acordado de leer lo que he escrito, pero me ha bastado hacer correr la barra para ver la presentación.
Me da una rabia… Estas cosas demuestran de una forma elegante la torpeza del torpe.
Gracias, jefa.

Una niña precoz

Publicado: 15 septiembre, 2015 en Amor cabrón, Humor, Lecturas, Reflexiones
Etiquetas:

Una niña precoz

Dicen que los padres no deben tener sexo con sus hijos.
Pero… ¿Quién coño va a venir a ver como mi papá me la mete? ¿A quién coño le importa nada de lo que hagamos?
Cuando sea mayor de edad, se lo diré todo a la perra de mi madre, siempre obsesionada con la forma en que nos miramos, siempre vigilando… Siempre viene con su coño de puta empapado de leche desconfiando de nosotros. ¿A qué viene esa mierda de moralidad en la puta?
Porque ella no se folla a papá, se folla a otros.
A veces papá me la mete con tristeza. Y yo le convenzo acariciando su paternal pene, de que a nadie le importa. Que somos ajenos a toda ley y a toda moralidad. Y llevo sus dedos a mi vagina para que vea como disfruto.
Me encanta, es tan tierno y tan inocente a veces…
A veces mira a otro lado cuando levanto la falda del uniforme del colegio y le enseño que no llevo bragas cuando me lleva en el coche camino a casa.
Amo a papá, con locura. Y a medida que me crecen más las tetas, no soporto que la zorra de mi madre duerma con él en la cama.
Un día la mataré y enviaré por correo uno de sus pezones a alguno de sus machos idiotas.

Un campo de energía

Entre tú y yo hay un campo de fuerza que no permite el paso de los besos.
Tu humedad se escurre entre los muslos desangelados y mis erecciones son un puntero que indica la dirección hacia lo inalcanzable y lo imposible.
A pesar de que existes y estás en algún lugar.
Hermosa y amada hasta la agonía.
Somos reflejos atrapados en espejos enfrentados.
Fluidos que se escurren por una infranqueable pared de nada y labios aplastados contra un cristal.
Palabras sin sonido que parecen morir apenas nacen de los labios.
«Te amo, mi vida».
Y las palabras se convierten en ceniza que cae sobre mi pecho y tu mirada triste al otro lado me retuerce las entrañas. Tu tristeza es mi tormento.
Almas apresadas a las que nadie presta atención, porque nuestra atmósfera es sorda e incompatible con la de ellos, los otros.
Tus manos se apoyan en lo infranqueable y lanzas miradas de socorro que me doblan con una náusea.
Figuras mudas que nadie ayuda…
Yo no recuerdo haber hecho algo especialmente malo.
Tal vez es tu condena la que me arrastra.
¡Mentira! Intento bromear para no llorar como un crío. No puedes haber hecho algo malo. No puedo aceptar esa idea, es inconcebible.
A menos que poseer la voluntad de un hombre sea delito.
Algo así puedo imaginar, que sin pretenderlo, hayas usurpado el trabajo de Dios al hacer de mi alguien que te adora.
Y ahora pago las culpas por ser alguien que pende de ti, arrastrado por tu pensamiento y el deseo por tu piel.
Alguien hizo ciencia-agonía de la ciencia-ficción.
Somos dos amantes apresados cada uno en un capítulo de una novela del futuro.
No puedo abrazarte ni besarte. No puedo consolarte.
Solo escribir y buscar el método, el sortilegio para romper esta condena.
Asesinar al autor.
Este maldito campo de energía…

f4b59-ic6662bfirma
Iconoclasta

Morir amado

Publicado: 6 septiembre, 2015 en Amor cabrón, Lecturas, Maldito romanticismo, Reflexiones
Etiquetas:

Reflexiones redes 0 def

Solo la certeza de saber que moriré antes que ella me da paz; pero es terrible morir y que te amen.
Dejar todo ese dolor en quien amas…
Es el dolor del dolor, lo sé…
Quisiera saber el momento de mi muerte, para conseguir que me odie.
Tienes la responsabilidad de proteger a quien amas.
Porque no estoy seguro de poder morir sabiendo que voy a dejarle ese dolor desgarrador que siento solo con tratar de imaginar la vida sin ella.

Reflexiones redes 0 def

Tan difícil que es encontrar el amor y amar, y tan fácil dejar de hacerlo.
Ante esto uno se cuestiona: si desamar es tan fácil, seguramente no había amor.
No importa, amas y luego vienen las náuseas. No tengo ganas de discutir lo que es obvio.
Hay gente que ama sin ser correspondida. Se me ponen los vellos de punta con solo imaginar que yo pudiera ser así: capaz de amar a cambio de nada acunando entre los brazos el feto de un amor. Muy triste, muy intenso, transcendencia pura y todo eso.
Sea como sea, no quisiera encontrarme entre los incondicionales del amor; aunque eso signifique sufrir menos y por tanto tener menos importancia vital.
Bastan los sueños, las pesadillas y un paseo entre la gente para que la vida sea intensa y llena de horrores y dolores. Si se tiene una sórdida imaginación, tu vida será una mierda sin necesidad de desamores.

Reflexiones redes 0 def

Tiene que existir, tiene que haber un tiempo y espacio donde el amor no sea esa maldita necesidad que asalta constantemente al pensamiento arengando deseos, como la más pura heroína inyectada con la más sucia jeringuilla en un sórdido solar.
Tiene que existir un antídoto a este vasodilatador que es tu simple presencia y que me humilla convirtiéndome en algo puramente reproductivo, encelado.
Tiene que existir un lugar donde descansar de todo esto y la indiferencia sea la sublimación de la vida tan buscada.
Conque no hayan necesidades, estará bien.
Cuando se sabe todo, te arrepientes de haber conocido. No fue necesario todo eso.

Reflexiones redes 0 def

Es tan difícil a veces dormir cuando sueño con tus muslos oscuros y brillantes y mi lengua dando largos y lentos brochazos de deseo por ellos. Como un ritual, un abracadabra, un Ábrete Sésamo impío e insistente que deje tu sexo indefenso a mí.
Abierto indecentemente y tus dedos haciendo guardia en las puertas.
Eres mis mil y una noches de amor y lujuria. Tal vez un día mi lengua beba de ti mientras susurras nuestro propio cuento, mi hermosa y obscena Sherezade…
Somos leyenda.

Encadenado

Publicado: 30 agosto, 2015 en Amor cabrón, Lecturas, Maldito romanticismo, Reflexiones
Etiquetas:

11951299_10207770890171260_1875425633767440354_n

Es francamente paradójico que mi libertad y felicidad sean encadenarme a ti.
Y volar, ir, llegar, permanecer, morir…