
Me asombran algunas setas, son grandes como cerdos.
Dudo que sean venenosas porque no tienen una calavera dibujada; pero seguro que se alimentan de ardillas, ciervos y osos (si los hubiera).
Si es que lo mío es la biología…

Me asombran algunas setas, son grandes como cerdos.
Dudo que sean venenosas porque no tienen una calavera dibujada; pero seguro que se alimentan de ardillas, ciervos y osos (si los hubiera).
Si es que lo mío es la biología…

Vista así la piedra, parece un simpático animalito extraterrestre de una peli barata de ciencia- ficción.
No hay nada como la imaginación y un buen porro para evadirse de la mediocridad nuestra de cada día.
También masturbarse es una buena forma de pasar los ratos aburridos; pero hay que diversificarse.
Y dios es una cantimplora.

Observan como trabajan unos obreros en el río y piensan en la suerte que tienen de no estar ahí abajo.
Y lo que es más importante: ellos lo harían mejor.
Hay uno que tiembla de ansiedad para que un obrero lo mire y darle un consejo.
Si tuvieran alas los ociosos, estarían sentados en un cable eléctrico cagando aburridos.
Los obreros que soportan a los mirones piensan como yo: ¡Qué grises y tristes seres los ociosos mirones!
Mentira, los obreros no tienen semejante habilidad y diversidad en el lenguaje. Yo sí. En realidad pensamos: «¿Qué cojones miran esos idiotas toda la puta mañana? No tendrán huevos de bajar aquí a trabajar.
Lo de «grises y tristes» es retórica para lucir mi innata habilidad narrativa y dar un toque de dramatismo a la vulgaridad que por sí sola, no tiene ni pizca de gracia.
Aparte de esto, me gusta follar, quede claro que no me limito a mirar.
Benditos sean los hijos de p… hijos de los hombres en este convulso orbe (más lirismo).
Bye.

Las 11:30 subiendo montaña con 34º C gravitando en mi alma y hombros.
Ni los golpes de calor pueden conmigo.
Mala hierba nunca muere; pero no pierdo la esperanza.

A principios de agosto ha muerto mi amigo Draco.
De un cáncer cabrón, de una vejez imparable, incurable…
Ahora el mundo es peor sin él.
Todo empeora por momentos.
El mundo se ha hecho inconsolablemente más sórdido.
Cuando me toque morir seré feliz: no tendré que asistir a muertes de seres queridos.
Hasta nunca jamás, amigo.
Qué mierda…

Estaba cagando y fumando (aunque no tengo claro que sea éste el orden) y se me ha ocurrido hacerme el típico autorretrato de lavabo con estúpida cara de felicidad. Los viernes son pura euforia y tenía ganas de revolcarme en la vulgaridad y así parecer humano.
Pero cuando he visto lo muy limpio que he sido capaz de dejar el lavabo, mi rostro no podía contra el blanco cegador de la porcelana que tantas blasfemias me ha costado de limpiar.
Prometo no masturbarme con la selfie.

Mujeres hermosas que ponéis a prueba mi sosiego, que lo rompéis en mil pedazos con vuestras voluptuosas formas y volúmenes.
Yo os maldigo, malditas hermosas mías.
Os deseo el infierno entre mis brazos, el húmedo y ardiente infierno dentro de vosotras, profundamente clavado entre vuestros muslos lamibles.

Caminamos solitarios entre el límite de la serenidad y el fragor. Él y yo somos ajenos, extraños a lo que nos rodea. No buscamos lo que no hay. Tan solo sorteamos lo que no queremos.

Soy un ser tan complejo y profundo…
Incluso tomando un café, mi visión profunda no descansa y observa críticamente los cul… los agujeros más profundos de las muj… de las galaxias y perforar… Y así desentrañar sus misterios.
Está bien, coño. La metafísica y la cuántica me importan una mierda.
Soy indecorosamente obsceno a conciencia.
A veces vale la pena ser lujuriosamente sincero.

Esto es una auténtica naturaleza muerta, literal.
Toda esa rigidez…
Todo ese sol implacable incinerando todo lo que fue y lo que pudo ser.
Yo seré una naturaleza muerta algún día, no hay drama.
Solo tomo nota, constato con cierta tristeza.
Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,