
Las 11:30 subiendo montaña con 34º C gravitando en mi alma y hombros.
Ni los golpes de calor pueden conmigo.
Mala hierba nunca muere; pero no pierdo la esperanza.

Las 11:30 subiendo montaña con 34º C gravitando en mi alma y hombros.
Ni los golpes de calor pueden conmigo.
Mala hierba nunca muere; pero no pierdo la esperanza.

He conversado con vacías sillas de los vacíos pensamientos que a veces las ocupan.
Dicen que vacías están mejor aunque no cumplan su cometido.
Las entiendo, estoy de acuerdo.
Le he invitado a fumar y me ha recordado que es una silla.
Le he respondido que soy un cigarro vacío.
No me ha entendido.
Claro… Ni yo mismo me entiendo.

«Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo, no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa». (Gandhi)
Y una mierda, si el resultado no es acorde con el esfuerzo, la indignidad y la vergüenza son absolutos.
Aún se bañan en un Ganges infecto y comen con ratas a pesar de los años de muertes.
Gandhi no mataba; se limitaba a dejar que otros se esforzaran por él.
Iluminados de mierda…

Estaba cagando y fumando (aunque no tengo claro que sea éste el orden) y se me ha ocurrido hacerme el típico autorretrato de lavabo con estúpida cara de felicidad. Los viernes son pura euforia y tenía ganas de revolcarme en la vulgaridad y así parecer humano.
Pero cuando he visto lo muy limpio que he sido capaz de dejar el lavabo, mi rostro no podía contra el blanco cegador de la porcelana que tantas blasfemias me ha costado de limpiar.
Prometo no masturbarme con la selfie.

Mujeres hermosas que ponéis a prueba mi sosiego, que lo rompéis en mil pedazos con vuestras voluptuosas formas y volúmenes.
Yo os maldigo, malditas hermosas mías.
Os deseo el infierno entre mis brazos, el húmedo y ardiente infierno dentro de vosotras, profundamente clavado entre vuestros muslos lamibles.

Soy un ser tan complejo y profundo…
Incluso tomando un café, mi visión profunda no descansa y observa críticamente los cul… los agujeros más profundos de las muj… de las galaxias y perforar… Y así desentrañar sus misterios.
Está bien, coño. La metafísica y la cuántica me importan una mierda.
Soy indecorosamente obsceno a conciencia.
A veces vale la pena ser lujuriosamente sincero.

Es el único consuelo, difuminar, pixelar a la chusma para hacerme la ilusión de que no están ahí con su cacofonía y hedor. Soy tan ingenuo a veces…
Eliminarlos es como correr tras el viento.
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