Se dejó caer dulcemente en la cama y pensó y soñó en ser amada.
Lloraba por tiempos de soledad infinitos, por tiempos perdidos de una soledad corrupta.
Su corazón latía despacio, cansado, desanimado.
Cada vez más lento en la penumbra de la habitación, con las persianas bajadas para frenar tanta soledad que entraba a raudales por las ventanas.
Porque hay seres que necesitan ser amados.
Hay gente muriendo porque nadie la ama.
Es algo que ocurre, no sé porque.
Te amo con toda mi alma, lo que queda de ella.
Ojalá pudiera tener el valor de decírtelo y salvar tu vida, si de algo te sirviera mi amor.
No puedo, hermosa mía. Tu tristeza, tu muerte es lo más hermoso que he visto en mi vida. Por la belleza de tu pena vale la pena vivir.
No romperé ese momento de tragedia. Moriría a tu lado sin darte una sola palabra de consuelo ni esperanza.
Ni siquiera puedo decir que lo siento.
No merezco la grandiosidad de tu muerte, y sin embargo…
Posts etiquetados ‘Citas’
La muerte más hermosa
Publicado: 22 abril, 2015 en Absurdo, Amor cabrón, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, música, Ultrajant
Cinco lobitos
Publicado: 22 abril, 2015 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, música, Ultrajant
¿Es posible morir en paz?
No hay muerte tranquila… Joder…
Lo único apacible son los mimos que le prodiga una mamá a su bebé.
Está bien, puede ser relajante ese canturreo monótono por diez minutos.
A los once minutos empieza a ser notablemente irritante.
Trece minutos soportando el recital y deseas que los cinco lobitos que
tiene la loba detrás de la escoba sean arrojados al purificador fuego.
O degollarlos…
Hay que ver lo imprevisible que es la vida, comienzas hablando de la
muerte, llega la ternura y de una forma surrealista te encuentras
exterminando a los cinco lobitos que tiene la loba detrás de la
escoba.
Precioso…
Al nacer no morir
Publicado: 22 abril, 2015 en Humor, Lecturas, Música, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, música, Ultrajant
Duncan Dhu dice en su canción En algún lugar:
«En algún lugar de un gran país, olvidaron construir un hogar donde no queme el sol y al nacer no haya que morir».
Solo estoy de acuerdo con lo que respecta al asunto del sol.
Porque en lo que respecta al nacer y no morir, me parece que no hemos tenido la misma vida Duncan Dhu y yo.
Me da terror que alguien pudiera construir un lugar así.
Queda bien como retórica; pero yo me abro las venas si…
Qué duro.
El despertar de los campos
Publicado: 21 abril, 2015 en Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Ultrajant
«Hoy he visto el bostezo, el despertar de los campos.
El vapor de su vida se extendía como un alma sobre las hierbas, las flores y los árboles.
Y subía.
Como yo hago a las mañanas con el primer cigarrillo.
Por eso quiero ser enterrado y que mi cadáver haga vapor en un cementerio cuando el sol calienta los campos.
Yo tenía razón en mi deseo, aunque hasta ahora no sabía bien porqué.
Es difícil encontrar tiempo para encontrar razones».
(Fragmento de Grandes bellezas, pequeños dramas, de Iconoclasta)
Todo está al revés según el más elemental instinto del bien y el mal.
En la mayor parte de los casos, en una parte tan grande que causa mareo, sobreviven los que deberían morir, los humanos más repugnantes copan los puestos en el poder, el obrero más perro y servil consigue promociones por encima de un humano válido, los analfabetos cada vez más orgullosos de serlo, los mentirosos hablan verdades a oídos de los puercos.
Solo un hipócrita podría sentirse emocionadamente triste por la muerte de miles de seres humanos en una guerra, accidente o catástrofe natural.
Yo estoy a salvo del corporativismo humano.
Hay genes que no deberían perpetuarse; y solo hay un modo.
De todas formas iban a morir.
No le veo tanto drama.
Amar no es un acto
Publicado: 17 abril, 2015 en Amor cabrón, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Ultrajant
Amar no es un acto, los actos requieren voluntad y determinación.
Amar es metamorfosis, es transformación. Somos pupas esperando el momento de salir y que las alas se sequen.
Y volar y ser cazado y morir…
Amar es la desintegración de una vida y la creación de otra pegada a otra.
Es un hecho cósmico, una simbiosis preciosa.
Imprevisible.
Da miedo amar y dejar la vida en manos de otro ser tan enloquecido como tú.
Y sin embargo, es inevitable como una enfermedad.
No hubo acuerdo final entre el mundo y yo.
Y tuve la suerte de no dormir.
Fui yo quien lo asesinó en nombre de los amores muertos y los no natos que hay tras de mí formando un rastro interminable.
Un genocida por amor y mi devastado rastro de cariños muertos en tierras yermas, eso es el apocalipsis.
Defecto de fábrica
Publicado: 16 abril, 2015 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Ultrajant
– ¿Señor López? Soy Lidia Ginés de Final Rápido y Feliz. Hemos detectado que el nano cristal direccional que le inyectamos ayer en el riego sanguíneo tiene un defecto de programación de fábrica y en lugar de alojarse en el cerebro, irá a la vejiga. ¿Podría acercarse ahora mismo para reemplazarlo?
– ¡Ah! ¿Ya está en la recepción? Ahora mismo le ingresarán…
– Por supuesto, señor López, podemos usar el método clásico, pero no se reembolsará la diferencia a sus…
– Sí, no se preocupe, en un minuto le atienden…. Sí en la sien 9 mm. Parabellum.
– Tirador 32 y equipo de limpieza, preséntense en recepción urgentemente.
Depilación extra
Publicado: 15 abril, 2015 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Ultrajant
Hay cosas que no cambiarán nunca: la estupidez, el abuso, la gravedad, los muertos y su hedor y el chocolate caliente.
Uno se afeita a la mañana para parecer civilizado, y a la tarde con el fresquito y el cansancio de un buen paseo, apetece un chocolate caliente. Con un toque de caramelo para ser más exacto.
Pero existe una norma no escrita que dice: indefectiblemente te has de quemar los labios, no hubiera sido necesario que te afeitaras.
Muy zorro yo, he esperado minutos enteros sabiendo de esa ley no escrita, he fumado cigarro y medio luchando contra mi ansia de tomar ese chocolate deliciosamente dulce. Y he cumplido con el plazo de seguridad.
Da igual, ahora mismo no siento los labios, me siento identificado con los elefantes porque creo que ya no son labios, sino una probóscide grande como la madre que parió al elefante.
Eso sí, cuando he recuperado el sentido del sabor en el paladar y el del tacto en los labios, he conseguido disfrutar de su dulzura y cremosidad.
Lamadrequemeparioamiyalchocolate…


