Las frías noches

Y llegó la noche con su manto negro y frío, empujándome a lo profundo de una caverna.
Como si una oscuridad pudiera cobijarme de otra oscuridad.
Soy una bestia sin cerebro.
Mi instinto no se equivoca, me protejo del frío que llega de las estrellas; las noches son frías sea invierno o verano. Es por ellas, por las estrellas que brillan como plata. Metales fríos que hienden la piel cuando estás solo. Cuando no hay otro calor cerca.
El cielo nocturno no es para mí. Es el privilegio de otros.
El firmamento es la cúpula que da abrigo a los enamorados, los demás somos ajenos.
Con ella las estrellas devolvían calidez y amparo. Siempre había un astro brillando entre el aire de nuestros labios cuando se aproximaban para el beso.
Hundo los dedos en mi cabello, algo corre por él. Lanzo un gruñido incómodo, aunque las chinches no prestan atención.
La soledad viaja más rápida que la luz hacia las estrellas, y éstas devuelven toda esa tristeza y añoranza en forma de flechas y lanzas que obligan a buscar protección en la cueva de la vergüenza y el desasosiego.
Como si el cielo se avergonzara de mí, pedradas al perro abandonado…
Me llevo a la boca un animal pequeño y crujiente que repta por mis piernas.
Soy el origen de los hombres, cuando la calidez llegaba de la piel aún ensangrentada de animales muertos que colgaban de los brazos tras la caza. Donde no había tiempo para el amor, solo para sobrevivir esa noche.
Es todo tan sencillo otra vez…
El frío y el peligro, la soledad y la oscuridad.
Y el amor tan lejano, tan imposible, tan improbable. La paranoia de amar se convirtió en sangre y el deseo se hizo ocultación.
Soy una blasfemia para las noches estrelladas.
Hubo un tiempo para amar y hay un tiempo para esconderse.
Husmeo en el aire el aroma de alimañas y cubro mi cuerpo con la piel ensangrentada de dos perros que he matado, me arrastro hacia la grieta de una roca para ser oscuridad en la oscuridad.
Es la sangre al coagularse la que combate el frío del firmamento.
Y la profunda soledad de la caverna la que da el coraje y el valor que un día olvidé tener.
Dormito en un sueño inquieto.
Nunca debí haber sido racional.
Me masturbo con la mano encostrada de sangre seca y el placer se hace mortificación.
El frío se combate con indignidad y dolor, es la única forma, la única que conozco.

ic666 firma

Iconoclasta

El arbol humano Portada libro

«La soledad es su naturaleza, o una parte de ella. Porque su otra naturaleza se marchita de pena entre savia y fibras que no acaba de asimilar como suyas.
Las noches son el descanso de los árboles, la fotosíntesis es agotadora.
El vegetal se retira y da paso al hombre.
Al hombre más solo del mundo.» (Iconoclasta)

Para leer en:
http://issuu.com/alfilo15/docs/el___rbol_humano_libro
y
http://binibook.com/details.php?id=1656

Para partirse

Publicado: 1 abril, 2015 en Humor, Lecturas, Reflexiones
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Dios hizo al hombre a imagen y semejanza de sí mismo.
Ni que fuera la puta proporción áurea. ¡Qué cáncer de ego! Lo bueno es que somos prácticamente gemelos. ¡Me meo!
¡Ey, hermanito! Envíame unos milloncitos de euros para que yo también haga unas creaciones. Seremos iguales, pero a mí me dejaste pobre. ¡Despistao, que eres un despistao, genio!

El miedo a morir

Publicado: 1 abril, 2015 en Humor, Lecturas, Reflexiones
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Observas conductas y costumbres del pasado y todo sigue el mismo esquema que tenemos hoy: la gente precisaba y precisa leyendas para hacer sus vidas más amenas y más esperanzadas.
Algo con plena vigencia hoy día.
Solo cambian los formatos y la velocidad con la que se extienden las leyendas. Lo oral de hace unas décadas atrás, contra lo electrónico y fulgurante de hoy (las mentira y bulos que circulan en internet en forma de videos o artículos, son mayoritariamente aceptados como «verídicos»).
Lo que no varía es el miedo a la muerte y la necesidad de creer que morir es vivir de otra forma, en otro plano.
De hecho, no hay otro motivo que el hombre evolucionará más allá de ser un simple simio, que el miedo y la conciencia de que ha de morir.
Si los leones hubieran sentido ese temor, seguramente muchos de ellos tendrían cátedras en distintas universidades con caries en los colmillos y una cuidada melena.

La Barbie y los próceres de la sociedad

En Telegramas de Iconoclasta.

Viaje al futuro

Publicado: 31 marzo, 2015 en Humor, Lecturas, Reflexiones
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Desgastado

Si tengo suerte y trasciendo, un día alguien me verá en una foto así: desgastado, desleído y difuminado por el tiempo.
Tal vez me encuentren en un puesto ambulante cuyo propietario es uno de esos coleccionistas que rebuscan entre los restos de las casas abandonadas y venden fotos antiguas por unos céntimos la decena.
Y pudiera ser que alguien tome mi imagen entre sus dedos y observe el desgaste. Intentará trasladarse al tiempo en el que viví y no entenderá porque me hice mi propio retrato de Dorian Gray desgastado y devastado.
Y concluirá que hay mejores cosas en las que pasar el tiempo mientras lanza la foto a una lado para elegir otra mejor.
Posiblemente sea un contumaz optimista y mi imagen una incómoda prueba de lo que le espera.
Es una forma de viajar al futuro y seguir molestando.
No se librarán fácilmente de mí.

Decadencia

Publicado: 30 marzo, 2015 en Humor, Lecturas, Reflexiones
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Decadencia

La gente muere, y después las casas que los cobijaron. Decadentes como el pelaje triste de los animales que han perdido a su amo, a su amigo.
O las abandonan, hay casas mejores, donde no ha no muerto nadie, donde en las paredes no aparecen manchas de penas y añoranzas.
Con mejor aislamiento térmico, con mejores servicios. Más baratas de mantener.
Ya nadie se acuerda que esas viejas habitaciones y escaleras se construyeron con ilusión, habían sueños subiendo ruidosamente las escaleras, eran refugio de frío y calor, de viento y lluvia. Allí se amaron y sangraron.
Viejas paredes revestidas de mentiras y dolorosas verdades. El olor a leña y cocinas de carbón está metido entre las piedras de sus muros.
No se hicieron pensando que un día se derribarían, por eso se hacen viejas y decadentes.
Los edificios modernos son fáciles de derribar por normativa urbanita y con ellos, la miseria que contienen.
Viejas casas, ostentosos museos de la cotidianidad, de la vulgaridad… No habían gentes mejores entonces, como no las hay ahora. Solo sueños rotos, sueños de infancia que la edad hace imposible. Y ellas son el vergonzoso testimonio de los castillos de arena.
A veces la muerte alcanza a lo que nunca estuvo vivo; pero contuvo vida.

Habladores

Publicado: 29 marzo, 2015 en Humor, Lecturas, Reflexiones
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Habladores

¿Por qué hablan tanto y tan rápido?
Me estresan, no entiendo.
Tal vez es el horario de verano, una hora robada al cuerpo. Tienen que desahogarse.
Pero es agradable, pienso con cinismo que mejor así. Me hace invisible, mientras hablen entre ellos, no me molestan a mí.
La misantropía siempre presente… Los hay que tienen a Pepito Grillo como conciencia y yo, me tengo a mí mismo.
(Aunque no lo parezca, en esa mesa estoy sentado y fumando)

La crisis y el pensamiento_01

Entonces no hay salvación, nadie quiere ensuciarse con la mierda de otros, sería injusto. No procede.

Pablo reflexiones

Me hubiera gustado tener la capacidad de llorar, no ser tan fuerte.
¡Maldita fortaleza que no aporta consuelo alguno!
Las lágrimas se convierten en ira antes de brotar y siento que voy a estallar y ensuciar el mundo con mis restos.
Y sale un poco de sangre por el grito desgarrador que hace mierda la garganta.
Una lágrima solo, una pizca de humanidad me haría sentir bien en este lugar, en este tiempo, porque hay cosas por las que llorar. Hay cosas por las que emocionarse si se es humano.
Pero no… Ni llanto ni emoción, solo un frío desprecio, una mirada torva que asusta al viento.
Como si no fuera conmigo todo ese dolor.
Toda esta prisión.