Las cosas más hermosas se pronuncian en voz baja, en un susurro, con los labios pegados al oído amado; para que el aire y sus seres no tengan tiempo a corromper las palabras creadas en un corazón sellado a prueba de moralidad y falsas bondades.
En voz baja
Publicado: 6 junio, 2013 en ReflexionesEtiquetas:Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
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