Lo mejor del primer día del año es el silencio por las mañanas.
La chusma no quiere despertarse y enfrentar el nuevo día del nuevo año. Sienten vergüenza de todos los deseos que pidieron con cada uva la noche anterior.
Tienen miedo a la decepción, callan somnolientos y medio borrachos en la cama para no abrir los ojos a la decepción de lo que no es nuevo ni desconocido.
Pero eso ya se sabía ¿no?
¡Venga, arriba capullos! Hay que fumar, un nuevo cigarrillo es lo auténticamente real y novedoso.
MDLM (más de lo mismo)
Publicado: 1 enero, 2014 en Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
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