Que dios esté o se le considere en el cielo, es una forma de negar la posibilidad de alcanzar el paraíso que requiere muchas confesiones y limosnas.
No tener alas es un serio handicap.
Es tonto decirlo de tan obvio que resulta; pero alguien consideró a alguien demasiado estúpido hace mucho tiempo.
Y acertó.
Porque todos son más felices que mierda en bote sin sus alas.
Y Satanás es un vulgar topo…
Dios y el cielo
Publicado: 4 marzo, 2015 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant
0