Porque los mundos que YO creo son mejores.
Porque las emociones que YO creo son más intensas.
Porque Yo sé más que Dios si existiera.
Porque para hacer semejante mierda con la humanidad, no hacía falta un dios.
Archivos de la categoría ‘Conclusiones’
Yo soy Dios
Publicado: 1 julio, 2015 en Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, música, Ultrajant
Tanta vida
Publicado: 27 junio, 2015 en Conclusiones, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, música, Ultrajant
Hay tanta vida ahí que avergüenza la poca que hay en mí.
Soy una mierda.
Yo quiero morir ahí, arrastrarme entre toda esa vida y encontrar una sombra donde dejar que el corazón se detenga.
Es la catedral de la vida misma. No es que quiera más, no quiero un segundo más de vida de la que sé que me queda; es que esa vida profunda, alta, espesa, hermosa, me dice que vaya, que ya no hay nada ahí donde me parieron, que vuelva allá donde siempre debería haber estado.
Es cruel y es hermoso el rumor de las hojas que llaman a descanso, a muerte.
Si creyera en algo, rezaría por tener fuerzas cuando llegue el momento para morir ahí.
Si supiera cuando, acamparía unas horas antes, y moriría sin que nadie lo supiera.
Anónimo y oculto.
Y un petirrojo animándome a cerrar los ojos.
Es preciosa la muerte.
Hermosa…
De lo tosco y la naturaleza
Publicado: 25 junio, 2015 en Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, música, Ultrajant
El sarcasmo de mí mismo
Publicado: 24 junio, 2015 en Chusma, Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, música, Ultrajant
Sois mi envidia
Publicado: 24 junio, 2015 en Chusma, Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, música, Ultrajant
¡Ah… cornudos y cornudas!
Ya me gustaría a mí tener una vida intensa como la vuestra y no ser tan asquerosamente libre.
Porque es muy triste vivir una existencia tan plana como la mía.
Me río; pero es pura amargura. Lo juro.
Porque a pesar de vuestras astas, creéis en la pureza de vuestro amor.
Me río por pura envidia, es solo un acto traicionero de mi histérica tristeza.
Tenéis una vida plena y sobre todo rica, porque el marfil se cotiza a buen precio.
Me sigo riendo de pura rabia, soy ponzoñosamente envidioso.
Que me parto…
Pinche Jesús
Publicado: 23 junio, 2015 en Citas, Conclusiones, Humor, Lecturas, Manuscritos, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, música, Ultrajant
Plegaria a las nubes protectoras
Publicado: 22 junio, 2015 en Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, música, Ultrajant
Tapad el sol.
No dejéis que haga foco en mí.
No quiero ser evidente, quiero ser siempre mediocre, alguien a quien nadie mira.
A nadie interesan mis errores. O mis actos.
Hacedme gris, más gris.
Ocultad el sol, nubes, haced sombra impenetrable de la maleza. Ocultad al mundo el coito post mortem, que nadie vea como jodo con la muerte.
Como se la meto con mi alma negra empujando.
Que nadie vea el tajo en la ingle, que deja una femoral abierta como una fuente.
Que sus últimas gotas de sangre bombeadas por su corazón, sean íntimas, solo para mí.
Que nadie vea su coño inerte y sin sangre deformado por mi pene infectado de mi propia mente.
Nubes amigas, ocultad toda esta miseria que no me avergüenza de mí mismo. Dadme vuestra protección, lo habéis visto todo; yo asesino poco, no soy una gran tragedia bajo vosotras.
Ocultad sus pezones sin vida, erectos por el frío de la muerte.
Está hermosa…
Ocultad el sol, que no evapore la sangre y el semen de sus muslos.
Ocultad mi boca lamiendo su ingle mutilada, la sangre ya espesa que en pequeños borbotones finales ha bañado su coño.
Ocultad a la bestia con el manto de la mediocridad.
Dadme sagrada protección. Soy la verdad más pura, la naturaleza menos contaminada.
Dadme la necesaria protección, yo pongo la alevosía, la intención, la insania y el miedo.
Ocultad los escarabajos que se meten en su boca abierta por el dolor y el terror. Y las moscas que se posan en sus pupilas sin que los párpados las defienda.
Sus bragas blancas ensangrentadas en sus tobillos.
Mi pene cubierto de sangre, aún palpitante.
Mis nubes, hermosas nubes, dadme la serenidad y protección necesarias para asesinar más, para hacer de mi enfermedad legado de la humanidad.
Monumento de locos.
Soy hijo de la tierra, más que nadie. Yo le regalo mi obra, en ella descansa mi perfecta y descontrolada insania.
Mirad mi obra, os la brindo, preciosas nubes.
Buenas noches nubes, buenas noches estrellas.
Buenas noches sol de mierda, no salgas nunca, delator de lo obsceno y de la pornografía de los muertos.
Solsticio de verano
Publicado: 21 junio, 2015 en Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, música, Ultrajant
Aún no entiendo ese ansia por celebrar el verano.
Conjeturo que se debe a que los seres humanos necesitáis, al igual que los perros, una fecha que os indique la temporada de follar y reproducirse.
Porque otra gracia no le veo a vuestra alegría. Llevo tanto tiempo entre vosotros, que vuestros ritos reproductivos me hacen bostezar ostentosamente.
Tanto, que tengo que buscar fechas en el calendario para meterla con dignidad, lejos de vuestras temporadas de celo.
Seguramente las putas harán promociones por descuento y los moteles promocionarán sus suites sintéticas y ordinarias a precios populares.
Papás y mamás enseñarán a sus hijos el mete y saca en vivo, en el calor del hogar.
Me parto…
Si estáis calientes es porque el sol da más duro ahora, y sois sugestionables, idiotas.
Que se os ha de explicar todo.
Cristo debería haber trabajado de palanganero en un burdel y al menos no lo hubieran crucificado con toda esa ignorancia de porque tenía que morir por lo seres humanos y salvarlos de toda esa basura.
Buen solsticio, que os sea muy cremoso.
Iconoclasta
Algo de vanidad
Publicado: 21 junio, 2015 en Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, música, Ultrajant
No me canso de la montaña, de mi cita diaria con ella.
Y a veces pasa que temo ser desconsiderado con el resto de los seres.
Debería dedicar más cariño y atención a otras cosas.
-Ya llegará el momento -les digo a todas las cosas y a mí mismo.
No seais impacientes.
Ahora el vanidoso soy yo.
Y vosotros los ignorados.
La vida es un mierdoso partido de tenis.
Y no siempre gana lo mejor, a veces es suficiente con ser lo peor.
Y lo peor, esporádicamente, sufre ataques de suerte que no sabe hacer con ella.
Y así, han dado las tres de la tarde y no tengo hambre, ni ganas de volver.
De hecho no sé si en algún momento debo de volver o se trata de partir. Como si siempre hubiera estado aquí y la boca del túnel que hay en el camino fuera la única opción.
Misticismo de mierda…
Ahora no puedo atenderos cosas ajenas, aunque quisiera no podría. Soy un hombre ocupado.
Tal vez luego, tal vez cadáver.
¿Si se tiene un cáncer se puede padecer otro? ¿Uno no te inmuniza de otros? Es que lo bueno no toca; pero lo malo…
Aún así, es mejor que me caiga el sol que la monotonía.
Hermosa maniquí
Publicado: 20 junio, 2015 en Absurdo, Conclusiones, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:absurdo, Óscar París, serie: La Fiestas de mis Manikkis, vacío
Fotografía de: © Óscar París, serie: ‘La Fiesta de mis Manikkis’.
Texto: Iconoclasta
Prólogo:
Tuve la inmensa suerte de que Óscar, el autor de la fotografía, me pidiera un texto para cualquiera de sus obras de arte, y elegí ésta.
Como autor, siempre me sorprende lo que leen e interpretan los demás, hay veces que está a años luz de distancia lo que pensaba comunicar de lo que entienden los lectores.
Espero que si así le ocurre a Óscar, sea grato y este texto no le defraude.
Un saludo, amigo Óscar, gracias por el privilegio de poder poner unas letras a tu arte.
Iconoclasta / Pablo López Albadalejo
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Te observo y me veo a mí mismo, hermosa maniquí.
Vacía maniquí…
Siento pena por ti, por lo que algún día fuiste, por lo que no serás.
Yo no siento pena de mí, aún me queda la capacidad de sentir asco por mí y por un lugar que apesta a mil injusticias, a mil idiotas que son premiados por el hecho de serlo.
Estás vacía como yo, perdimos la capacidad de amar, la capacidad de enamorar, la de admirar y nos dimos cuenta de que nada valía demasiado.
Y la bendita indiferencia nos infectó y nos hizo insensibles.
Nos condenaron con un extraño sortilegio de indiferencia.
Vacío… Tanto como lo que hay bajo las ropas que luces.
Y las que luzco yo.
Ahora observamos seres que pasan ante nosotros como estelas, como borrones, que no nos importan. Solo miden tiempos como un reloj al que no prestamos demasiada atención.
No importamos, no importan…
Está bien, es el equilibrio del vacío.
Y el vacío excluye el dolor, ya hubo demasiado, bella y coqueta maniquí.
Es hora de ver ráfagas de seres sin importar qué hacen o donde van.
Donde mueren o donde viven.
El escaparate de la indiferencia, el ropaje de lo vacío.
Somos un monumento extraño.
Una indolora condena.
Iconoclasta








