
Archivos de la categoría ‘Humor’
Invierno cruento
Publicado: 15 noviembre, 2015 en Absurdo, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas
El invierno es imbatible. Nada puede contra él.
En las tardes de los domingos convierte las calles en cementerios con nichos iluminados.
El invierno arrasa el ánimo de los humanos en sus últimas horas de libertad y hace unas calles bella y desoladoramente vacías.
Es curioso como el desánimo de los demás es mi placer y salgo a pasear como si el vacío fuera mi íntimo amigo.
También ocurre al revés, demasiadas veces, en las que el placer de la humanidad es mi desdicha; pero ahora no importa, en este banco helado, en este paseo congelado por el frío y la soledad, sonrío yo. El mundo es mío.
Cuando eres perdedor profesional, los pequeños placeres se convierten en sangrientas victorias.
Ahí va la sonrisa herida por un final feliz que no tendré.
¡Ja…!
Ni vecinos ni barbas
Publicado: 15 noviembre, 2015 en Amor cabrón, Conclusiones, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas
Tiene importancia cada una de tus risas y cada uno de tus disgustos. Porque cada cosa que conozco, en cada acto que te vivo, me acerco más a ti.
Te amaría si fueras genocida.
Soy cada día más tuyo con tristezas, iras y risas, mi amor.
Pero ya sabes aquello que se dice del remojo y de las barbas del vecino ¿verdad?
Yo también puedo ser voluble.
¡Cómo te quiero! Ríe, mi amor. No hay vecinos ni barbas, solo tú y yo.
Incluso trágicamente tú y yo, mi vida.
Cumple años Kumi Kōda
Publicado: 13 noviembre, 2015 en Citas, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas
El límite elástico
Publicado: 12 noviembre, 2015 en Amor cabrón, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas
Detengo los dedos en el elástico que hace frontera con la piel del deseo.
De algún modo sé que he de esperar el suspiro, la contracción de los músculos, el abdomen que se retrae en una invitación que ella no controla, los labios que se entreabren con la lengua rozando los dientes, los pechos que se ofrecen en un acto tan obvio que dan ganas de aullar.
Aún no sé cómo puedo tener inteligencia para gestionar toda esa sensualidad, no entiendo como consigo abrirme paso con precisión a través del elástico que marca el límite de la lujuria.
Es tan pequeño mi cerebro…
Solo sé que no habrá retorno cuando el elástico se encuentre encima de mis dedos y rocen la piel oculta. Cruzada la frontera del territorio de su coño, también cruzo la del atávico deseo.
Adiós a la inteligencia si una vez la tuve.
Yo solo quiero su coño y su cuerpo entre mis brazos.
Luego no sé que ocurrirá…
No tengo inteligencia para saber más allá del límite de su braguita.
¿Vivir sin amor?
Publicado: 11 noviembre, 2015 en Amor cabrón, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas
Sé qué es el amor porque conozco el odio y el asco.
Hay quien dice que no se puede vivir sin amor. Yo digo que es mentira; la intensidad del odio te lleva a respirar grandes bocanadas de aire.
Quien no imagina vivir sin amor comete un acto de ingenuidad.
No es que sea mentira lo del amor y la vida; pero no ha conocido el odio.
Y el odio no es nada desdeñable.
Y si además le añades sexo ¿para qué quieres amor?
No hay para tanto
Publicado: 8 noviembre, 2015 en Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas
Un humano mata a otro humano… ¿Y qué? No es un hecho extraordinario, por repetición ocurre lo mismo que con la mentira y la ignorancia: es tradición y no se debería considerar delito.
Eso sí: que el matador pague limpieza, recogida e incineración de la pieza que ha matado.
Que los cadáveres apestan cosa mala.
Cumple años Rebecca Romijn
Publicado: 6 noviembre, 2015 en Citas, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas







