
Cumple años Natalia
Publicado: 11 diciembre, 2015 en Citas, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,
AC – DC
Publicado: 10 diciembre, 2015 en Conclusiones, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:ensayo, reflexiones, religión, historia, biblia, jesucristo, mentira, ignorancia, oscurantismo, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Ultrajant,
Jesucristo y los siete enanitos

No es el nombre del grupo de rock heavy de los ochenta del siglo pasado. Me refiero a la forma de datar los tiempos de la historia según fuera antes y después de Cristo.
Esta forma de dividir las distintas épocas es una convención. Es el pago que tuvo que realizar la ciencia a la religión para poder enseñar y avanzar en conocimientos.
Porque si no fuera por esta división temporal, la iglesia hubiera quemado muchos herejes que no lo eran, como era su costumbre hacer hasta que las ciencias y la enseñanza comenzaron a estrangular la ciega fe.
Negar los progresos tan evidentes de las ciencias y las humanidades, cuando la capacidad de leer y escribir estuvo al alcance de los humildes, hubiera sido un camino directo hacia la rebeldía.
A Dionisio el Exiguo, un monje del siglo VI en el año 525, le ordenó el papa Juan I, poner fecha al nacimiento de Jesucristo. Y un fanático organizando la historia, es el peor negocio que pueda haber.
(Me gusta pensar con una sonrisa astuta, que el 525, es la fecha de creación de la biblia)
Jesucristo no existió, creer en él es un acto de fe. No hay documento alguno que lo nombre. Y los evangelios, son simples lecturas mitológicas (mucho más dulces que el antiguo testamento) como lo son las sagradas escrituras de Homero y Virgilio.
Así, que el antes y después del nazareno, es una convención como la de los colores de los semáforos: alguien eligió rojo para parar y verde para andar.
Nada más.
Sin embargo, esta datación mantiene la fe del ignorante con rango académico: hace creer a la gente sin demasiadas inquietudes intelectuales que Jesucristo tiene respaldo histórico, que es una figura verídica.
Es el más craso error.
El carbono 14 hace mucho que tumbó muchas mentiras, muchas reliquias y mucha ropa sucia.
Yo y los curas, sabemos muy bien que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad a los ojos del rebaño.
Cuando falla la fe, siempre quedan los OVNIs para saciar las necesidades de esperanza de los seres humanos. La esperanza para escapar a una vida plana, llena de mediocridades e incomprensiones.
Y es que el intelecto se ha sobrevalorado mucho en la especie humana, por rarezas como Einsteins, Da Vincis, Miguel Ángeles, Hawkins y Galileos.
Ellos no representan la capacidad intelectual de la humanidad, son honrosas excepciones.
Por otra parte, la figura de Jesucristo, no se creó para salvar al hombre (redimirlo de su propia estupidez), cualquiera que haya leído la biblia con un mínimo de comprensión, sabrá que el viejo testamento es un compendio de amenazas y glorificación del asesinato, la exterminación, la ira y la esclavitud. Es el manual del perfecto dictador o tirano.
La biblia es clara y tajante, no tiene misterio alguno en su apología del miedo y la esclavitud. Tiene como fin la opresión y el sometimiento de un pueblo sobre otro.
Por eso es necesario que la lea un cura, que convierta esas afirmaciones y mandatos maquiavélicos en dulces eufimismos (en puras mentiras) para la ignorante masa humana.
Es deber del sacerdocio esconder el verdadero fin y propósito de las enseñanzas: que el esclavo respete al amo.
Porque «los hombres son de dura cerviz», dice tantas veces la biblia en nombre de Yahvé, el dios que se llama a sí mismo «celoso». Iracundo hasta el vómito.
Se necesitaba una figura que diera algo de bondad y dulcificara tanta miseria.
Así es como se inventó al personaje Jesucristo.
El día de navidad es una fiesta pagana, que celebraba el solsticio de invierno: indios coitando en las playas o frente a hogueras que los mantenga «calientitos» y embriagados con los hongos de sus regiones geográficas.
Como siempre han hecho todas las religiones, adaptaron las fechas clave de celebraciones populares para que el pueblo tuviera sus dosis periódicas de alegría. Las grandes religiones han gobernado el planeta durante miles de años, solo en época moderna se han constituido gobiernos laicos.
Es por así decirlo, como el tambor que alegra las horas al remero esclavo de las galeras.
Hoy además, están los deportes de masas y sus estrellas compitiendo con Jesucristo. Lo laico se va imponiendo poco a poco; pero en modo alguno van a ceder parte de su poder los privilegiados que nacieron con suerte.
Así que se puede decir que la clasificación en Antes y Después de Cristo, es una prostitución que tuvo que aceptar la ciencia para no ser aplastada por la religión, cuando en las manos de los curas, estaba el matar a cualquier ciudadano del mundo que no les besara el culo.
Hoy día hay referencias reales y precisas para datar la historia. La ciencia sigue arrastrando la miseria de la fe ciega y los ciudadanos siguen pensando que si hay un antes y después de Cristo, es que existió semejante individuo, semejante cuento.
Siguen engañando a los niños con esas ridículas fechas.
Y así se eterniza la ignorancia y se alimenta esa mentira repetida durante tantos miles de años.
No es casualidad, que la iglesia gaste ingentes cantidades de dinero en excavaciones arqueológicas, buscando aunque sea un miserable rastro de la existencia del nazareno. Las ventas de las nuevas biblias, quintuplicarían los beneficios de las grandes multinacionales en dos semanas.
Si se repitiera mil veces que Cristo se crió con siete enanitos en una cabaña de un bosque, la chusma pondría los nombres de los enanitos de Disney a sus hijos.
Es todo tan previsible, es tan sencillo en su burda ejecución, que me parece imposible que pueda pisotearse lo obvio argumentando mentira sobre mentira y nadie le preste demasiada atención.
La mentira de hoy, son los trabajadores y docentes del mañana.
Y el oscurantismo está matemáticamente codificado en las sintonías de los programas de telebasura.

Iconoclasta
A toda velocidad
Publicado: 9 diciembre, 2015 en Absurdo, Chusma, Conclusiones, Histéricas, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,

Viendo algunas indicaciones que nada tienen que ver conmigo (pero que es inevitable que tengan una reacción metafísica en mi mente compleja), dan ganas de ser el Correcaminos. O en su defecto, que me aten una sarta de latas de conservas vacías en el culo, a ver si me asusto al igual que los perros víctimas de los niños de lugares rurales y deprimidos; y conseguir así una velocidad de crucero decente.
Porque ser pobre no es garantía de ser buena persona. Por ejemplo yo, que mato ratas a bocados por pasar el rato, ya que no puedo batir récords ferroviarios.
El plumaje humano
Publicado: 8 diciembre, 2015 en Chusma, Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,

Hay tanta soledad en algunos momentos, que llego a pensar que he perdido la voz.
Y sonrío muy astuto ante la posibilidad de un mutismo. Es liberador.
Va en contra de lo social y la comunicación, pero cuando has pasado las tres cuartas partes de la vida asintiendo a hipocresías y sandeces, se agradece la disfunción comunicativa.
A veces oigo a patos y cuervos discutir y pienso en qué momento los humanos perdieron las plumas.
Vocabulario de idiotas
Publicado: 7 diciembre, 2015 en Chusma, Citas, Conclusiones, Histéricas, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,

Una vez se han aprendido unas cuantas palabras raras (cuando se han dado cuenta de que los emoticonos no acaban de concretar sus simples ideas), pseudo-científicas, o simplemente inusuales, ya están preparados para escalar puestos en la sociedad, tanto en la índole laboral como en la político-religiosa-militar (sobre todo esta última).
Y es que no hay tiempo de enseñar al ignorante (es sabido que a todos los tontos se les aparece la virgen de forma sorpresiva). La injusta suerte que gozan es como el horizonte de eventos de un agujero negro, no hay marcha atrás y se traga la poca inteligencia que tenían en cuanto toman posesión de sus cargos, quedando solo un azar injusto con los que tienen algo de ética y cierta cultura de lectura.
Y es sabido que entre idiotas se besan el culo.
Seguirán teniendo toda la suerte del mundo silabeando con indecisión y soltando sus ignorancias en muchas conferencias, como es el caso de los presidentes eméritos.
El impreciso amor
Publicado: 6 diciembre, 2015 en Amor cabrón, Lecturas, Maldito romanticismo, Manuscritos, Sin categoríaEtiquetas:Amor cabrón, Iconoclasta, manuscrito, Pablo López Albadalejo, Ultrajant
Feroz
Publicado: 6 diciembre, 2015 en Amor cabrón, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,

No te rías cuando te digo que me la pones dura.
Dices que soy tierno.
A pesar de todas mis obscenidades. Me quieres demasiado, mi adorada.
Yo quería ser feroz…
Amándote me salen las cosas maravillosamente al revés.
Te voy a arrancar ese sujetador negro a bocados, maldita.

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Publicado: 6 diciembre, 2015 en Absurdo, Conclusiones, Humor, Lecturas, Reflexiones
Etiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,
La plañidera de la tierna muerte
Publicado: 5 diciembre, 2015 en Absurdo, Conclusiones, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,

Caminar despacio es tener tiempo para ver la vida volar y arrastrarse, corretear, zumbar y desmembrarse en lluvias de hojas. Es ver la muerte cada día, en pequeños seres que apenas se dejan ver.
Con un escalofriante detalle de trillones de megapixels.
Seres que te das cuenta que existían por su cadáveres que inspiran una inusitada ternura. Pensaba de una forma instintiva, que la ternura y la inocencia están a salvo de morir.
No han hecho nada malo.
¿Por qué me parte el corazón la tierna muerte? La muerte tiene una delicadeza excepcional, debe amar mucho a quien se lleva en estas montañas.
Parece que están dormidos, que han muerto en un sueño sereno y feliz. Yo he visto la muerte en otros lugares y no es así. Es despiadada, es un golpe en la cabeza que te deja vivir el instante necesario para que sepas que es cuestión de segundos que se acabe todo pensamiento tuyo.
Pero aquí, entre las montañas, es como si se relajara, como si acariciara el lomo de los animales y les dijera: «Ven conmigo, pequeño, ya estás cansado. Ahora tienes que dormir».
Y sí, parecen dormiditos.
Quiero que haga eso conmigo cuando estoy cansado, cuando duele la vida, cuando hay esa tristeza por las pequeñas tragedias de todos los días.
Quiero que me diga: «¿Nos vamos ya? ¿Verdad que ya has tenido suficiente intensidad?» Y morir dulcemente también con un cigarrillo consumiéndose entre mis dedos.
Mientras llega el momento, no dejaré de pasear despacio asombrándome y emocionándome por trascendencias sutiles y peludas.
He aprendido a ver la vida y la muerte. A amarlas ambas, con admiración y ternura.
Tal vez yo sea el cortejo fúnebre con mi caminar lento y pesado, la plañidera de los seres muertos que son ignorados.
Es un oficio bonito, nunca pensé esa posibilidad.
La hermosa soledad con muerte se paga.
Es un precioso trato.
Cumple años Brooke Adams
Publicado: 4 diciembre, 2015 en Citas, Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Humor, Iconoclasta, Música, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, romanticismo, Ultrajant,

