Flotantes y bellas grisenterías. A veces el color barre la belleza de la textura y su intimidad.
Porque no puedes evitar acariciar la textura.
su piel, su amada piel, su desesperante piel…
Y sentir un gemido propagarse entre los dedos como monocromática correspondencia de amor sin sobresaltos, serena como las almas sin cuerpo.

Foto de Iconoclasta.

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