11539822_1569165986683789_516136392_o

Fotografía de: © Óscar París, serie: ‘La Fiesta de mis Manikkis’.
Texto: Iconoclasta

Prólogo:
Tuve la inmensa suerte de que Óscar, el autor de la fotografía, me pidiera un texto para cualquiera de sus obras de arte, y elegí ésta.
Como autor, siempre me sorprende lo que leen e interpretan los demás, hay veces que está a años luz de distancia lo que pensaba comunicar de lo que entienden los lectores.
Espero que si así le ocurre a Óscar, sea grato y este texto no le defraude.
Un saludo, amigo Óscar, gracias por el privilegio de poder poner unas letras a tu arte.
Iconoclasta / Pablo López Albadalejo

————————————————————-

Te observo y me veo a mí mismo, hermosa maniquí.
Vacía maniquí…
Siento pena por ti, por lo que algún día fuiste, por lo que no serás.
Yo no siento pena de mí, aún me queda la capacidad de sentir asco por mí y por un lugar que apesta a mil injusticias, a mil idiotas que son premiados por el hecho de serlo.
Estás vacía como yo, perdimos la capacidad de amar, la capacidad de enamorar, la de admirar y nos dimos cuenta de que nada valía demasiado.
Y la bendita indiferencia nos infectó y nos hizo insensibles.
Nos condenaron con un extraño sortilegio de indiferencia.
Vacío… Tanto como lo que hay bajo las ropas que luces.
Y las que luzco yo.
Ahora observamos seres que pasan ante nosotros como estelas, como borrones, que no nos importan. Solo miden tiempos como un reloj al que no prestamos demasiada atención.
No importamos, no importan…
Está bien, es el equilibrio del vacío.
Y el vacío excluye el dolor, ya hubo demasiado, bella y coqueta maniquí.
Es hora de ver ráfagas de seres sin importar qué hacen o donde van.
Donde mueren o donde viven.
El escaparate de la indiferencia, el ropaje de lo vacío.
Somos un monumento extraño.
Una indolora condena.

Iconoclasta

Somos desierto

Publicado: 20 junio, 2015 en Conclusiones, Humor, Lecturas, Reflexiones
Etiquetas:, , ,

árbol pelado

Cabrón… Quisiera ser como tú, lucir mis pocas hojas y mi sequedad contra todo el exuberante verde. Alardeando sin decoro de no ser un grande. No permitiendo a extraños que tengan motivo para cobijarse bajo una sombra protectora. Somos un desierto en lo frondoso.
Somos esqueleto y rudeza.

La diosa y la bestia

Publicado: 20 junio, 2015 en Amor cabrón
Etiquetas:, ,

La diosa y la bestia

Me bañaré de la vida y la muerte que hay en la naturaleza.
En la íntima fronda de las montañas.
Y en mares de salvaje pureza, donde los peligros son transparentes y la belleza ondulante.
Lo quiero todo: hambre y comida, sed y agua, el canto de los pájaros y el silencio de los escorpiones. La velocidad del tiburón, el chac-chac de un cangrejo.
Quiero fundirme entre lo vivo y lo muerto, y arrastrar mi pene hambriento de ti, por las toscas cortezas de pinos y robles. Quiero castigar a la bestia, hasta encontrar el íntimo e insondable reposo de tu carne.
Hacer surcos en la arena y herir mi rabo endurecido en arrecifes cortantes.
Me enloqueces, haces aberrantemente obscena mi locura.
Quiero amarte en la espesura y a cielo abierto, con el sol ardiendo en nuestras pieles.
Es mucho pedir, lo sé; pero jamás he estado tan adentro del planeta como ahora. Jamás he deseado tanto llevarte de la mano a profundidades y superficies.
Ser libre y salvaje amándote. Libre de escrúpulos, usaré cada trozo de tu piel. Morderé.
Sin freno, sin cordura.
No puedo ni quiero desear menos, mi amor.
Quiero lamer tu cuerpo de bronce esculpido por antiguos clásicos, quiero pasar mi lengua por tus partes más blancas, más pálidas, más urgentes.
Dijéramos que no queda en mí ya inteligencia, solo es un instinto cargado de amor y deseo.

La inteligencia quedó allá enterrada entre un decorado de hormigón y cristales. La destruí, la pulvericé.
Dijéramos que te amo brutalmente.
Patológicamente dirían los cuerdos.
Patológicamente para mí, porque cuidaré tu cuerpo y tu alma, y seré el oso guardián de tu vida. Una esfinge con la entrepierna palpitando como un corazón más.
Las diosas tienen animales para su protección, yo soy uno, úsame como un cerbero con un pene entumecido y colapsado de sangre, diosa.
Bautízame con tus muslos en mis fauces y clava tus uñas en mi piel, arranca mi pelaje cuando tu respiración se colapse por el lujurioso embate que arqueará tu cuerpo cubierto de diamantes de sal.
Quiero meterme profundamente en tu carne, porque es mi bosque y es mi mar.
Eres una isla en un mar turquesa, eres un cielo azul que pinta la arena blanca creando otro cielo, otro imposible, otro milagro…
Eres naturaleza y yo soy tu creación. Eres responsable de mí, no me dejes fuera de ti.
Yo te lo ordeno, yo te lo pido, yo te lo ruego. Las bestias no lloran, no dejes que pierda la dignidad de la ferocidad, porque es lo único que queda en mí.
Deja que cubra lo más pálido y lo más íntimo de ti, dame ese privilegio.
Antes de morir si pudiera ser, soy una bestia que devora los segundos sin control.
Soy el tiburón, soy el lobo, soy el delfín y soy el ciervo. Soy la crueldad y la ternura.
Soy un producto de la naturaleza y tú eres su personificación.
Me lo dice mi cerebro antiguo y pequeño; como el jardín zen que con solo una piedra y una línea en la arena, alcanza tras muchos años la perfección absoluta y la paz de quien lo creó.
He llegado a lo más elemental, me he reducido a esencia pura.
Quiero penetrarte profundamente hasta acariciar tu alma y devorarla… Ser tu Fausto animal y hacernos inseparables.
Que se pudra el planeta cuando te arranque de sus brazos para cubrirte con los míos, para invadirte hasta dudar de la existencia.
Eres mi Naturaleza, sin ti soy mierda.
No puedes no amarme.
No puedes…

f4b59-ic6662bfirma
Iconoclasta

No soy nadie

«No soy nadie, no soy nadie, no soy nadie…»
«Bon jour»
«A ti con nosotros»

(El Exorcista, William Friedkin, 1973)

En principio creía que era un grupito de harekreshnianos haciendo proselitismo, pero no decían «hare krishna» con cadencia autista.
Me acercaba, pero aún no veía nada. Y pensé en una congregación budista, que son más metafísicamente silenciosos; pero musicalmente inquietos.
Tampoco.
Forofos de un equipo de fútbol no eran, porque se tiran pedos, eructan y emiten sonidos de deficiente mental con asma.
Cada vez estaba más cercano el origen de esa cacofonía en plena montaña.
Era una manifestación de putas, bolleras y maricas celebrando algún orgullo.
Y decidí que mi inteligencia y poder deductivo estaba por encima de la media. Soy asaz inteligente y perspicaz.
Pues no, era una manada de vacas en un prado cercado. ¿Para qué los cencerros? ¿Por qué hay vacas en el campo?
Están completamente ilógicas las razas humanas rurales.
Con la cantidad de estupideces que hay gratis, van y plantan vacas vivas…

Araceli Gonzalez

En Telegramas de Iconoclasta.

El poder con «j»

Publicado: 18 junio, 2015 en Absurdo, Humor, Lecturas, Reflexiones
Etiquetas:, , ,

Reflexiones redes def

Me froto con los restos fermentados de muertos y grasas succionadas de gordas y gordos que almacenan como deshechos hospitales y clínicas de belleza.
Me dijeron que era lo mejor.
Y cuando tienes dinero, has de pagar lo más selecto, porque morir rico y vivir miserable es un mal plan.
Me enjuago con sangres tibias, que también compro. Hay tantos niños sin padres y padres que necesitan dinero en el mundo… Solo hay que poner anuncios y te venden a sus hijos porque tienen muchos y una buena capacidad conejil para reproducirse. Por otro lado, hay tantos bebés pudriéndose en arrozales y campos de caña, que no pueden ocultarlos.
Es un mundo maravilloso si tienes dinero.
Ocurre que a veces no tengo suficiente sangre para aclararme tanta grasa de mierda, hay lípidos de gente de mala genética que necesitan al menos quince litros de sangre para dejarte limpio.
Entonces tengo que llamar al jefe de policía.
Y matan cinco o seis humanos más.
Usar seres humanos y literalmente exprimirlos, es la máxima expresión de poder.
Os lo recomiendo.
El poder reside en quien vive, ergo es necesario matar muchos seres, grandes o pequeños, da igual, para que el poder se haga cada vez mayor, casi sagrado.
Y yo ya soy Dios.
Seguramente pensáis que no merecéis morir; pero reflexionad: estáis condenados a morir tarde o temprano, cuanto antes salgáis de este valle de lágrimas que es la vida, antes empezaréis a disfrutar del paraíso.
Y dejad que vuestras hijas, sobre todo si están muy desarrolladas, vengan a mí.
Con Tío Dios… Las haré madres a todas y por lo tanto, sagradas madonas.
Os las cuidaré bien mientras os pudrís en la tumba, que los gritos de placer que les arranque lleguen a vosotros.
Amén y a la mierda.
―Necesito más sangre, esta grasa que me han traído parece coreana, coño. ¿Es qué vais a estar bailando samba todo el puto día? Frente a Louis Vuitton hay al menos doce niños pidiendo.
Puta policía… Monos bailarines…

El hombre sierpe promoción

Relato de terror y sexo, en Issuu.

Vidafaro, de Iconoclasta

Publicado: 17 junio, 2015 en Lecturas, Libros
Etiquetas:,

Vidafaro promoción Issuu

Novela de ciencia ficción de Iconoclasta. En Issuu.

Reflexiones redes def

Las mamadas y cópulas de las putas del tercer mundo se pagan con unas pocas gelatinas infantiles, unos yogures y algún CD pirata de karaoke de La maldita primavera.
Lo único que sacas de la mamada de un puta tercermundista, es la sensación de haber hecho un pornográfico y lujurioso acto de caridad.
El sexo también tiene su faceta filantrópica y carismática.