Archivos de la categoría ‘Citas’

lo-que-no-es-la-vida

La vida ya no es una lucha. La han convertido en un concurso hipócritamente incruento y aburrido de poses y mentiras.
En un video global de protagonistas mediocres, un desfile de egos injustificadamente inflados en un desesperado intento por parecer interesantes a alguien.
La ignorancia intentan vestir de ingenio barato y comicidad.
Y los mensajes de oportunistas y falsos gurús llena librerías de éxitos de ventas y memes con frases estúpidas en las redes sociales. De lectores que elevando a rango de mesías a un idiota, pretenden aplacar con esas frases la vergüenza de su cobardía a la soledad.
Los humanos no son luchadores, solo son víctimas que inspiran «likes» y mariconas plañideras gritando al mundo sus bondades que no tienen.
A la mierda.

 

isla-fisher

En Telegramas de Iconoclasta.

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Lorca escribió de un reloj: «suena oscuramente». Yo le añadiría: «circular y quietamente». Tanto tiempo y tan poca distancia recorrida… Ser reloj es maldición, ser yo es absurdo.
Me parece bien.
Ambas cosas.

lily-donaldson

En Telegramas de Iconoclasta

crystal-lowe

En Telegramas de Iconoclasta.

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«Solo viven aquellos que luchan» (Víctor Hugo).
Son tiempos de indolencia global
y las guerras no son luchas no hay un esfuerzo por superar un objetivo o una meta. La guerra es comercio puro. Y no las gana el más fuerte o inteligente, las gana quien tiene más dinero para comprar armas precisas y teledirigidas.
Y las causas no se resuelven con cruces de ingeniosos emails y videos virales emotivos de mierda.
El ser humano de hoy solo es cobarde y acomodado. No da ni siquiera una opinión para ser complaciente con todo el mundo. O sea, a la cobardía se la llama corrección.
En esta sociedad no se vive, solo vegetan.
Lo que dijo el escritor, ha caducado. No tiene vigencia.

traci-bingham

En Telegramas de Iconoclasta.

aportar-a-la-sociedad

Hay una pregunta siempre en el aire por parte de las instituciones: ¿Qué haces, qué aportas a la sociedad?
Es una pregunta estúpida, burda, tramposa, capciosa, oportunista, anal…
La única pregunta posible es: ¿Qué hace la sociedad por mí a cambio del dinero que me roba por respirar?
Menos dar por culo con el cuento de la conciencia social, porque la sociedad, al fin y al cabo es un rebaño de borregos cuyos pastores son un cártel de ladrones.
Y yo tengo que soportar a unos y a otros.
Por la sociedad no puedo hacer nada; pero si pudiera (y de una forma harto improbable, lo quisiera), no le gustaría a ninguno de esos dos bandos: a los borregos y los ladrones o gobierno.
Cuando hagan algo por mí, cuando el dinero que me han robado a lo largo de la vida me dé algo de fruto, tal vez no les tenga tanto odio, tanto asco.
Y aún así…
Es que el rencor me hace más macho.
Puedo vivir odiándolos a todos, no me molesta demasiado.

 

sasha-cane

En Telegramas de Iconoclasta.

kristin-kreuk

En Telegramas de Iconoclasta.