
No la puedo definir, solo la sufro, mi amor.
La constante erección que se lleva la sangre de mi cerebro, haciéndome incapaz de expresar nada ante ti.

No la puedo definir, solo la sufro, mi amor.
La constante erección que se lleva la sangre de mi cerebro, haciéndome incapaz de expresar nada ante ti.

Dentro de una hora volveré a estar allá abajo y miraré rumbo 35º, aquí arriba. Y estaré tranquilo porque estuve. Porque no fue sueño y fumaré en el cielo así como en la tierra.
El viento no tiene piedad, arrastra el pasado y el futuro.
Y a mí…
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