Archivos de la categoría ‘Humor’

Martes y trece de mierda… Ni siquiera trae mala suerte, es tan vulgar y mediocre como cualquier otro asqueroso día.
Tienen suerte a los que les ocurre algo en este día, aunque sea malo.
Vaya porquería de superstición.

En Telegramas.

A ver niños: no hagáis caso de lo que dicen por la tele los comerciales ni los curas.
Vuestras madres no son unas santas beatas, ni unas mártires. O sea, eran buena gente, pero no eran esas idiotas que os cuentan o que os hacen ver.
Salisteis por su coño porque follaron y lo pasaron un rato bien. Y no solo un rato.
Esto va así: mamá se la chupó a papá y papá se la metió.
Y mamá no era idiota y movía las nalgas a buen ritmo y gemía cuando se corría de placer.
Y eso hace a las madres más interesantes y menos estúpidas. Puesto que de Teresa de Calcuta solo hay una, afortunadamente.
A mi madre le gustaba follar, como a mí.
Y por eso la quiero tanto.
No hagáis caso, las madres no son la virgen maría, ni quieren pasar hambre y penalidades.
Solo quieren pasarlo bien y tener unos buenos hijos que no gusten de clavarse a una cruz o verlas como una estúpida virgen de iglesia mal moldeada y con cara de pena eterna.
Así que, mamá, ojalá estés follando en un motel como una loca, que te la metan tanto como quieras, sea con papá o con un ángel musculoso y de rabo enorme.
Come lo que quieras, bebe y fuma. Ésta es mi voluntad.
Feliz día de la madre.
Lo que he tenido que leer y soportar, coño…


Juro que el día que encuentre un ser «especial» de verdad, me arrodillaré y le haré una felación o un cunillingus (según sea macho o hembra), a ver si se me pega a mí eso tan especial.
Pero como los seres «especiales# que he me han dicho que existen y he tenido que soportar, no son más que idiotas con cáncer de ego, que me coman la polla ellos a mí, a ver si se les pega algo de mi poderosa personalidad.
¿Será «especial» un eufemismo por deficiencia mental de cualquier grado?

Es un amanecer no muy estiloso con esa parabólica del tamaño de un jabalí, pero no nací en los Alpes Judíos… Suizos quería decir suizos.
Así que no veo a Heidi correteando y no hay abetos nevados, pero el camión del gas también es lo suyo de exótico.
Soy rata de ciudad.

Niño con cáncer de una película de 1980: Resurrección. Obsérvese lo bien conseguido que está el quimio-maquillaje. Y le falta el cachorrito de perro que le regalan porque le queda menos vida que a un caramelo a la salida de un colegio.
¡Ay Dios, que chocho!

Las Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta ya no son virtuales. Ya se pueden tocar, doblar, usar como papel higiénico de emergencia, etc…

Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta
Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta
Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta

Entre las obras de las calles y los terremotos, no se siente ningún tipo de relajación por muchas iglesias que hay por metro cuadrado en la capital angelopolitana , que por cierto, no he visto más que algún ángel de piedra muy viejo y muy tosco.
Ahora espero impaciente q que lluevan excrementos blandos y cremosos.
Y lo espero con la misma ilusión que gozan los niños que creen en esa patraña de los reyes magos y Santa Claus.
Soy más adulto y mis deseos más prácticos y razonables.

En Telegramas.

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Mi castigo en Realidades Truncadas.