Posts etiquetados ‘Citas’

Existen las cosas tristes y las tristes cosas.
Las cosas tristes viven patéticamente.
Las tristes cosas yacen muertas, ocasionalmente picoteadas por funerarios buitres.
No sé bien donde encajo, si entre las cosas tristes o las tristes cosas.
Hay un lugar donde las cosas no pueden dejar de ser espantosas y no ven la hora de morir. Lo llaman purgatorio; pero yo no purgo nada, mi digestión es perfecta; simplemente algo salió mal en mi concepción.
Soy una cosa con ese serio problema, me encuentro en un limbo en el que medio vivo lastimosamente y no acabo de morir para descansar.
Hay cosas que no tenemos suerte para lo menos malo, ni para lo malo absoluto.
Y Dios es una puta que apenas mal te corres, sale veloz por la puerta del motel con el dinero entre las tetas, sin preocuparse si lo eyaculado es pus o esperma.
Sinceramente, yo tampoco me preocuparía. Siempre que he podido he hecho lo que quería, no siempre ha sido agradable para otros, ni siquiera para mí.
Y como la puta o como Dios, no he mirado atrás.
Soy una mala cosa ¿eh? No me quejo, solo concluyo.
¡Ja!

En Telegramas de Iconoclasta.

Es desesperanzador que un gato tenga más cerebro que un humano, y divertido de verdad.
No practicar el aborto tiene sus comicidades, no todo son desventajas.

Si amar es tan bello, ¿por qué se escribe tantas y tantas veces del padecimiento de los amantes?
¿Por qué tantos poetas parecen ver; pero no tocar?
El amor es una entelequia que los amantes se esfuerzan por materializar; saben que no lo conseguirán y ahí reside la tragedia.
Los amores mueren tras el clímax de una euforia. Unas veces por la impotencia de hacerlo real, otras por hastío.
Es una forma de mantener poblado el mundo con diversidad genética.

Tenía todo lo malo. Menos mal que la suerte la ha favorecido…

¿Se puede “beber” la vida?
Eso es optimismo puro. La vida nunca se bebe como si fuera un buen licor o un dulce refresco.
La vida te la hacen tragar quieras o no. No como esos que dicen bebérsela a grandes tragos, con alegría y pasión.
Mentira.
Y si se lo creen, no deberían sentirse orgullosos de esa ingenuidad impropia de adultos formados. Claro que si viven en una burbuja de felicidad y comodidad, es lógica esa tara mental.
Para esas mariposas y mariposones preñados de felicidad, tanto que hasta cagan rosas: La vida tiene un sabor para quienes luchan por ella que los protegidos no conocen (Khe San).
No consuela; pero es digno.

Hay animales que están en algún lugar de la pirámide alimentaria.
Bien, pues Murf es un tipo la mar de sencillote y humilde que se siente divinamente en la cima del sofá, esperando el momento que le sirva su ración de paté para gatos.
Es mentira, no es humilde, es un vanidoso felino que ni me da las gracias.

Cada vez más cercano…
Los medios de desinformación y miedo, avanzan y asientan el futuro gran robo a la población: un impuesto por vivir que se suma a todos los que ya hay.
A medida que la población está más homogeneizada con los mensajes institucionales y aumenta el número de obreros con teléfono móvil conectado a internet, las premisas histéricas de fin del mundo se hacen cada vez más vistosas.
Solo es una cuestión de muy poco tiempo que instauren un nuevo impuesto por vivir y la chusma lo acepte, aunque le jodan gran parte del poco dinero que ganan.
Es tan obvio, que me asiento en mi conclusión de que la especie humana tiene un deficiencia mental; una tara que por alguna aberración natural, le ha llevado a evolucionar.
Mientras lanzan mensajes del peligro del planeta, los ricos y poderosos de mierda, se frotan las manos con el dinero que van a robar con absoluta impunidad y con el beneplácito de los idiotas que teclean imbecilidades y sentimentalismos infantiles en sus telefonitos inteligentes (más que ellos mismos).