No siempre te estropea una música una persona, o dos o un millón con su presencia y su ruido.
Hay veces que el río es quien se sobrepone a la música y entonces no me siento hostil. Todo está bien.
Y es entonces también, cuando concluyo que es tarde para muchas cosas, que no hay tiempo.
Pero estoy en el mejor lugar, en el mejor momento.
Cosa que nunca pude afirmar.
Al final aprendes, aciertas.
Sí que es tarde si la dicha es buena, porque el balance final pronto dejará un epitafio despectivo en mi tumba.
Posts etiquetados ‘Ultrajant’
Tarde, pero un buen momento
Publicado: 5 agosto, 2015 en Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Ultrajant
El infierno del amor
Publicado: 5 agosto, 2015 en Amor cabrón, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Ultrajant
Nos meceremos en el suave filo de las llamas, en el justo infierno donde arden los amantes que ignoran el planeta y sus consecuencias.
Que muestran su obsceno deseo sin pudor, sin una vanidad pretendida.
Porque no existe nada más que ellos, son exclusivos y excluyentes.
Lo más parecido a divinos ángeles caídos.
El privilegio de sí mismos.
Desenfocado
Publicado: 3 agosto, 2015 en Absurdo, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Ultrajant
A veces hay que desenfocar la visión para hacer de algunos seres vivos, objetos o juguetes que siempre lucirán brillantes y coloridos.
Puedes desenfocar con narcóticos o usando la lente de la cámara.
Solo que drogados, no se acierta a explicar uno mismo lo que hace y el desenfoque se hace azar.
Prefiero desenfocar con la lente aunque sea más patente la frustración que me lleva a eso.
La magnitud del dolor
Publicado: 3 agosto, 2015 en Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Ultrajant
Siempre he sido demasiado pequeño, a pesar de que mis huesos asustaron a los médicos por lo grandes que eran, tras observar los resultados del escáner óseo dijeron: «los hemos estudiado porque podría ser algo patológico; pero no, sus huesos están sanos, es genética».
Y pensé que no era aún suficientemente grande, porque dolían hasta los golpes de las puertas, era como tener una antena conectada a los huesos y todas las vibraciones del mundo se metían en el tuétano como un taladro.
El dolor tiene la facultad de hacernos pequeños, e inmunes a la alegría. Y pensé con meridiana sencillez que hay que ser más grandes para superar los rangos y umbrales del dolor.
Como si el dolor se dosificara para seres con más peso y volumen. Algo no anda bien en las proporciones del dolor y la tristeza. La naturaleza cometió un tremendo error.
Es mentira, no es sabia, solo ha tenido suerte en algunas ocasiones.
Por grandes que seamos, nos duele más de lo que a veces podemos soportar. Se nos constriñe el corazón hasta el punto de pensar si sobreviviremos a la tristeza.
El dolor, lo único bueno que tiene, es que nos hace valientes, que nos hace ver la muerte como un descanso.
Es entonces cuando exhibimos una sonrisa con los dientes manchados de sangre a quien amamos y le decimos: «No pasa nada, mi amor. Está bien».
El dolor nos hace también unos adorables mentirosos.
Seguimos siendo muy pequeños.
Piedad.
666 y una pequeña manzana
Publicado: 2 agosto, 2015 en Humor, Lecturas, Reflexiones, TerrorEtiquetas:Citas, Ultrajant
Ese viejo Dios, el muy zorro…
Es malo como la peste, os deja manzanas pequeñas por el camino y no son de su árbol de la sabiduría de mierda. Su árbol de la sabiduría no tiene más que ignorancia y miedo.
Son pequeñas manzanas para que vosotros y vuestros hijos se ahoguen al comerlas.
Para que exista la posibilidad de que os atragantéis y muráis.
No os preocupéis, no se saldrá con la suya ese astuto.
Os cortaré el cuello para que no sufráis.
Seamos sinceros: os lo cortaría aunque comierais melones grandes como cerdos.
Siempre sangriento: 666.
Partido
Publicado: 2 agosto, 2015 en Amor cabrón, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Ultrajant
¿Cómo puedo conciliar amarte con ternura y con el deseo de penetrarte sin piedad?
Tomarte con fuerza y meterme profundamente en ti como si te acuchillara, crispando con fuerza los dedos en tus pechos y metértela ahora que buscas algo agachada en el cajón.
No puedo explicar este amor con esta erección que me desespera. Con esta dureza depredadora.
Agáchate aunque no tengas que buscar nada, es un ruego.
Mira como estoy, partido en dos por tu alma y por tu coño.
Distintos
Publicado: 2 agosto, 2015 en Amor cabrón, Conclusiones, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Ultrajant
No hagas caso, se equivocan, no compartiremos nada.
Somos dos corazones bombeando a destiempo. No somos gemelos, ni clones.
Te amo porque eres absolutamente distinta de mí.
No quiero a nadie que se me asemeje. Estoy harto, cansado y aburrido de mí mismo.
No te ha de gustar mi música o mis películas, ni a mí las tuyas.
Haz lo que te guste, lo que sea de tu agrado. Solo quiero que disfrutes y tener el privilegio de verte, estar junto a ti.
No es necesario compartir nada, amar no requiere sacrificios, solo eso, mi amada: asistir a tu vida asombrado y emocionado.
El resto lo iremos viviendo.
Logros espirituales
Publicado: 1 agosto, 2015 en Conclusiones, Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:Citas, Ultrajant
El perro mojado
Publicado: 1 agosto, 2015 en Absurdo, Humor, Lecturas, Maldito romanticismo, ReflexionesEtiquetas:Citas, Ultrajant
No quiero dormir ahora que llueve, porque la lluvia cura el pensamiento recalentado.
Un gran perro mojado sacude su pelaje y nos baña con su inhumanidad.
Y durante un tiempo nos contagia de esencia sin malicia.
Es grande como una constelación, tal vez sea realmente El Can Mayor.
Parece sonreírnos juguetón.
Me encanta que ese hermoso animal salpique las calles, mi piel y mi pensamiento.
Necesitamos algo de magia y bondad. Porque está visto que no existe ser ni forma humana suficientemente inocente que nos pueda contagiar.
¿Oís los truenos?
Está ladrando de contento…
Los dioses se equivocaron de formas y maneras.
Ladra, precioso.




