A ver como te lo explico, hermosa mía…
Cuando estoy ante ti, no es simple calentura. Es que soy un obsceno filamento de una lámpara de tres millones de watios.
He fundido la cremallera de mi bragueta en tres segundos.
¿Ha quedado suficientemente claro y gráfico mi deseo por ti?
El deseo a veces, es un ejercicio de ingeniería electrotécnica.

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