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El tipo este, «el síndic» (una especie de juez político catalán sin más trascendencia que cobrar de los contribuyentes) viene a decir que lo proporcional hubiera sido que después de haber jodido a todo el mundo cerrando carreteras y quemando coches, que los policías a los desocupados y ociosos cdrs les hubieran comido la polla gratis acariciándoles los huevos con cariño.
Talmente, como lo haría el síndic: Oi que sí, maco? («¿Verdad que sí, guapo», en catalán, el martirizado idioma).
Fijo que el síndic tiene un efebo entre los cdr…

Joder, es un poco denigrante que un gato de caricatura se me (“me se” para los más cultos y leídos, ¡ja!) parezca; pero a Garfield le pasa como a mí, está hasta la polla de tanta Gilipollez Ilustrada.
Es una genialidad de personaje.
Como yo.
Podría ser peor: se han puesto de moda las ortigas.

Además de detener a los tipos en cuestión, a las menores deberían ponerlas en observación psiquiátrica a ver que tipo de daño cerebral tienen.
Hay que velar por la salud de todo idiota sea cual sea su sexo, raza y credo.
Profecías… ¿Se puede ser tan lela?
Es que me parto…

Es una constante universal: la necesidad de matar más y mejor es uno de los grandes mecenazgos de la ciencia y la tecnología.

«Los avances tecnológicos (incluidas las invenciones del escobillón, los cartuchos de papel y las bayonetas) hicieron los fusiles más baratos, más fiables, más rápidos y más mortíferos. De forma similar, aunque los nombres de científicos como Galileo Galilei, Isaac Newton y Leonhard Euler son famosos para muchas generaciones de escolares, con demasiada facilidad se suele olvidar que algunos de sus trabajos más importantes estaban relacionados con la trayectoria de los proyectiles y el intento de comprender las causas por las que se desviaban con el fin de permitir una artillería más exacta. Estos distinguidos científicos contribuyeron a producir armas más potentes y cada vez más fiables; los avances militares y tecnológicos iban de la mano en la era de la Ilustración.»

(Fragmento de «El corazón del mundo: Una nueva historia universal» de Peter Frankopan)

Como si no existiera violencia, robo, vandalismo, fallos de transporte, suciedad y precariedad de la vivienda; el ayuntamiento de Barcelona se dedica a trabajos más amables, menos peligrosos y más recaudatorios como multar juguetes como patinetes y con el tiempo, a los playmobil también.
Se dice despectivamente que España es diferente; pero Barcelona con este ayuntamiento usurero y su dejadez de obligaciones, no es diferente; es simplemente corrupto e inoperante, al más puro estilo mexicano.

El viejo tira arroz a los pies de los polis pensando que son recién casados.
Este ha confundido la noche de Halloween con un bodorrio.
O eso, o los ha confundido con palomas.
No jodas, pobre hombre… Están ya tan acelerados los indepas catalanes que incluso meten a gente enferma de Alzheimer en sus verbenas ruidosas.
¡Qué risa!
¡Qué vivan los novios y olé!
(foto de La Vanguardia, 31-10-2019)

Manifestante con genitales desarrollados ya:

«Declarar un futuro digno para nuestra generación.»
Eso es tener fe en los políticos… Y en los unicornios.
(universitario catalán de la taquilla C18 https://ultrajant.com/2019/10/27/los-indepas-catalanes/ )

«El Ayuntamiento de Barcelona ha prohibido abrir nuevas casas de apuestas, juegos de azar, bingos y casinos en la ciudad para “preservar la salud de la ciudadanía y evitar adicciones”. El Consistorio ha tomado esta decisión después de que un estudio encargado a la concejalía de Salud ha alertado de los impactos negativos que tienen las adicciones a las apuestas en línea y al juego patológico, sobre todo entre los más jóvenes.» (El País)

Vamos, viene a decir la Colau que los barceloneses son demasiado tontos para buscar sus formas de pasar el tiempo de ocio y que ella les enseñará como hacerlo.

A continuación les hará un pasaporte de «barcelonés/a retrasadito» para que no sean admitidos en ningún casino del mundo. Más adelante, al igual que su héroe Stalin, elegirá qué niños recién nacidos serán jugadores de ajedrez y cuáles recogerán mierda. Y un poco más allá, tendrá inspectores sexólogos en los dormitorios de los matrimonios para vigilar si los retrasaditos barceloneses follan bien y correctamente.

No puedo borrar esta sonrisa, parezco un feliz de mierda.

Sobre el 379 d. C.

«El mundo estaba entrando en un periodo de cambio ecológico. En Europa, ese cambio se manifestó en el aumento del nivel del mar y la llegada de la malaria a la región del mar del Norte; en Asia, en la pronunciada reducción de la salinidad del mar de Aral desde comienzos del siglo IV, la aparición de una vegetación marcadamente diferente en las estepas (demostrada mediante análisis de alta resolución del polen) y nuevas pautas del avance de los glaciares en la cordillera de Tian Shan. Todos esos fenómenos constituyen alteraciones fundamentales que demuestran el cambio climático que estaba teniendo lugar a nivel mundial. Las consecuencias fueron devastadoras, como atestigua una extraordinaria carta escrita a comienzos del siglo IV por un comerciante sogdiano y hallada cerca de la ciudad de Dunhuang, en el oeste de China. El mercader refiere a sus colegas comerciantes que la escasez de comida y el hambre han causado grandes estragos; tal ha sido la catástrofe que ha caído sobre China que apenas puede describirse. El emperador había huido de la capital y prendido fuego a su palacio antes de marcharse; las comunidades de comerciantes sogdianas habían desaparecido, barridas por el hambre y la muerte.»

(«El corazón del mundo: Una nueva historia universal» de Peter Frankopan)

Recuerdo que uno de los más graves problemas teológicos y morales que predicaba la sucia y mentirosa educación franquista en aquellas oscuras clases, era el remordimiento de conciencia. O sea, reconocer la culpabilidad de un mal acto y sentirse atormentado por haber faltado a las leyes divinas/civiles o a la moral de moda.
Puedo asegurar con total autoridad y rigor que no existe el remordimiento de conciencia, puesto que soy culpable (a ojos ajenos, claro) de muchas cosas y me siento orgulloso de ello.
Razón por la cual entiendo, que hasta el más hijoputa de los genocidas o asesinos en serie, deban ser decapitados porque cometerán sus faltas o pecados con la misma devoción con la que se masturban con las bragas sucias de su abuela como máscara.
Ese no es mi caso, mis “culpabilidades” (las que otros creen que lo son), me hacen más simpático, independiente, seguro de mí mismo, atractivo y sensual sin caer en el narcisismo.
Por otra parte, mi vasta cultura me convierte en un actor indispensable en esta sucia sociedad ignorante y deficiente intelectualmente.
¡Ah! Quien no haya visto Joker, que no se sienta mal, al final la verá quiera o no, como ocurre con las pelis de Shrek, Gru, Avatar o 2012.

N. del A.: Si vives en Barcelona, la verás con retardo porque la secta de los Ingenuos Independentistas Catalanes con toda probabilidad, ha hecho hogueras con sus propios excrementos ante las entradas de metros, restaurantes y cines. Lo único limpio son algunas tumbas intrascendentes de la mitología política catalana.