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Teletransportado 2. Mayo 2017. Tel Samsung

Me he despertado a las 8, el gato tenía hambre.
Y ahora estoy aquí, son las 11.
¿Qué ha ocurrido? Recuerdo mear y un cigarro encendido que me hacía llorar los ojos.
Una de dos: tengo el don del teletransporte, o bien mi cerebro tiene la consistencia de una papilla aguada.
Qué más da… A lo mejor ni soy yo, no sé de que me preocupo.

Inocente. Mayo 2017, Tel Samsung

¿Es que su mamá no le dijo que no debía acercarse a extraños, a seres más grandes que ella?
Tal vez se lo dijo y simplemente la mariposa es valiente.
Pudiera que ser que se sienta solita y cree que yo también.
Inocencia…
Deseo que tu efímera existencia sea larga.
Que encuentres muchos amigos.
¿Y sabes? Encontrarás novio, no estarás sola mucho tiempo, mariposa coqueta.
Eres bonita, pero yo ya soy viejo.
Adiós.

Un momento para el relax copy

Me encanta sentarme en el banco bajo el pequeño y viejo puente que da sombra y refugio de la lluvia. El ganado lo usa a menudo para cruzar los prados.
Y así relajadamente, me fumo doce o quince cigarros en diez minutos dejando volar el pensamiento.
Es serenidad y silencio.
Y…
Y no sé el porqué; pero me están entrando unas ganas de follar…

Demasiado pronto

Para estar despierto, para escribir, para la luz.
Demasiado pronto para sentir que es tarde y que la vida es error.
Demasiado pronto para ser consciente, debería no despertar jamás.
¿Buenos días? Qué gracia…

Follar escribir

¿Y si escribir es mejor que follar? Si llegara a creer lo que invento, follaría con mujeres muertas hace decenios. Es amoral evocar muertos para follarlos.
Es una consecuencia de mi amoralidad. Me he propuesto ser indecente, no es azar.
Tal vez ni siquiera retiraría los ojos del papel.
Me bastarían para correrme unas palabras.
Escribir con los dedos resbaladizos pringados de semen.
Encender un cigarrillo que crepita mojado por los hijos que no nacerán.
No es una locura, es un pensamiento cuidadosamente escogido. Fríamente razonado.
Si escribiera palabras con sangre, no se coagularían jamás. Palpitarían orgánicamente (como su coño cuando lo cubre mi mano) en el papel llenas de vida y sufrimiento por las venas que no las cobijan.
Hay un punto de inevitable crueldad cuando escribo.
Es bueno. La locura niega la mediocridad.

Nacer para matar

No son las mismas palabras las que se escriben en un escritorio, que las que se escriben en la naturaleza.
No es el mismo pensamiento el que se desarrolla entre paredes que el que se desarrolla en lo profundo de un bosque.
Entre paredes tienes el control de cada palabra, de cada pensamiento hostil, porque estás rodeado y preso de razones, sonidos y presencias ajenas.
Interferencias.
Pero en plena naturaleza hay momentos en el que pierdes el control del cerebro y te olvidas de la hostilidad.
Te das cuenta en un preocupante ataque de ingenuidad, que en medio de tantos árboles y vida, no hay nada que odiar.
Y sonriendo aplasto un ser vivo que repta tranquilo por el sendero; sin saña, sin ninguna razón.
Concluyo que matar o morir, no es tragedia, son simples consecuencias de haber nacido.
Vuelvo al escritorio y siento con cierto desánimo, que no hay nada que matar con serenidad.
Es hora de odiar.

 

Absoluta libertad
Cuando me encuentro solo en un paraje sin seres humanos cercanos, me doy cuenta que todo lo que ocurra en ese momento, es mi responsabilidad.
No hay injerencia alguna.
Y en ese instante la vida vale la pena respirarla profunda.
Es la absoluta libertad, donde nadie depende de nadie.
Se da tan pocas veces ese momento, que siento que la vida es una sucesión de violaciones de la libertad.
Y se me han ido años de vida perdida.
No es justo, nunca ha sido justo el equilibrio entre libertad y mediocridad.
Lo han hecho todo mal…

La poda o la joda. Abril 2017. Samsung
Con los árboles tan mutilados por la poda, pienso en amputaciones y filos quirúrgicos. En el dolor y los analgésicos. En cirujanos y jardineros mediocres. Desganados.
El dolor ajeno se conjura con indiferencia.
No es perfecto; pero consuela a los cobardes.
Es tarde para la indiferencia, lo sé todo.
¿Acaso os gustaría que os cortaran las uñas al nivel de la articulación de una falange?
El dolor no se poda.
La poda es el dolor.
Las podas todas.
Y la tristeza de estar vacíos.

Apretones divinos
Dice el refranero popular con pereza y abúlica indolencia borreguil, que dios aprieta pero no ahoga.
Pues que haga lo mismo con sus sagrados cojones, que se los apriete a ver si le gusta. A ver si sonríe fraterna-materna-paterna-filialmente con bondad de mierda.
Lo único que soporto que me apriete son sus manos.
Las de ella.
Mi diosa y mi puta.

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El sol ya cae a plomo sobre mis hombros como un castigo de dioses, como el remordimiento sodomita en la conciencia de un hipócrita fariseo.
Mi sombra es más precisa y nítida.
No es bueno ni malo, puede ser molesto.
Por otro lado, la sombra indica existencia. Tampoco es como para dar saltos de alegría.
Temo que la sombra sea mi negra caricatura reptante.
Una broma del sol idiota.
Estaría bien que una nube tapara el sol.
No tengo gran interés en mi sombra, podría vivir sin ella.
Y sin este sol cabrón, también.