Archivos de la categoría ‘Humor’

Cuando algo molesta u ofende, es lógico y de obligado cumplimiento, deshacerse de ello.
¿Qué razón hay para no hacerlo con una persona odiada o despreciada? Porque al fin y al cabo, es mucho más molesta una mala persona que un cuadro horrible del salón que nos ha cansado.
Tal vez sea el asunto religioso o una simple cobardía por evitar un enfrentamiento. Es habitual quedarse con la mierda antes que quedarse sin nada.
Las leyes deberían tener un abanico más amplio de clasificaciones para los asesinatos. Hay muertes buenas y malas, necesarias y superfluas.
No toda asesino debe ser tratado como criminal.
Y debería haber un día de la alegría por las personas de las que nos hemos deshecho de algún modo u otro.
Todas las cosas y las personas que molestan, deberían desaparecer de la faz de la tierra, porque la vida es muy corta y podría ser que un día los idiotas volaran y taparan los rayos del sol provocando una gran glaciación.
Preservemos el planeta.
Querer ser Teresa de Calcuta para todos los seres humanos sin distinción, es lo mismo que ser idiota.
Alea jacta est (o debería).

En Telegramas.

Apasionante y sarcástica cita de la película.

Se ha extendido tanto por el tiempo y el espacio esa ñoñez, que me pregunto si la peña aún cree en los reyes magos, que sus culos no huelen a mierda y sus genitales están a salvo del aroma de la orina.
Enciendo una vela negra a Satanás (si románticamente existiera) por la larga vida y supervivencia de sus satánicas majestades los Rolling Stones, que pusieron las cosas en su sitio con su simpatía por el diablo contra el submarino amarillo repetitivo y tontorrón.
Aquellos no fueron los felices 60, fueron los ignorantes 60, los beatos 60.
No me siento satisfecho. Y nací en el 62, mal año para la inteligencia y las inquietudes intelectuales.
Soy un superviviente de aquellos tiempos.

Las Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta ya no son virtuales. Ya se pueden tocar, doblar, usar como papel higiénico de emergencia, etc…

Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta
Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta
Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta

Foto credencial antichile

Y esta es la foto que he elegido para mi credencial de residente en México. No es absurdo, es que cuando te dicen que una comida es poco «picosa», necesitas asegurarte muy bien de que no han escondido un trocito de chile por pura maldad y reírse así del pinche español.
Soy astuto.

Me la han aceptado porque tengo un ojo precioso.

Los de inmigración me han mirado detenidamente buscando mi deficiencia mental; pero no les hago ni caso, soy completamente indiferente al tamaño de sus genitales que no me impresionan, a los chiles y sus bondades y al narco corrido.

Tic-tac, tic-tac. tic-tac… Y que conste que la virgen de Guadalupe está preciosa en su concha.
No soy un sarcástico, tengo mi sensibilidad y no odio la pornografía.
Me van a deportar…

Nunca me traen la cucharilla con el té chai, y se queda allá abajo la cremosa espuma, triste como un pez boqueando en la playa, asfixiándose irónicamente por demasiado aire.
Y claro, yo no me acuerdo de pedirla porque o estoy fumando o estoy escribiendo.
O pienso en cosas lejanas, posibilidades, improbabilidades, viajes y una mujer cautivadora. Tengo trabajo intelectual que realizar aunque no lo parezca.
Por otro lado es de agradecer esa tenacidad en no servir una cucharilla, porque las servilletas son muy pequeñas para limpiar el cremoso bigote que dejaría la espuma.
Y la verdad, ya soy mayor como para limpiarme con la manga de la camisa. Mi físico es demasiado llamativo como para añadir más decorado.
Pero lo peor, es que dejo propina de forma inconsciente, por rito. Y así, fomento la tristeza que da una espuma blanca y abandonada en el fondo de una taza.
No sé, tal vez están creando al psicópata perfecto.
He de recordar no consumir té chai, debe tener algún principio activo que azota lo surreal.

Mucho se habla del destino, al que se le achacan triunfos, fracasos, enfermedades y muertes.
No hay un destino. Lo único que hay es un simple azar interferido algunas veces por nuestra voluntad y otras, desgraciadamente, por la de otros.
El destino, de existir, sería como una tarjeta de crédito al cual acceder cuando fuera necesario.
No jodas… Como viajar al futuro.
¡Qué estupidez!
El aburrimiento es campo abonado para la filosofía

No es nada sencillo morir. Hay que vencer todo ese instinto de supervivencia insertado en las células del cuerpo.
Morir requiere convencerlas, una tarea faraónica porque están sectariamente convencidas de que la vida se ha de mantener al precio que sea. «Oye, deja de dividirte, ¿es que no ves que esto es una mierda?. Ellas me miran con sus membranas completamente idiotas sin entender.
Son duras de convencer las hijaputas. Y el tiempo que se emplea en convencerlas de que no es malo dejar de dividirse, es tiempo para que las cosas empeoren aún más a tu alrededor. Y así llegas a la vejez para acabar como era de esperar y haber sufrido de más: muerto.
Y las células, estúpidas como siempre, dale que te pego. Obcecadas en multiplicarse aunque el cadáver empiece a descomponerse.
Es una mierda que el pensamiento esté disociado del organismo. Hablando en plata, que mi pene vaya por libre independientemente de lo que siento.
Que incómodos son los despertares erectos…
Sí, yo también me pregunto que tiene que ver una erección con los deseos de morir y las células…

Shyla Jennings

En Telegramas de Iconoclasta.