Las Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta ya no son virtuales. Ya se pueden tocar, doblar, usar como papel higiénico de emergencia, etc…
Archivos de la categoría ‘Humor’
Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta «touch»
Publicado: 15 enero, 2015 en Humor, Lecturas, Manuscritos, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, lecturas, manuscritos, obsequio, Pablo López Albadalejo, provocación, Reflexiones, Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta, Ultrajant
Envidia y cobardía, en Binibook
Publicado: 14 enero, 2015 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:binibook, descargas, escritor, lecturas, literatura, Pablo López Albadalejo, Relatos de Iconoclasta, Ultrajant
La libertad y el cráneo
Publicado: 13 enero, 2015 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
¿Los que tienen una gran capacidad craneal son más libres? Yo quiero un cráneo grande aunque sea ridículo el tamaño de mi cerebro. No me importa que al morir lo pesen y se rían. Importa no estar oprimido.
¿Los ciegos se sienten oprimidos? Seguro que no, porque no se pueden imaginar el poco espacio que hay en el mundo.
¿Qué ocurre cuando sabes de memoria dónde está cada mancha de la pared? Hay sabidurías que humillan.
Orquesta e idiotas
Publicado: 11 enero, 2015 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
11-1-2015, 12:03 PM. Zócalo de Puebla, México.
Estoy escuchando La Marcha Turca interpretada por la Orquesta Municipal de Puebla, suena muy bien, me gusta. La escucho fumando a la fría sombra de un árbol. Siempre busco más frío, como si pudiera almacenarlo para combatir el sol cuando hiere.
Apenas hay gente.
Acaba la Marcha Turca y comienzan a interpretar El valls de las olas. Cuatro personas se colocan muy pegados a mí, como si no hubiera todo el espacio del mundo en el puto zócalo. Los observo: son unos rurales que ríen como idiotas.
Me separo de ellos. A los pocos segundos se acerca uno de ellos, tanto que mi cigarro se apaga en los bajos de su abrigo de nailon.
Me mira con una sonrisa de dientes podridos y barba descuidada; es un deficiente mental.
Me hubiera gustado acabar de oír la el valls; pero me largo de allí.
¿Es que no puedo pasar un rato tranquilo?
¿Por qué tengo este imán que hace que siempre se me acerquen los retrasados mentales? ¿Acaso buscan sorber parte de mi inteligencia? ¿Vampirizarme?
Abro el portón para acceder a mi casa y el tonto del barrio me saluda mirando en dirección contraria, sé que me saluda a mí porque no hay nadie más en la calle a quien saludar.
Hay que joderse con esta suerte.
Los molletes con chorizo, apenas tenían chorizo. Frijoles a patadas, eso sí.
¿Cuándo bajará el precio del tabaco?
Cumple años Lucy Belle
Publicado: 9 enero, 2015 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta «touch»
Publicado: 8 enero, 2015 en Humor, Lecturas, Manuscritos, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, lecturas, manuscritos, obsequio, Pablo López Albadalejo, provocación, Reflexiones, Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta, Ultrajant
Las Tarjetitas de la sabiduría de Iconoclasta ya no son virtuales. Ya se pueden tocar, doblar, usar como papel higiénico de emergencia, etc…
Las cacareadas leyes de Murphy
Publicado: 7 enero, 2015 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
A veces pienso que la ley de Murphy no hace realmente referencia a la tostada, la mantequilla y la alfombra donde caen ambas cosas.
Creo que se mordió la lengua pensando en la eyaculación, que el semen siempre traza una trayectoria errática y va a caer donde más molesta.
Odio los eufemismos cobardones.
Éxito de las redes sociales
Publicado: 2 enero, 2015 en Humor, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
Un poco de humor negro
Publicado: 28 diciembre, 2014 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
Ya sé que no es cosa de risa; pero siempre es jocoso el movimiento de las dentaduras de dos ancianos con bastón al que ocho personas que no caben en el tramo de tres escalones, los ayudan a bajarlos.
Es un momento en el que pierde totalmente interés la orquesta y su música, porque los invitados del banquete observamos con una media sonrisa si los viejos llegarán sanos y salvos al piso.
Yo diría que dejamos las carnitas a medio masticar ante la expectación. Qué morbo.
Y yo observo todo eso y además, un pequeño caminito sin obstáculos a través de la zona de cocina que lleva al mismo sitio.
Y callo como un zorro, no sería tan divertido.
Tampoco me harían caso, a todos nos gusta grabar videos de caídas.
Al final no hay nada que grabar y volvemos a prestar atención a las macizas de la orquesta.
Otra vez será…
(Experiencias rurales)
Un viaje maravilloso
Publicado: 27 diciembre, 2014 en Humor, Lecturas, ReflexionesEtiquetas:humor, Iconoclasta, Pablo López Albadalejo, Reflexiones de Iconoclasta, Ultrajant
¿Por qué cuando alguien viaja a un lugar raro o exótico que solo conoce su puta madre con suerte, te pregunta si has estado allí. Y además, si hace poco, para mayor inri?
Ves sus manos temblorosas con una cámara fotográfica cargada con siete u ocho mil fotos, dispuesto a enseñártelas todas.
Hay que tener reflejos y hablar rápidamente:
-No sé dónde está Cincronopios, no tenía pensado ir allá y ahora que se existe, tampoco. ¿Por qué cojones tendría que ir? ¿Y tú por qué has ido? Tiene nombre de medicamento para deficientes mentales. ¿Eres peregrino de alguna religión? ¿Hay sexo gratis? ¿Es un viaje regalo de Chedraui o similar? ¿Una oferta de agencia? ¿Incluye excursiones en burro?
Y no hablemos de la odisea que te pueden contar por unos segundos de puenting o paracaidismo. Te van a mostrar sus gráficas cardíacas, de presión arterial, el nombre del instructor como si hubieran practicado sexo y unas muestras de heces y orina.
Más vale perder un amigo que soportar tres horas de malas fotos y explicaciones aburridas.
La amistad está patológicamente sobrevalorada.


